Rafael de Nogales

Historia, Educación, Venezuela

Rafael de Nogales Méndez (Rafael Ramón Intxauspe Méndez, 1879-1937). Militar, escritor e internacionalista venezolano.

Rafael de Nogales, cuyo verdadero apellido paterno era Intxauspe, nació en San Cristóbal, Estado Táchira, el 10 de octubre de 1877, en el seno de una familia acomodada de origen vasco. Su padre, Pedro Felipe Intxauspe Cordero, era coronel y propietario de grandes plantaciones cafetaleras en los Andes venezolanos. Su madre era doña Josefa Méndez Brito, natural de Barinas. En 1886 fue enviado a estudiar a Berlín, siendo todavía un niño. Dos de sus tres hermanas se casarían con alemanes: una, con el Cónsul Paul Johannes Gerstaecker y la otra, con el Conde de Westerholtz, dueño de un castillo en Renania.

Se formó en la Real Academia Militar, lo que le permitió codearse con la nobleza de Alemania, Bélgica y España. Graduado de subteniente, pasó cursos de Filosofía y Letras en las universidades de Bruselas, Lovaina y Barcelona. Se convirtió en políglota, pues llegó a dominar alemán, francés e italiano –también se comunicaría en árabe, chino y turco-, además de su lengua natal.

Llevado por su animadversión a la política de Estados Unidos, se unió a las fuerzas españolas y con el grado de Alférez, tras adoptar el apellido de Nogales –traducción al castellano de Intxauspe-, participó en la Guerra Hispano-Cubano Norteamericana de 1898. Derrotada España y herido en combate, pasó a Haití. Luego, entre 1899 y 1900, recorrió el norte de África, la India, Afganistán, Indonesia, Angola, Argentina y Brasil. Tras una estadía en Inglaterra e Irlanda, se trasladó a Boston en Estados Unidos y luego regresó a Venezuela.

A principios del 1901, ya en su tierra natal, tuvo un enfrentamiento verbal con el Presidente Cipriano Castro en una fiesta en Macuto, que lo obligó, todavía vestido de etiqueta, a escapar a la República Dominicana, a bordo de un vapor francés. Enfrentado al gobierno venezolano, recorrió Centroamérica en busca de apoyos que sólo encontró en el presidente de Nicaragua José Santos Zelaya. Involucrado en la fallida expedición armada de la goleta La Libertad, enfermo de malaria y herido en una pierna, se refugió de nuevo en la República Dominicana y después en Haití.

Exiliado en México, cruzó la frontera con Estados Unidos por el Río Grande en busca de armas, para sostenerse trabajó como vaquero en Arizona y cazador de osos en Nevada, hasta que se mudó a San Francisco. De aquí viajó a China, a donde llegó a principios de 1903, convirtiéndose en colaborador del servicio secreto del gobierno de Japón durante la Guerra Ruso-Japonesa de 1904.  Al final, herido, tuvo que huir precipitadamente a través de Siberia, refugiándose en Alaska.

Durante dos años vivió en este territorio norteamericano, radicándose en Fairbanks y conviviendo con los esquimales, con quienes compartió la caza de ballenas y sus típicas comidas y bebidas. A continuación, viajó por Estados Unidos, atraído por la búsqueda de oro, donde vendió ganado en Nevada y California o los traficó a México. En un hotel de Pasadena (California) conoció al líder del Partido Liberal Mexicano (PLM) Ricardo Flores Magón, cada vez más inclinado al anarquismo, con quien se involucró en la lucha contra la dictadura de Porfirio Díaz. Colaboró con los revolucionarios mexicanos en el transporte de armamentos y comida al norte de México, como parte de los preparativos para su invasión de Chihuahua en 1908.

Al conocer el derrocamiento del mandatario venezolano Cipriano Castro por el general Juan Vicente Gómez, Nogales regresó en diciembre de 1909 a su patria, donde pronto dio a conocer artículos en la prensa exigiendo la democratización del país. Obligado a refugiarse en la zona andina venezolana y colombiana a fines de 1910, se internó en las sabanas del Arauca y del Apure, buscando sublevar a los llaneros y los indios goahibos. Aunque fracasó, en sus escritos posteriores relató la vida y costumbres de estas marginadas poblaciones venezolanas, con las que aprendió la lucha de guerrillas. Todavía en diciembre de 1913, junto a José Manuel Hernández, el Mocho, diseñó un ambicioso plan de invasión armada a Venezuela que tampoco prosperó, por lo que se exilió durante casi dos décadas.

Establecido en Curazao, conoció del estallido de la Primera Guerra Mundial. Marchó a Europa y en el verano de 1914 intentó unirse a la Entente, ofreciéndose primero como voluntario al ejército belga y después al francés, pero sin conseguirlo. Viajó entonces a Sofía, Bulgaria, donde consiguió su incorporación al ejército alemán como Capitán, sin perder su condición de venezolano. Nogales aceptó ponerse al servicio de la llamada Triple Alianza, concertada entre Alemania, Austria-Hungría y el Imperio Otomano.

Desde enero de 1915 hasta octubre de 1918 se desempeñó como oficial del ejército turco, en el que alcanzó el grado de General de Brigada. Luchó contra el ejército zarista en Anatolia y luego contra sus aliados armenios del Cáucaso, a los que al frente de doce mil hombres enfrentó en la ciudad de Van. En la frontera con Persia, detuvo con sus tropas al poderoso ejército zarista que avanzaba en defensa de esa urbe y combatió contra la caballería cosaca en Bash-Kale, en las montañas de Kurdistán.

En protesta por las masacres de armenios cristianos cometida por los turcos que presenció, solicitó su baja del ejército otomano. Trasladado de frente militar, combatió a británicos y árabes en Irak, Siria y Gaza. En mayo de 1917, avanzó al frente de sus soldados cien kilómetros tras las líneas inglesas, destruyendo trayectos de ferrocarril y bases logísticas. Ese mismo año, fue nombrado Gobernador militar de una parte del litoral de Palestina.

Por los servicios prestados durante la Primera Guerra Mundial, Nogales alcanzó el título de Bey y fue condecorado con la media luna como insignia, además recibió dos cruces de hierro –una de ellas entregada por el propio káiser Guillermo II- y la Estrella de Mechedieh, que porta con orgullo en una de sus fotos más conocidas. Muchas de sus experiencias en estos acontecimientos fueron volcadas en los libros que publicó desde 1922, en los cuales también dejó testimonio de los abusos cometidos contra pueblos y etnias, en particular el genocidio armenio cometido por el ejército otomano.

La derrota de la Triple Alianza lo sorprendió en Europa donde estaba de licencia, por lo que de inmediato regresó a Estambul para asumir las consecuencias de sus actos; aunque fue exculpado por los vencedores, que le reconocieron haber salvado la vida a más de doscientos prisioneros británicos durante el conflicto. En abril de 1919 se trasladó a España, antes de regresar al continente americano.

Tras abandonar para siempre su carrera militar, se radicó desde 1920 en un apartado pueblecito de los Andes colombianos (Gramalote), cerca de la frontera con Venezuela, en donde concluyó dos años después su libro de memorias Cuatro años bajo la Media Luna. La permanente hostilidad del régimen de Gómez lo llevó a trasladarse a San Jacinto en Nicaragua. Luego un naufragio cerca de Santa María la Antigua del Darién le hizo recorrer buena parte de Panamá, volviendo después a Nicaragua, donde se entregó a la caza en sus intrincados bosques.

Otra vez en Europa a mediados de los años veinte, compartió con sus viejas amistades, mientras daba conferencias y presentaba sus libros. Entre 1927 y 1928 regresó a Nicaragua, vinculándose con el ejército de Augusto César Sandino –a quien entrevistó-, enfrentado a los marines de Estados Unidos. Su respaldo al sandinismo lo reflejó en su libro El saqueo de Nicaragua, una contundente denuncia de la intervención militar norteamericana en este país centroamericano, cuya publicación en Estados Unidos, por la editorial Robert McBride & Company, desató un gran escándalo y la prohibición de la obra (1930). En 1932, Nogales también publicó Memorias de un soldado de fortuna y dos años después Sombrero de copa y espuelas.

Tras la muerte del dictador venezolano Juan Vicente Gómez, en diciembre de 1935, Nogales regresó a su tierra natal, pero sólo consiguió trabajo durante unos pocos meses como administrador en la aduana de Las Piedras en Falcón, en donde se agravaron sus dolencias, en particular la artritis. Arruinado y sin familia, pues nunca se casó ni tuvo hijos, aceptó ir a Panamá para estudiar el funcionamiento de la Guardia Nacional. Aquí enfermó de gravedad, tras una operación, y murió el 10 de julio de 1937, a los 57 años de edad.

Con el único dinero que portaba se pagó el traslado de su cadáver a Venezuela, que fue enterrado con honores en el Cementerio Sur de Caracas, en el Panteón de los Oficiales en Retiro, el 2 de agosto de ese año. El propio káiser de Alemania Guillermo II, exiliado en Holanda, envió una corona de flores y una tarjeta con este texto: “A Rafael de Nogales Méndez, generalísimo en la gran guerra, uno de los caballeros más valientes y nobles que haya conocido”. Cuatro décadas después, en 1975, sus restos fueron trasladados al Panteón de las Fuerzas Armadas de Venezuela. Sus condecoraciones están en el Museo del Recuerdo de la Escuela Militar. El 11 de noviembre de 1998, un grupo de académicos e intelectuales fundaron en Caracas la Fundación General Rafael de Nogales Méndez, con la finalidad de difundir la vida y la obra de este venezolano universal, defensor de un ideario democrático, antimperialista y de integración continental.

 

Bibliografía activa

Causa del progreso, folletos de historia y letras, Caracas, [s.e.], 1910.

Silk and spurs, London, Wright and Brown, 1934.

Cuatro años bajo la media luna, Caracas, Litografíay Tipografía Casa de Especialidades, 1936,[segunda edición]

El saqueo a Nicaragua, Caracas, Ediciones Centauro, 1981, [segunda edición].

Memorias, Tomos I y II, Caracas, Editorial Fundación Biblioteca Ayacucho, 1991. Traducción y prólogo: Ana Mercedes Pérez.

Bibliografía pasiva

Diccionario de Historia de Venezuela, Fundación Polar, Caracas, 1988.

La Torre, Pedro Simón: Un General sin fronteras. Rafael de Nogales Méndez, Caracas,[s.e.], 1987.

Pérez Jurado, Carlos: Síntesis biográfica del General venezolano Rafael de Nogales Mendez, Caracas, [s.e.], 1975.

Jäckel de Aldana, Jasmina: “Del aventurero trotamundos al héroe nacional venezolano”, Estudios de Asia y África, México, El Colegio de México, enero-abril, año/vol. XXXV, número 001, 2000.

Mc Namara, Luciana: “Rafael de Nogales Méndez, militar y aventurero: venezolano de película”, revista Encontrarte, fascículo 101. consultado en: http://encontrarte.aporrea.org/101/personaje/

Rojo, Violeta: “Memorias de un aventurero venezolano: Rafael de Nogales Méndez”, Revista Virtual Contexto, N° 8, 2002. consultado en: http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/18898/1/violeta_rojo.pdf