Odalys Revé

Deporte, Cuba

Odalys Revé Jiménez (1970). Judoca cubana, ganadora de un título olímpico (Barcelona 1992) y multimedallista en Campeonatos Mundiales.

Odalys Revé vino al mundo el 15 de enero de 1970, en el poblado de Naranjo Dulce, localidad de Sagua de Tánamo, en la nororiental provincia de Holguín. Desde niña pensó en estudiar la Carrera de Medicina y convertirse en cirujana. Por su mente nunca estuvo dedicarse al deporte y mucho menos al judo, disciplina que por aquel entonces las mujeres no practicaban con seriedad en Cuba. Comenzaba el preuniversitario en el municipio Mayarí Arriba, cuando fue captada para la práctica de este arte marcial. Así ingresó en la Escuela de Iniciación Deportiva (EIDE) en su provincia. Realmente no lo hizo por vocación, sino para salir de la beca, pues aún pensaba en estudiar medicina.

No obstante, aprendió rápido los fundamentos de esta difícil disciplina e ingresó en la Escuela de Perfeccionamiento Atlético (ESPA) en la capital. Ya empezaba a enamorarse del judo. A pesar de no tener resultados tan relevantes en sus inicios, Revé fue llamada en 1987 a la preselección nacional, bajo las órdenes del destacado profesor Ronaldo Veitía, quien pulió ese diamante en bruto que había caído en sus manos. Empezaron entonces sus progresos en el orden técnico-táctico y a convertirse en una de las mejores dentro del grupo de las principales yudocas del país.

En 1988, ya en la división de los 66 kilogramos, le llegó su primera competencia internacional. Odalys Revé prometía un mundo por sus condiciones físicas, era fuerte y muy alta para ese peso. Contendió en el Panamericano de la disciplina, en Buenos Aires, Argentina. En la final, la novata derrotó a la favorita y experimentada canadiense Sandra Greaver, titular en los Juegos Deportivos Panamericanos de Caracas, Venezuela, en 1983, fecha en que comenzaron las féminas cubanas a practicar el judo oficialmente.

El judo para mujeres fue reconocido como disciplina olímpica a finales de 1988 y tendría su debut oficial en citas estivales en Barcelona 1992. Ello incentivó a Odalys Revé, quien se entregó en cuerpo y alma a los entrenamientos.

Al año siguiente, las judocas de la mayor de las Antillas participaron en el Mundial de Belgrado, Yugoslavia. Odalys formó parte de la escuadra y a pesar de caer en uno de sus combates preliminares, logró finalmente la meritoria medalla de bronce. En esa lid, sus compatriotas, Estela Rodríguez, en la categoría libre, se llevó la de oro y Maritza Pérez, en los 52 kilogramos, también terminó en el tercer puesto. Fueron las primeras medallas para las chicas de Ronaldo Veitía en citas mundiales, pues en la anterior ninguna pudo subir al podio de premiaciones.

Meses más tarde, asistió a los Juegos Centroamericanos y del Caribe en México, donde obtuvo el primer lugar, al vencer en el combate decisivo a la dominicana Dulce Piña. Sus éxitos prosiguieron en las tradicionales giras por Europa y Asia, donde participó en fortísimos eventos y compitió frente a adversarias de grandes palmarés.

Odalys Revé era una consagrada en su división en Cuba, y ya se daba a respetar entre las mejores del mundo. Los Juegos Deportivos Panamericanos de 1991 se celebraron en La Habana, aunque las competencias de judo se desarrollaron en la subsede de Santiago de Cuba. Allí triunfó en sus tres combates. Primero por ippón (punto completo) ante la canadiense Kimberly Dawn y después por wazzari (tres cuartos de punto) sobre la venezolana Francis Gómez. Por la medalla de oro se impuso también por ippón a la argentina Alejandra Martínez.

A fines de 1991, Barcelona organizó el siguiente Campeonato del Mundo en el mismo escenario que serviría de sede a los combates de los Juegos Olímpicos 12 meses después. Era la oportunidad para la cubana, pero en el combate final, frente a la estelarísima italiana Emmanuella Pirantozzi, se resintió una vieja lesión en su mano derecha que la dejó con el segundo lugar.

Llegó el debut del judo femenino en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Odalys ya salía como favorita a medallas, aunque le iba a resultar muy difícil obtener el oro. En su primera presentación derrotó por técnica de control a Ling Wu-Mei (CHN). Luego superó por wazzari a Grace Dividen (USA); y posteriormente accedió a la final, al vencer por ventaja mínima de koka (un cuarto de punto) a Anita Kiraly (HUN). La gran hazaña estaba por materializarse, pero frente a ella en el tatami tendría por la gloria olímpica a la casi invencible Pirantozzi (ITA). Con increíble velocidad de piernas y efectivas técnicas de agarre, logró una proyección que le representó wazzari y definió la victoria sobre su rival. El público reunido en el Palacio Blaugrana la ovacionaba por la sobresaliente actuación. Odalys Revé se convertía también en la primera judoca de América en obtener una medalla de oro en estas magnas citas cuatrienales.

Pero otra vez le era esquivo el máximo pergamino en Campeonatos del Mundo. En Hamilton, Canadá 1993, tuvo que conformarse con la medalla de bronce de los 66 kilogramos, compartida con Zhang Di (CHN). El podio se completó con Cho Min-Sun (KOR), quien derrotó en la final a Liliko Ogasawara (USA). Ese mismo año, la ciudad boricua de Ponce organizó los Juegos Centroamericanos y del Caribe, donde Odalys obtuvo su segunda medalla de oro, otra vez frente a la dominicana Dulce Piña.

En 1994 ganó el Campeonato Panamericano y la Copa Fukuoka, en Japón, como principales eventos. Al año siguiente, obtuvo la medalla de oro y retuvo la corona en los Juegos Deportivos Panamericanos de Mar del Plata, Argentina, al vencer en la final a Liliko Ogasawara (USA). También participó en el Mundial de Chiba, Japón, donde perdió en la final frente a Cho Min-Sun (KOR). Le apareció una lesión en la rótula que en los próximos años terminaría por acelerar el prematuro retiro de la estelar judoca.

Con fuerte tratamiento médico y algo recuperada de sus molestias, Odalys asistió a los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, a refrendar su corona. Pero, luego de su primera victoria por ippón sobre la australiana Carla Dixon, perdió por superioridad frente a la francesa Alice Dubois, lo que le imposibilitó llegar al oro. Se mantuvo en competencias y en la repesca derrotó a la austríaca Mariela Spacek, en el pase a discutir la presea de bronce volvió a ceder, esta vez por ippón ante la holandesa Claudia Zwiera. Finalmente quedó en la quinta posición.

Las lesiones y los concebidos tratamientos médicos, el cansancio por tantos entrenamientos y competencias en Cuba y en el extranjero decidieron el retiro de Odalys Revé al término de la cita bajo los cinco aros, a pesar de tener solo 26 años.

Excepto el título mundial, la combativa judoca se impuso en los otros eventos organizados por la Federación Internacional. Por varios años fue seleccionada entre los mejores atletas de su país y con justeza incluida entre los 100 mejores del siglo XX en Cuba.

Es licenciada en Cultura Física y Deportes, y al decir adiós a los tatamis y judoguis se dedicó a entrenar a las promesas de su provincia natal.

 

Bibliografía

Forbes, Irene Ana María Luján y Juan Velázquez: Famosos y desconocidos. Cubanos en Juegos Olímpicos, Ediciones Unión, La Habana, 2003.

Masjuán, Miguel Ángel y Juan de las Cuevas: Personalidades del deporte cubano, Editorial Científico-Técnica, La Habana, 2007.

Pérez, Cándido y Ronaldo Veitía: El judo femenino cubano. Mejor equipo del mundo, Editorial Científico-Técnica, La Habana, 2003.