Negro Yanga

Historia, México

Negro Yanga (Gaspar Yanga, ¿?) Líder de la rebelión por la libertad de los esclavos en un poblado veracruzano, alrededor de 1570. 

Conocido como Yanga o Nyanga, vocablo que en lengua africana significa "príncipe", se le atribuye su origen en la familia real de Gabón, África; aunque otras fuentes afirman que fue apresado en la región de Brong de Atabubu, de la Guinea, alguna vez perteneciente al Imperio de Ghana. Desde allí fue llevado forzosamente hacia el puerto de la Villa Rica de la Vera Cruz, primer lugar autorizado por la Corona española para la importación de esclavos.

Sometidos a un trato inhumano, estas poblaciones respondieron al trabajo forzado con insurrecciones y fugas, las que eran severamente penadas por las leyes hispánicas.  Yanga era un hombre de muy alta estatura, fuerte e inteligente,  que llegó a dominar perfectamente el idioma castellano, y desde muy temprano se opuso a la esclavitud.

En 1546 el virrey Antonio de Mendoza ordenó ahorcar en la Plaza Mayor de la Ciudad de México a Juan Román y Juan Venegas, dos negros fugitivos. Se había generalizado la cacería de cimarrones, los que eran capturados y ejecutados; por ello muchos huyeron por el Istmo de Tehuantepec y se asentaron en lugares tan distantes como el Perú.

Yangahacia 1570consiguió la huida; encabezó una banda  de esclavos, y se adentraron en una zona intrincada de las montañas de Veracruz. Según narran algunos historiadores allí vivieron por más de 30 años, fugitivos, como cimarrones en su palenque - llamado mocambo o quilombo en las lenguas africanas-. Sobrevivieron por el saqueo de las haciendas, fincas y del asalto a las caravanas que traían mercancías en la importante ruta México-Veracruz. Estos caminos conectaban al principal puerto del Golfo con la capital de la Nueva España. Con el tiempo los habitantes del palenque incorporaron la agricultura y cría de aves de corral.

Pese a que no se tiene conocimiento pleno sobre cómo se desarrolló su movimiento, se sabe que para 1609 el grupo que fundara Yanga superaba los quinientos hombres.Tras más de treinta años fugitivo, era el líder en las montañas de Orizaba, y su segundo jefe era el angoleño Francisco de la Matosa o Matiza.  Ese mismo año el gobierno colonial español decidió poner fin a esta comunidad y al estado de permanente rebelión de los esclavos. El virrey envió milicias para someterlos pero los cimarrones lucharon tenazmente o se refugiaron en zonas intrincadas de las montañas.

Yanga – a través de un prisionero español que trasmitió el mensaje- pidió un tratado de paz para dar fin a las hostilidades y solicitó una región con estatus independiente, a cambio de tributo. Además sugirió que los fugitivos que llegaran a esta área serían devueltos. Esta concesión fue vital para calmar las preocupaciones de muchos dueños de esclavos en la región. Sin embargo, estos términos  fueron rechazados  y se reanudó la contienda. Los españoles incendiaron el asentamiento; pero los rebeldes huyeron hacia terrenos de difícil acceso, lo que frustró el plan de los colonizadores.  Solo entonces acordaron entrar en negociaciones, con la cláusula adicional que solamente los sacerdotes franciscanos atenderían a la gente, y que la familia de Yanga tenía el derecho a gobernar en esa nueva área.  Era condición indispensable la exclusión de los españoles de dicho pueblo, excepto los días de mercado. A cambio, Yanga prometía que vivirían de modo pacífico, que devolveríanlos fugitivos a sus dueños, y que prestarían servicio de armas al virreinato cuando les fuera demandado.

Las autoridades tardaron en enviar su respuesta a los rebeldes y estos reanudaron los asaltos en los caminos y a las haciendas.  En 1618, por Real Cédula los encomenderos de Huatusco fundaron el poblado de villa de Córdoba (hoy ciudad de Córdoba), que fue frontera contra estos pueblos de cimarrones.

Los ex esclavos se establecieron primeramente en un lomerío llamado Las Palmillas, al ir creciendo la comunidad exigieron un territorio mayor, que les fue concedido años más tarde. En 1630 establecieron el primer poblado emancipado del continente americano, llamado "El pueblo Libre de San Lorenzo de los Negros", en las cercanías de Córdoba, Veracruz. El entonces  virrey de la Nueva España, Rodrigo Pacheco y Osorio, marqués de Cerralvo, le otorgó el acta de fundación.

Las tierras donde se asentaron no eran buenas para la siembra y no había pasto para el ganado, por ello en 1654 los alcaldes y regidores solicitaron un permiso para mover el poblado, el que se trasladó ese mismo año. Un siglo más tarde San Lorenzo era un pueblo habitado por unas setenta familias de negros libres, con malas condiciones de vida. A pesar de esa realidad, la historia de este poblado  es un episodio de resistencia y de la capacidad de determinados grupos humanos para crear condiciones de libertad, vida y trabajo.

Durante el periodo colonial, a pesar de las contradicciones, coexistieron las poblaciones indígenas con la de los negros de San Lorenzo, que se convirtió en un asentamiento muy productivo. Por esa razón, los españoles para evitar la competencia continuaron los conflictos, invadían el poblado, y quemaban los trapiches azucareros, las fábricas de aguardientes y otras  propiedades. Paralelamente se dio una alianza entre indígenas y negros, las numerosas uniones matrimoniales  generaron una población mestiza o parda hacia los siglos XVIII y XIX.

Esta historia "libertadora" permite identificara Yanga como uno de los mayores representantes de la negritud. Cinco décadas después de la independencia mexicana, Gaspar Yanga fue nombrado héroe nacional de México gracias a la labor de Vicente Riva Palacio, historiador, novelista, general y alcalde de la Ciudad de México, quien fuera nieto Vicente Guerrero, el primer presidente negro.

Trecientos  años después de fundado, por decreto del 5 de noviembre de 1932,  el pueblo de San Lorenzo cambió su nombre a Yanga, como es conocido hoy en honor a quien lo hizo tierra libre. Luego, en noviembre de 1956 se le concedió la categoría de villa.

Aunque en América hubo  otros pueblos libres como el quilombo de los Palmares en Brasil (1580-1710) o el palenque de la Ramada en Colombia (1529), estos fueron exterminados por su rebeldía y por su la ausencia de pactos con la corona. Asentamientos como San Lorenzo de los Negros en México  y San Basilio de Palenque en Colombia, tuvieron la peculiaridad que se fundaron dentro de la autoridad virreinal.

A pesar de la importancia de su rebelión, Yanga es casi desconocido en México, y los archivos sobre su vida y rebelión no han sido profundamente trabajados por los historiadores; sin embargo, en el mural realizado en 1952 para  la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de la Ciudad de México, "Canto a los Héroes" del pintor José Gordillo, aparece este simbólico personaje detrás de Sor Juana Inés de la Cruz y Moctezuma.

Hoy Yanga es un municipio con casi 20 mil habitantes, ubicado aproximadamente a 150 kilómetros del Puerto de Veracruz cercano a Córdoba. Mayoritariamente mestizo y con algunas comunidades rurales negras, atesora un episodio de rebeldía que le da el apelativo de “la cuna de la libertad”.

A partir de 1976 se comenzó a realizar una festividad  llamada El carnaval de Yanga para conmemorar el nacimiento del primer pueblo libre de América, a esta celebración también se le llama Carnaval de la negritud. Los carros y las comparsas festejan la victoria de los cimarrones africanos contra los españoles y se venera la imagen de Yanga en la plaza.

 

Bibliografía

Cruz Carretero, Sagrario:La Herencia Negra En Veracruz, CIESAS Gulfo, Xalapa, 1992.

____________________: “Yanga and the Black Origins of Mexico”, en: The Review of Black Political Economy, 33, no. 1, 2003

Sánchez de Anda, Guillermo: Yanga: un guerrero negro; themeaning of Yanga for Mexican history, and the town of Yanga in the 1990s. Círculo, México,  2000

Winfield Capitaine, Fernando: Esclavos en el Archivo Notarial de Xalapa,Vol.1 1668-1699, Vol.2 1700-1800, Universidad de Veracruz, 1994.