Merengue

Música, Danza, República Dominicana

Merengue. Complejo musical  bailable que identifica a la República Dominicana.

El merengue, como género, es parte de un complejo articulado integrado por paseo, cuerpo, merengue y jaleo; basado en un ritmo de 2 x 4, es un baile tradicional de pareja, un canto o merengue donde los artistas expresan temas patrióticos, naturales, sociales y de actualidad cotidiana.  Es una estructura instrumental original con guitarra, bandurria, tres, triple, quinto, tambora y güira.

Sobre su origen existen diferentes teorías. Algunos historiadores de la música le atribuyen una procedencia rural, o como derivación de un ritmo cubano llamado  “UPA Habanera” que tenía una parte llamada  “merengue”. Otra de las teorías sitúa su nacimiento en la República Dominicana después de la batalla de Talanquera (1844) donde triunfaron los dominicanos. Las influencias pudieron ser múltiples, desde Puerto Rico, Cuba o Haití, aunque también suele relacionarse con la “meringha”, un baile de origen africano.

A mediados del siglo XIX ya se bailaba merengue en el país, y tal como ha ocurrido con muchos de los ritmos populares caribeños, inicialmente fue rechazado por las clases altas de la sociedad que consideraban sus letras chabacanas y criticaban los movimientos de los bailadores por su sensualidad. El  26 de noviembre de 1854 fue publicado por primera vez el vocablo merengue en el periódico Oasis, por eso cada año se celebra en esa fecha el Día Nacional del Merengue en la República Dominicana. En las primeras décadas del siglo XX músicos cultos introdujeron esta danza en los salones, y también fueron parte de esa campaña músicos populares como Juan F. García, Juan Espínola y Julio Alberto Hernández.

Al principio de su difusión el merengue se asociaba con las regiones rurales. Juan Francisco García trató de ampliar su popularidad y en 1918 publicó el primer arreglo; la referencia más antigua del merengue tocado en un club social se remonta a 1922.

Con el auge del género musical se estableció la división entre el “perico ripiao” (merengue típico o rural tradicional) y el “merengue" (baile urbano  o  merengue de salón).

Entrado el siglo XX - a partir de la década del 30- el merengue y el perico ripiao,  con letras más refinadas, amenizaban las fiestas de las élites políticas y se extendió rápidamente, convirtiéndose en el baile nacional de la Republica Dominicana.

Durante la época de Rafael Leónidas Trujillo (1930-1961) este ritmo tuvo gran realce. Desde su campaña electoral presentó varios conjuntos de "perico ripiao" y logró difundirlo en zonas donde no se le conocía previamente, para lo que aprovechó la radio que recién llegada al país. Las fiestas se amenizaban con merengues cuyos textos elogiaban su obra de gobierno, y paulatinamente las clases altas lo bailaron, a pesar del rechazo inicial por considerarlo grosero.

Trujillo además fundó orquestas regionales y escuelas donde enseñar este ritmo, fue contradictorio cómo a la vez que estimuló el auge del merengue, rechazó y suprimió la música africana y haitiana.

Es célebre la anécdota de como una familia aristocrática de Santiago que le pidió a Luis Alberti que amenizara una fiesta y compusiera un merengue con "letras decentes"; así se estrenó "Compadre Pedro Juan"; que llegara a convertirse en el himno de los merengues. Bandas que cultivaban otros géneros añadieron la güira y la tambora e incluyeron el merengue en su repertorio.

Toda la música se escribe a un ritmo de 2 x 4, y la estructura musical más representativa del merengue clásico es: paseo, cuerpo o merengue y jaleo. Sin embargo, la forma genuino solo sobrevive en las zonas rurales, en la variante urbana el paseo desapareció. También el cuerpo del merengue se ha alargado, en vez de 8 a 12 compases a veces se le ponen desde 32 hasta 48. El jaleo ha sufrido la introducción de ritmos exóticos que lo han desvirtuado. Los textos más usuales de este ritmo son: la copla, la seguidilla y la décima, los que aparecen pareados de vez en cuando.

El merengue sufrió variaciones según la región, pero se estandarizó desde los años 1920 a partir del merengue típico de la región del Cibao, cuya instrumentación consistía en una güira, la tambora, la marimba y el acordeón de origen alemán. Desde el principio se interpretó en los instrumentos que poseía el pueblo y que les eran más fáciles de adquirir, las bandurrias dominicanas, el Tres y el Cuatro. Durante todo el siglo XX al merengue se le han incorporado nuevos instrumentos como el saxofón, el piano  e instrumentos de viento en las grandes orquestas. Desde sus orígenes hasta hoy ha sido un género musical bailable a través del cual se expresa la idiosincrasia del dominicano, así como sus opiniones sociales y políticas.

Desde el punto de vista coreográfico la pareja entrelazada se desplaza lateralmente en lo que se llama "paso de la empalizada", luego pueden dar vuelta hacia derecha o izquierda. Esto constituye el verdadero "merengue de salón", en el cual las parejas no se separan. Existe el "merengue de figura" en el cual las parejas hacen múltiples evoluciones y adornos o "floreos", siempre unidos.

Como ocurre tradicionalmente los ritmos tienen variantes, tal es el caso del llamado "pambiche" que no es más que el nombre que recibe el jaleo del merengue desprovisto de sus otras partes, el que se diferenció en tiempos de la ocupación, cuando los  marinos norteamericanos adoptaron solo el paso lento. 

La migración masiva de dominicanos en las décadas de los 60 y 70, hizo del merengue una música escuchada y bailada en todo el mundo, siendo la década de los 80 la más importante en cuanto a su difusión. En su tierra natal ha contado con una tradición y excelentes músicos que la han mantenido y enriquecido. El merengue ha dominado los programas musicales de la televisión y más de 200 emisoras de radio, y en todos los espacios bailables es el ritmo por excelencia. Este ritmo se ha fusionado con otros géneros, dando lugar a diferentes estilos, como el merengue-house y el merengue-rap.

Los más famosos cultores del  merengue actual a nivel internacional han sido Johnny Ventura, Wilfrido Vargas y Juan Luis Guerra.

El 24 de junio de 2014 la Cámara de Diputados declaró al merengue como Patrimonio cultural musical de la República Dominicana.

 

Bibliografía

Cabral, Euri: El merengue y la bachata: orígenes, etapas y líderes, Gobernación Provincial, Santiago de los Caballeros, 2009

Chaljub Majia, Rafael: Antes que te vayas… Trayectoria del merengue folclórico, Ed. Grupo León Jimenes, Santo Domingo, 2002

Pérez de Cuello, Catana y Rafael Solano: El merengue: música y baile de República Dominicana, Santo Domingo, 2004