Salvador Wood

Radio y TV, Cine, Cuba

Salvador Wood Fonseca (1928). Relevante actor cubano de radio, cine, teatro y televisión cubanos. Premio Nacional de Radio.

Nació el 24 de noviembre de 1928 en Santiago de Cuba. Comenzó su carrera artística a muy temprana edad.

El contacto con la radio se remonta a su época de estudiante cuando se presentó en un concurso de la radioemisora CMKR de su ciudad natal, donde comenzó como operador suplente.

En 1943, como aficionado de la emisora radial, se presentó primero como cantante y luego como actor. En su primera presentación actoral en la radio interpretó a uno de los ocho estudiantes de Medicina en un programa especial que salió al aire el 27 de noviembre del mismo año.

Sus inicios en el teatro, a los 17 años, se concretaron en el Cuadro de Comedia y Arte Dramático de Santiago de Cuba. Este grupo fue dirigido por el matancero José María Béjar. En esta ocasión, con la obra Don Juan Tenorio de José Zorrilla, Béjar interpretó el protagónico y Salvador a su contrafigura.

En busca de nuevos horizontes y mejores posibilidades de desarrollo, Salvador viajó a La Habana en 1946. Después de permanecer ocho meses en la capital, regresó a su ciudad natal donde permaneció por espacio de un año. Allí contrajo matrimonio con la también afamada actriz cubana Yolanda Pujols.

De regreso a La Habana, en 1948, incursionó en Unión Radio y finalmente, RHC Cadena Azul le abrió las puertas y lo bautizó con el nombre de Leonardo Robles. Allí devino primerísimo actor de la Cadena Azul y, a partir de 1952, de Radio Progreso. De igual manera actuó en las emisoras radiales Radio García Serra y Radio Cadena Habana.

En 1952, consiguió su primer papel en la televisión. Actuó en un programa de Paco Alfonso que se trasmitía por el Canal 2 y era dirigido por Jesús Cabrera. En esta oportunidad interpretó un personaje campesino. En su larga carrera artística, según testimonio del propio actor, ha interpretado hasta la fecha dieciocho campesinos distintos.

De esta manera, desde 1952 y hasta 1958, además de seguir con su trabajo en la radio, se incorporó a los recién creados canales de televisión y a los cortos que con frecuencia semanal producía Cine Revista.

Ha declarado que es un profesional empírico, sin escuela, que aprendió observando y preguntando a los actores académicos. Entre sus grandes maestros figuran el célebre director Juan Carlos Romero y Alejandro Lugo, entre otros. Su formación autodidacta se enriqueció de manera considerablemente después de 1959, con el estudio profundo de las técnicas de Stanislavski.

Como muchos jóvenes de los medios cubanos, se incorporó en 1955 al Movimiento 26 de Julio. Luego de la huelga del 9 de abril, fue perseguido por el gobierno de Batista y se vio obligado a partir al exilio. En Venezuela, Salvador se incorporó al equipo del Indio Azul, radioemisora fundada por el ingeniero Tamayo en un apartamento que consiguió en la barriada de La Castellana, también conocida como Las Mercedes. Desde Caracas el mencionado equipo transmitía apoyo a la lucha del Ejército Rebelde y daba cobertura a las noticias llegadas desde la Sierra Maestra. En Venezuela se desempeñó además como actor de radio y televisión.

A los pocos días del triunfo revolucionario, el 8 de enero de 1959, regresó a Cuba. Le acompañaron en el viaje su esposa, Consuelito Vidal y Amaury Pérez.

Establecido en La Habana nuevamente, recuperó su nombre antiguo, dejó de ser Leonardo Robles para convertirse, para siempre, en Salvador Wood.

Su trayectoria en el cine es muy destacada y prolífera; sin lugar a dudas, es una pieza inamovible en la historia del cine de la isla. Debutó en 1960 en el documental titulado Chinchín, dirigido por Humberto Arenal, ocasión en la que interpretó otro personaje campesino.

En su larga lista de películas destacan títulos clásicos de la filmografía cubana; por ejemplo Las doce Sillas, filmada en1962, o La muerte de un burócrata en 1966, ambos títulos dirigidos magistralmente por Tomás Gutiérrez Alea. Con este director trabajó también en La muerte de un burócrata (1966, filmada en blanco y negro) y Cumbite.

Otro filme importante por su valor histórico y social, protagonizado por Salvador Wood, es El Brigadista, producida en 1977. En este, dirigido por Octavio Cortázar, compartió actuación por primera vez con su hijo, el también conocido actor Patricio Wood. La película referencia la Campaña de alfabetización que tuvo lugar en Cuba en 1961. Salvador interpretó el personaje de un guajiro que se resiste a ser enseñado por un joven brigadista.

Además, Wood actuó en El mar (1962, Fernando Villaverde); Soy Cuba (1962, URSS, producido por Mijail Kalatozov); Papeles son papeles (1966, Fausto Canel); El bautizo (1967, Roberto Fandiño);  Ustedes tienen la palabra (1973, Manuel Octavio Gómez); El primer delegado (1975, en colaboración con Santiago Álvarez); Rancheador (1976; Sergio Giral) y en ese mismo año participó en Patty Candela, de Rogelio París.

En 1979 rodó No hay sábado sin sol, de Manuel Herrera y Aquella larga noche, de Enrique Pineda Barnet. En 1981 actuó en Polvo Rojo, de Jesús Díaz y al año siguiente filmó Techo de vidrio, de Sergio Giral. En 1984 trabajó en Jíbaro bajo la dirección de Daniel Díaz. En este mismo año participó en el filme de Manuel Pérez, La segunda hora de Esteban Zayas.

En 1990, en el filme Caravana, que recrea la epopeya cubana en Angola, volvió a compartir escena con su hijo Patricio Wood. Ese mismo año actuó en el filme cubano-francés La impura, de Paul Bechialli.

Su última aparición en el cine fue en la película Tres veces dos. Este filme, presentado en el 2004, recoge tres historias, cada una contada y dirigida por un joven director cubano. Salvador interviene en el segundo cuento “Lila” del director Lester Hamlet. Aquí interpreta la versión adulta del joven actor Caleb Casas y lo acompañan en el reparto Marta del Río y Frank González.

De igual manera, ha tenido la oportunidad de interpretar en la pantalla chica, en disímiles oportunidades, a glorias de la cultura cubana. Dos de estos casos fueron las personalidades de Carlos J. Finlay y José Martí.

El primero fue en 1968, en un programa especial que dirigía el otrora galán de la televisión, Pedro Álvarez. Carmen Zayas Bazán, esposa de Martí, fue interpretada, coincidentemente, por Yolanda Pujols. El programa trataba sobre el inicio de la Guerra de los Diez Años, en el centenario de tan gloriosa fecha.

El segundo fue en una serie televisiva que ha sido retrasmitida en varias oportunidades. Para la interpretación del eminente científico cubano Finlay, Salvador Wood necesitó un largo proceso de preparación que duró cerca de dos años. Según el mismo Salvador, tuvo que construir un pequeño laboratorio en su casa que le ayudara a comprender la vida científica y los grandes descubrimientos del investigador cubano.

Otros personajes muy queridos, que atestiguan su presencia en la pantalla chica, son el de Tony Santiago y Carito. En el primer caso, interpretó a un combatiente del Segundo Frente que se infiltra en la CIA en los primeros años de la Revolución y muere en defensa de la Patria. Con Carito, se convirtió en un anciano analfabeto de la Ciénaga de Zapata. El cenaguero, un personaje de poquísimo nivel cultural, pero poseedor de una gran sabiduría popular, fue uno de los personajes más populares de la conocida Cuando el agua regrese a la tierra; una de las más importantes telenovelas cubanas.  

Sus grandes méritos como artista son avalados por los múltiples lauros que le han sido conferidos. Entre ellos se encuentran el Premio Nacional de Radio por la obra de toda una vida, la Distinción por la Cultura Nacional, el Micrófono por el 70 Aniversario de la Radio Cubana y la Medalla Alejo Carpentier.

Además le fue otorgada la Placa conmemorativa El Cucalambé, otorgada por la provincia de Las Tunas y la Placa conmemorativa por los 40 años del Festival de Cine Soviético. Asimismo fue reconocido como Héroe Nacional del Trabajo y le fue otorgada la Réplica del machete del Generalísimo Máximo Gómez.

 

Bibliografía

Luis López, Oscar: La Radio en Cuba, Letras Cubanas, La Habana, 1998.