Miguel Faílde

Música, Cuba

Miguel Faílde Pérez (1852-1921). Compositor cubano. Autor del famoso danzón "Las Alturas de Simpson", cuya fórmula se impuso como preferida, por lo que es considerado el creador del género.

Nació el 23 de diciembre de 1852 en Caobas, Matanzas. Realizó sus estudios de música con su padre Cándido Faílde; posteriormente completó su formación con Miguel Jiménez Salazar, y fue discípulo de armonía y composición de Federico Peclier, del Conservatorio de París. Además, fue ejecutante de la viola y el contrabajo.

En 1864 ingresó como cornetín de la Banda Municipal de Bomberos de Matanzas, dirigida por Demetrio López, después en la Orquesta de Faustino Valiente, y en 1871, en la de los Hermanos Faílde. Ejecutó música de cámara con Juan Cantero, Tomás Bordenave, Aurelio Hernández, Julián Jiménez, Cándido Faílde, violín; J. R. Bordenave y Tomás Berrechenea, cello; Juan Espada y Pedro Diez, contrabajo; Emilio Domínguez, clarinete; Aniceto Díaz, flauta; Segundo Botet, armonium; Francisco Cortadellas y Armando Lasanta, piano. Fue profesor de la Academia de Música de los Bomberos (actual Escuela de Música Miguel Faílde).

En 1871 Miguel Faílde fundó su orquesta, en la que se desempeñaba como director y cornetín; integrada además por Pancho Morales, primer violín, y Juan Cantero, segundo violín; Anselmo Casalín (Frijolín), primer clarinete, Eduardo Faílde, segundo clarinete; Cándido Faílde, trombón; Pascual Carreras, figle; Eulogio Garrido, contrabajo; Andrés Segovia, timbal, e Isidro Acosta, güiro. Posteriormente formaron parte de la orquesta en diferentes etapas: Julián Jiménez, Eduardo Betancourt, Aniceto Díaz y Felipe García Faílde. Esta agrupación alternó con las orquestas de Enrique Peña, Felipe Valdés, Domingo Corbacho, Pablo y Raimundo Valenzuela, Pablo Zerquera, Gabriel Cisneros, todas de La Habana; y las de Enrique Viera y Juan Velázquez, de Cárdenas; Faustino Valiente y Cheo Jiménez, de Matanzas; y la de Félix Fernández, de Colón.

Su danzón "Las Alturas de Simpson", consta de una introducción de ocho compases que se repiten; una primera parte de dieciséis compases, una segunda de treinta y dos o más. Posteriormente hubo danzones que tuvieron hasta cinco secciones. Pero el gusto popular aceptó definitivamente los de cuatro: introducción, la que se dividía en un tema de cuatro compases y cuatro del titulado paseo; la primera parte, donde la melodía era encargada al clarinete o flauta; la segunda parte, generalmente ejecutada por los violines o un melodioso solo de flauta; y la tercera parte, interpretada por toda la orquesta; esta última, con el tiempo evolucionó hacia un estilo más rumboso lleno de sandungueo. Sin embargo, pese a las variantes, el danzón mantuvo siempre la forma rondó impuesta por Faílde: A-B-A-C-A-D.

El danzón, tal como se tocó a partir de 1880, es una mera ampliación de la contradanza, con las puertas abiertas a todos los elementos musicales que andaban por la isla, cualquiera que fuera su origen. Hay un neto acento saumelliano en su introducción de ocho compases (repetidos) que se inicia, muy a menudo, con un tema de catadura clásica –correspondiendo, exactamente a la prima de la contradanza a pesar de su título nuevo de introducción. En la segunda parte, o “parte de clarinete”, se trabaja casi siempre sobre el cinquillo. Se vuelve a la introducción y se pasa a la “parte de violín”, más melódica, que hace de adagio, antes de cerrar con el período inicial. En los primeros danzones de Faílde esta fórmula está plenamente definida: se dota a la contradanza de un nuevo período de dieciséis compases. Este esquema se observó hasta principios del siglo XX, en que se enriqueció el danzón con una coda (o cuarta parte) muy movida, sacada generalmente de una rumba, de un pregón, o de un canto de carácter afrocubano.

Miguel Faílde tocó su último baile en 1920, en Palos, junto a la orquesta de Pedro Rojas.

Falleció en Matanzas el 26 de diciembre de 1921.

Algunos de sus danzones:

A galleta vieja no hay que mirarle el gorgojo, A La Habana me voy, A la sambambé, Ábrete, penca de guano, Adelante Directiva, Antón Pirulero, ¡Aprieta Miguelito!, Aurora, Ayayay, como baila Carmita, Camaleón, deja las moscas, Carlos Morales, Cuba libre, Chacho, Chocolate de Amatller, De la azucena el perfume y de la playa la brisa, Delicias de La Armonía, El dengue se pega, El diablo me lleve, El Malombe*, El manisero*, El mondonguito, El que mira con ojos de caimán no sabe comer arroz con leche, El silencio, El yambú,La Bollera, La guabina, La Sociedad Liceo de Matanzas, La Virgen de Regla, Las Alturas de Simpson. Las dos Mascotas, Liceo de Versalles, Linda cubana, Piña, mamey y zapote, Si la cebolla no pica, ¿por qué se te aguan los ojos?, Sin carboneras, Sr. Biscocchuiti, arrempújeme un cigarro.

 

Bibliografía

Calero Martín, José y Leopoldo Valdés Quesada: Cuba musical, Imprenta de Molina y Compañía, La Habana, 1929.

Carpentier, Alejo: La música en Cuba, Fondo de Cultura Económica, México, 1972.

Castillo Faílde, Osvaldo: Miguel Faílde, creador musical del danzón, Editora del Consejo Nacional de Cultura, La Habana, 1964.

Galán, Natalio: Cuba y sus sones, Pre-Textos, Valencia, 1997.

Lapique, Zoila: Música colonial cubana en las publicaciones periódicas (1812-1902), t. 1., Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1979.

Pérez Sanjurjo, Elena: Historia de la música cubana, La Moderna Poesía, INC, Miami, 1986.