Rafael Rangel

Ciencia, Medicina, Venezuela

Rafael Rangel (José Rafael Rangel Estrada, 1877-1909). Médico y científico venezolano, especializado en enfermedades tropicales. Pionero de la microbiología en Venezuela.

Nació el 25 de abril de 1877, con el nombre de José Rafael Estrada, en Betijoque, actual Estado Trujillo, asistido como comadrona por su propia abuela, Jerónima Peña de Matos. Su madre, una joven soltera de muy humilde origen, nombrada María Teresa Estrada, falleció unos pocos meses después, el 29 de octubre de 1877. Por ese motivo, el niño mestizo, pasó sus primeros meses al cuidado de su tía y madrina Ramona Estrada, hasta que su padre, Eusebio Rangel Moreno, de una familia acomodada de agricultores, dedicado a la fabricación y venta de tabacos, lo reconoció el 30 de octubre de ese mismo año. Unos meses después, el 9 de septiembre de 1878, su padre se casó con María Trinidad Jiménez, y lo llevó a vivir con él, por lo que fue criado por su madrastra. 

Sus estudios primarios fueron realizados en la Escuela Federal, recién fundada en Betijoque, donde también inició los secundarios, aunque después pasó al Seminario Diocesano de Mérida, que no concluyó. A continuación, matriculó en el Instituto Maracaibo, el 3 agosto de 1896. Tras culminar la enseñanza secundaria en el Colegio Bolívar, se graduó de Bachiller en Filosofía en la antigua Universidad del Zulia. Por su cuenta, aprendió francés, a los que agregó más adelante el conocimiento del alemán e inglés. 

Viajó enseguida a Caracas para estudiar Medicina en la Universidad Central, donde ingresó en septiembre de 1896. Obtuvo notas de sobresaliente en el primer año, pero por razones desconocidas, sin haber pasado todavía al tercero, abandonó en 1898 la Carrera de Medicina. Durante esa etapa formativa, llegó a cursar Bacteriología en el Instituto Pasteur de Caracas, bajo la dirección de Santos Aníbal Domínici

A comienzos de 1897, el doctor José Gregorio Hernández le dio empleo como encargado del aseo en el Hospital Vargas, quien devendría en su verdadero maestro y mentor. Más adelante, el propio doctor Hernández lo promovió a preparador de laboratorio. Bajo su orientación, Rangel fue aprendiendo las técnicas de microbiología e iniciando sus investigaciones sobre fisiología del sistema nervioso. 

El 7 de febrero de 1901, la Junta Administrativa de los Hospitales de Venezuela aprobó la creación del Laboratorio de Histología y Parasitología del Hospital Vargas y, al año siguiente, el 18 de febrero de 1902, Rangel fue nombrado su primer Director. Para el equipamiento de este centro contó con el respaldo del Presidente Cipriano Castro, lo que le permitió además de brindar los servicios de rutina y ofrecer soluciones terapéuticas, dedicarse a investigar en el campo de la microbiología. 

A partir de ese momento, realizaría estudios sobre anemia, el bacilo de Koch, difteria, estafilococos y otros. Se consideran clásicos sus trabajos sobre anquilostomiasis, tripanosomiasis, peste bubónica, bilharzia y otros. El primer aporte que lo consagró en el campo científico fue su investigación “Etiología de Ciertas Anemias Graves en Venezuela”, publicado por primera vez en la Gaceta Médica de Caracas en 1903, donde resumió su descubrimiento de Ancylostoma duodenales, como causa de anemias graves en el medio rural.  

A fines de 1904, se trasladó a los llanos del Orinoco, donde desentrañó la causa de una enfermedad de los caballos conocida popularmente como la “derrengadera” o “peste boba”, provocada por un trypanosoma en la sangre de los equinos afectados. Al conseguir aislar la bacteria específica de la peste bubónica, descubrió los agentes etiológicos de dos enfermedades endémicas tropicales, una humana, la uncinariasis, y la otra animal, la “derrengadera de los équidos”, lo que facilitaría el desarrollo del fármaco para erradicarla.

Entre 1906 y 1907 estuvo de nuevo en las zonas rurales de Venezuela, en Miraca, donde diagnosticó, gracias al análisis efectuado en los cueros de los mataderos, así como en las cabras y ovejas, otra enfermedad bacteriana, el ántrax, denominaba en la localidad como “grito de la cabra”. Este fue otro de sus logros, pues por primera vez en América Latina se detectaba el mortífero bacilo del ántrax, a partir de un caso registrado en esa zona venezolana. 

En 1908 dirigió, por decisión del Presidente Castro, la campaña contra la peste bubónica que había aparecido en La Guaira, donde tuvo que tomar medidas drásticas para acabar con la epidemia, entre ellas el cierre del puerto, junto a la destrucción de viviendas y cultivos infectados. Liquidado el peligroso brote, algunos de los afectados con las medidas adoptadas por Rangel le exigieron de manera airada indemnizaciones, al mismo tiempo que se le acusaba de no detectar la epidemia a tiempo o incluso de malversar los fondos destinados a su combate. 

En medio de este acoso, le fue negada una beca a la que aspiraba para hacer estudios en Europa, debido a que era negro, según un rumor propagado entonces. Además, Rangel se sentía sin protección oficial desde la salida a Europa, el 24 de noviembre de 1908, del Presidente Castro, gravemente enfermo, quien poco después fue derrocado por el ambicioso General Juan Vicente Gómez. Agraviado públicamente, desaparecido el clima tranquilo de su Laboratorio y considerándose indefenso, cayó en una profunda depresión psíquica, mientras trabajaba para dilucidar la causa de la enfermedad del banano, llamada Bereque. 

El 19 de agosto de 1909 presentó ante los internos del Hospital Vargas una conferencia sobre un caso de Micetoma o Pie de Madura. Durante su exposición, mostró los síntomas de la crisis depresiva que padecía. Al día siguiente, 20 de agosto, a las tres de la tarde, ingirió cianuro en su propio Laboratorio, lo que le provocó una muerte casi instantánea cuando contaba sólo treinta y dos años de edad. Su cadáver fue velado en el Hospital Vargas, donde sus profesores y compañeros le rindieron un conmovedor homenaje. Dejó dos hijos, Ezequiel y Consuelo, nacidos respectivamente en 1905 y 1907, de su relación sentimental con Ana Luisa Romero.

La corta pero fructífera vida laboral de Rafael Rangel, quien además orientó a más de quince estudiantes de medicina para sus tesis doctorales, ha sido catalogada como la época dorada de la Microbiología en Venezuela. Sus investigaciones científicas acerca de la acción antiséptica de la urotropina sobre Eschericha coli, Pseudomonas fluorescens y Staphylococcus aureus; su referente estudio sobre la necatoriasis y las fiebres caraqueñas provocadas por el plasmodium y la salmonella; sus rigurosas pesquisas acerca de Trypanosoma rotatorium en ranas de Caracas; la descripción de Treponema pallidum, como también hizo de los schistosoma, anopheles y culex; Balantidiun coli; Bacillus anthracis; carbunco; Trypanosoma venezuelense; dictyocaulus en becerros; Fasciola hepática y  Wucherería bancrofti, no tenían precedentes en la Microbiología venezolana. 

En homenaje a este destacado científico caribeño, en 1920 el doctor Enrique Tejera descubrió al lado de Tripanosoma cruzi un parásito al que denominó Trypanosoma rangeli. El decreto 2104, del 29 de marzo de 1977, del entonces Presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez, declaró en su memoria ese año, con motivo del centenario de su nacimiento, como de la ciencia venezolana y dio su nombre al Instituto Nacional de Higiene, a la vez que disponía que sus restos descansaran en el Panteón Nacional. El propio decreto lo declaró pionero de la investigación científica aplicada a la solución de los problemas sociales del país, basado en su original contribución al conocimiento de varios aspectos de la salud pública en Venezuela, especialmente a favor de la población campesina, así como por su notable actividad docente. Desde entonces, el 25 de abril, se celebra en Venezuela como el Día del Bioanalista y al municipio donde nació se le puso su nombre, en reconocimiento a su papel como verdadero fundador de la Microbiología venezolana, que posibilitó la erradicación de varias enfermedades tropicales.

 

Bibliografía activa

Etiología de ciertas anemias graves de Venezuela, Caracas, Tipografía Guttenberg, 1903.

Nota preliminar sobre la peste boba y la derrengadera de los equídeos de los llanos de Venezuela (tripanosomiasis), Caracas, Tipografía Herrera Irigoyen, 1905.

Trabajos científicos, Bras Bruni Celli [comp.], Caracas, Fundación Vargas de Publicaciones Médicas, 1960. 

 

Bibliografía pasiva

Alegría, Ceferino: Rafael Rangel, Caracas, Universidad Central de Venezuela, 1973.

Beaujón, Oscar: “Rafael Rangel en el Hospital Vargas”, Gaceta Médica de Caracas, LXVIII N° 7-9 julio-septiembre; 1959. 

Beaujón, Oscar: Rafael Rangel en la inmortalidad, Caracas, Miguel Ángel García e hijo, 1977. 

Beaujón, Oscar: Rafael Rangel en el Panteón Nacional, Caracas, Presidencia de la República, 1979. 

Beaujón, Oscar: Vigencia de Rafael Rangel, Caracas, Editorial Grafos, 1962. 

Benchetrit, Aaron: Bachiller Rafael Rangel (ligeras apuntaciones para su biografía), Bogotá, Tipografía Colón, 1946.

Cardozo, Arturo: Rafael Rangel, Caracas, Ediciones del Congreso de la República, 1989. 

Cardozo, Manuel: Reivindicación de la irresponsabilidad en Rafael Rangel por su suicidio, Caracas, Separata de la Revista Tráfico, 1957. 

Carmona, Oswaldo y Dario Novoa Montero [Editores.]: Cazadores de microbios en Venezuela, Caracas, Normacolor, 2005. 

Díaz Castañeda, Raúl: Reflexiones sobre su biografía frente al espejo del suicidio, Valera, Ediciones 7 Colinas, 1977. 

Diccionario de Historia de Venezuela, Caracas, Fundación Polar, 1988, [tres tomos]. 

Fuenmayor, Euro Mario: Rafael Rangel, Trujillo, Concejo Municipal del Distrito Rafael Rangel, 1977. 

González Rincones, Salustio: “Las Sombras” drama altéico en cuatro actos basado en la vida del bachiller Rafael Rangel, Caracas, Editorial Torino, 1998. 

Homenaje de la Universidad de Los Andes al Br. Rafael Rangel en el Centenario de su Natalicio.1877-1977, Mérida, Universidad de Los Andes, 1977. 

Instituto Nacional de Higiene “Rafael Rangel”: Gente de ayer y de hoy al servicio de la salud. Caracas, Difusión Médica, 1998. 

Méndez León, Sixto: Rafael Rangel: Un sabio que perdió Venezuela. Trujillo, Publicaciones de la Dirección de Educación, 1959. 

Molina G., Manuel Isidro: Rangel no fue doctor, solo un docto superior a doctores de su tiempo, Caracas, Ministerio de Información y Turismo, 1978. 

Mudarra, Miguel A.: Vida y obra del sabio Rafael Rangel. Lección Magistral, Caracas, Ministerio de Educación, 1977. 

Muñoz Armas, Simón: Rafael Rangel su obra científica y su drama social, Trujillo, Ediciones de la Dirección de Educación, 1959. 

Ovalles, Víctor Manuel: Biografía del Br. Rafael Rangel, creador de la parasitología en Venezuela, Caracas, Taller Gráfico Raúl Santana, 1945. 

Roche, Marcel: Rafael Rangel: ciencia y política en la Venezuela de principios de siglo, Caracas, Monte Ávila Editores, 1978. 

Rodríguez Lemoine, Vidal: Los inicios de la investigación biomédica en Venezuela: el Instituto Pasteur de Caracas 1895-1902, Caracas: Universidad Central de Venezuela, 1999.    

Suárez, María Matilde de: Cazadores de microbios en Venezuela. Rafael Rangel, Caracas, Normacolor, 2005.