Ramona de Sáa

Danza, Cuba

Ramona de Sáa Bello (Shery, 1939). Bailarina y maître de ballet cubana; profesora y directora de la Escuela Nacional de Ballet de La Habana.

Nació en La Habana el 23 de julio de 1939. Hijas de un comerciante farmacéutico y un ama de casa, Ramona y su hermana melliza Margarita iniciaron estudios de danza en la Academia de Ballet Alicia Alonso desde el año de su fundación, 1951, gracias a un limitado plan de becas para niños de pocos recursos económicos con talento para el baile. Dado que el de Ramona resultaba nombre poco adecuado para una niña, la comenzaron a llamar Shery ( otro tanto sucedió con su hermana, que fue apodada Mangui).

Dos años más tarde se produjo su debut profesional con el Ballet Alicia Alonso (hoy Ballet Nacional de Cuba) en la escena de los copos de nieve del ballet El cascanueces, y en 1954 realizó su primera gira internacional, por Sudamérica, con esa compañía. A los catorce años su repertorio incluía actuaciones en el cuerpo de baile de los ballets El lago de los cisnes, Coppelia, Giselle y La fille mal gardée, que protagonizaba Alicia Alonso.

Aunque su pasión por la danza era notable, también se sentía atraída por la enseñanza ante el ejemplo de su maestro Fernando Alonso, quien en esos años comenzaba a elaborar, junto a Alicia y otros maestros, la metodología y la estética de lo que más tarde se conociera mundialmente como escuela cubana de ballet.

Para 1955, en el entonces Ballet de Cuba, Shery amplió su repertorio con Las sílfides y Las bodas de Aurora y preparó su graduación académica en un momento especialmente difícil para el ballet cubano: Alicia disolvía la compañía profesional debido a una agresión recibida de parte de personeros del dictador Fulgencio Batista y organizaba una gira nacional de protesta y despedida.

Así, en septiembre de 1956 Shery de Sáa concluyó sus estudios de ballet con el pas de paysan de Giselle, junto al bailarín Joaquín Banegas, en la primera graduación de la Academia.

No obstante haber desaparecido la compañía profesional, se buscaron fórmulas para evitar la pérdida de entrenamiento profesional de las jóvenes bailarinas. Con ese objetivo se creó el Taller Experimental de Danza, dirigido por Ramiro Guerra Suárez, en los propios salones de la Academia. Otros bailarines realizaban coreografías experimentales y los programas se completaban con piezas del repertorio tradicional a manera de números de concierto. Durante esos años las hermanas de Sáa comenzaron a enseñar ballet en escuelas habaneras.

Alicia Alonso, por su parte, aprovechaba sus colaboraciones como coreógrafa en Estados Unidos para llevar a varias de las alumnas consigo, y así Shery viajó a ese país en 1957, 1958 y 1959 para bailar en las producciones de Coppelia y Giselle en Los Ángeles y con el Ballet Celeste de San Francisco.

En 1959, reestructurado el Ballet Nacional de Cuba, Sheryse incorporó a la compañía, y dos años después alcanzó el rango de solista. Realizó giras por América Latina y Europa del Este. En 1961, al crearse la Escuela Provincial de Ballet de La Habana -preámbulo de la Escuela Nacional de Ballet- inició la selección y enseñanza de los nuevos alumnos, sin abandonar su preparación como bailarina.

Al año siguiente contrajo matrimonio y en 1963 tuvo el primero de sus tres hijos. Los partos y algunas lesiones de rodilla la obligaron en 1965 a poner fin a su carrera como bailarina; entonces se entregó completamente a la enseñanza.

En 1968 Fernando Alonso dejó en sus manos la dirección de la Escuela Nacional de Ballet, al frente de la cual se mantiene en la actualidad como Directora y Metodóloga Nacional de Ballet. A partir de ese momento, los destinos de la enseñanza del ballet en Cuba le han correspondido casi íntegramente, aunque la actividad es colegiada con un consejo de profesores expertos, salidos muchos de sus manos. Es Profesora Titular y fundadora del Instituto Superior de Arte de Cuba.

Por más de cuatro décadas, Shery ha graduado o supervisado la formación de varias generaciones de bailarines, que han producido famosos intérpretes internacionales. Asimismo ha impartido clases y cursos de metodología en Italia, Brasil, Canadá, México y otros países. Ostenta el Premio Nacional de Danza, el doctorado Honoris Causa en Arte del Instituto Superior de Arte y la Orden Félix Varela, como reconocimientos nacionales, además de los recibidos en foros internacionales de Lausanne, Varna, París y Moscú.

Uno de sus principales alumnos, Carlos Acosta, ha dicho de sus enseñanzas: "…fueron primordiales en la Escuela, su manera de trabajar es muy acogida por los alumnos; además, es persistente, ayuda mucho, te da ánimo, es una persona que siempre está activa. Hay mucha gente que ella arrastra y se ven obligados a trabajar, además, por el respeto que le tienen".

 

Bibliografía

“Ramona de Sáa y Santiago Alfonso: Premios Nacionales de Danza 2006” en Revista Cuba en el Ballet, 110-111, La Habana, enero-agosto 2006.

Pino Pichs, Pompeyo: “Los maestros en la escuela cubana de ballet” en Revista Cuba en el Ballet, Vol IV, No 2, La Habana, abril-junio 1985.