Pablo Ali

Historia, República Dominicana, Haití

Pablo Ali (¿-1844). Esclavo sublevado en la Revolución Haitiana de 1791. Miembro de las Tropas Auxiliares Negras del Ejército de España. Participó en Santo Domingo en la lucha contra los franceses y en la independencia efímera de la República Dominicana en 1821.

Poco se conoce de sus primeros años de vida, aunque al parecer nació en África, de donde fue llevado por la trata negrera a la colonia francesa de Saint Domingue. Se incorporó a la sublevación de los esclavos que estalló en agosto de 1791 y se unió a Georges Biassou, uno de los principales líderes del movimiento revolucionario. En  el verano de 1793, Pablo Ali se pasó al bando español atraído por las ofertas de recompensas y otros beneficios, incluyendo el reconocimiento de su condición de libre, siguiendo a su jefe, convertido desde ese momento en el general Jorge Biassou de las llamadas Tropas Auxiliares Negras de España.

Después que Francia abolió la esclavitud en sus colonias, consiguiendo con esa disposición que muchos jefes negros, entre ellos Toussaint Louverture, pasaran a apoyar a los representantes de la Revolución Francesa en la isla, Pablo Ali, como parte de las fuerzas de Biassou, siguieron fieles a España hasta que terminó la contienda por el Tratado de Basilea de 1795. El 18 de octubre de ese año se conoció en Santo Domingo la noticia de este acuerdo entre Paris y Madrid, mediante el cual el gobierno de España cedía a Francia la colonia española de Santo Domingo como resultado del desfavorable curso de la guerra. El Tratado estipulaba que los habitantes de la colonia disponían de un año para abandonar la isla rumbo a Cuba u otras posesiones españoles. Aunque existe la versión de que Pablo Ali fue evacuado, junto a otros miembros de las Tropas Auxiliares Negras a Puerto Rico, en donde supuestamente residiría hasta 1808, todo indica que por el contrario permaneció en Santo Domingo, junto a otros oficiales de bajo rango que habían luchado a favor de España.

Antes de la retirada española de Santo Domingo, el gobernador Joaquín García descubrió una conspiración organizada por el cubano Juan Antonio Angulo y el italiano Domingo Asserato para entregar la isla a Inglaterra –que había declarado la guerra a España en 1797-, a cuyos fines trataron de ganar a Ali y a otros oficiales de las Tropas Auxiliares Negras. Pero estos se negaron a cooperar con los conspiradores, por lo que García alabó su fidelidad y lo recomendó al monarca.

La permanencia de Ali, junto a una parte de las Tropas Auxiliares Negras que no fueron evacuadas de la antigua parte española de la isla, le provocó grandes penurias. En esos años duros, Ali solicitó a las autoridades que se le permitiera unirse a su antiguo jefe Biassou en La Florida, donde residía con su familia y oficiales más allegados. Incluso, el 26 de agosto de 1798 escribió a Carlos IV solicitando se le siguieran pagando el salario que recibía por su condición de capitán de las fuerzas negras auxiliares, dinero que se le había suspendido después de la paz con Francia.

Al estallar en 1808 la guerra contra los ocupantes franceses de Santo Domingo, en el contexto de la rebelión del pueblo español contra la invasión napoleónica, Ali se distinguió entre los rebeldes seguidores de Juan Sánchez Ramírez. Cuando la contienda concluyó y los franceses debieron abandonar Santo Domingo, que volvió a la soberanía española desde el 9 de agosto de 1809, la Regencia le otorgó a Ali, el  2 de septiembre de 1811, el grado de teniente coronel y una medalla de oro con el rostro de Fernando VII.

En esa situación, Pablo Ali fue nombrado al frente de uno de los más importantes cuerpos militares de la restablecida colonia española, el denominado "batallón de morenos libres". En los años siguientes poco se sabe de su vida, hasta que el 9 de noviembre de 1820 recibió una misiva del coronel Isnardi, edecán del presidente de Haití Jean Pierre Boyer, en que le pedía su apoyo a la extensión de la soberanía haitiana sobre la parte española de la isla. En cambio, Pablo Ali se dejó seducir por los planes de José Núñez de Cáceres para declarar la independencia de España y evitar la posible ocupación haitiana. Según algunos historiadores, para conseguir su respaldo, Núñez de Cáceres  le informó de la existencia de una Real Orden que le negaba su solicitud de la ciudadanía española, prometiéndole que lo ascendería de rango y otorgaría la libertad de todos los esclavos si se integraba al movimiento contra España.

La noche del 30 de noviembre de 1820, a las once y media, el mismo Núñez de Cáceres acompañado por el coronel Pablo Alí, al mando de la más importante fuerza militar de la capital, el Batallón de Pardos Libres, sorprendieron a la guardia del Gobernador español y tomaron la principal fortaleza militar y toda la capital. Pero el Estado Independiente de la Parte Española de Haití, como se denominó, solo duró unas pocas semanas, pues el 8 de febrero de 1821 el numeroso ejército haitiano, encabezado por el propio presidente Boyer, entró en la ciudad. Durante las siguientes dos décadas, hasta 1844, la República de Haití dominó la antigua colonia española de Santo Domingo.

Durante ese prolongado periodo, Ali permaneció al servicio de las nuevas autoridades, con las que había colaborado desde los primeros momentos al no ofrecer resistencia al poderoso ejército de Haití. Debió de haber ejercido las funciones que se le asignaron a entera satisfacción del gobierno haitiano, pues en 1831 era propietario del ingenio de Engombe que le había regalado el presidente Boyer.

En 1843, cuando tuvo lugar la revuelta contra el gobierno de Boyer conocida como Movimiento de la Reforma, Pablo Ali volvió a jugar un papel protagónico. La noticia del derrocamiento del presidente haitiano se supo en la ciudad de Santo Domingo el 24 de marzo de ese año. De inmediato, Juan Pablo Duarte y los demás miembros de la sociedad patriótica La Trinitaria, que propugnaba la independencia de la antigua parte española, lograron que Ali con sus fuerzas se pasase a su lado y obligaron a capitular al gobernador haitiano general Carrié. La Junta popular que se formó nombró al general Etienne Desgrotte comandante de armas de la plaza y a Ali jefe del departamento. En ese cargo murió el 14 de febrero de 1844, trece días antes de la fundación de la República Dominicana.

 

Bibliografía 

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