Maritza Rosales

Radio y TV, Cuba

Maritza Rosales (Silvia Maritza Rosales Pomares, 1929-2013). Afamada actriz cubana de radio, cine, teatro y televisión. Premio Nacional de Televisión.

Nació en la ciudad de Cienfuegos el 10 de septiembre de 1929. Se formó en el Seminario de Artes Dramáticas de la Universidad de La Habana.

Integró el grupo Patronato del Teatro. A este grupo, fundado en 1942, estuvieron asociadas varias personalidades de origen español, como son el matrimonio Luis Amado Blanco e Isabel Fernández, y Francisco Parés Canels. También estuvieron asociadas otras personalidades de la isla como Cuqui Ponce. Allí se llevaron a escena obras del teatro clásico y otras que describían el contexto cubano. Con este último matiz, se presentaron obras como El qué dirán (1944) y Lo que no se dice (1946). Esta agrupación teatral, la de más larga vida en aquel periodo, primero brindaba funciones exclusivas para sus asociados, hasta que la Sala Thalía se convirtió en sede habitual de sus funciones con precios populares que ampliaron y diversificaron el público asistente.

De igual manera, Maritza estuvo vinculada al grupo Prometeo, que, junto al anterior, constituía uno de los más respetados del periodo y aglutinó a grandes personalidades de los medios cubanos de la época. Este grupo fue fundado en 1948 por Francisco Morín, y tenía la intención de recaudar fondos en presentaciones teatrales para solventar los problemas económicos de la revista homónima, una de las tres publicaciones especializadas en teatro que existían en la región latinoamericana. El repertorio de este grupo se centró básicamente en temáticas del existencialismo y del absurdo. La representación de Calígula de Albert Camus fue el mejor estreno del año 1955.

En lo que concierne al medio radial, Maritza Rosales trabajó para las más exitosas y afamadas emisoras del país, entre las que figuran Unión Radio, RHC Cadena Azul, CMQ y Radio Progreso.

En Unión Radio, emisora ubicada en la Avenida del Prado y propiedad de Gaspar Pumarejo, estuvo en contacto con grandes actores y directores como Roberto Garriga, Antonio Vázquez Gallo, Gina Cabrera y Margarita Balboa.

En los primeros años de la década del sesenta formó parte del exitoso programa radial Fiesta a las nueve. Dirigido por Oscar Luis López, este espacio presentó lo más valioso del pentagrama nacional de esa década. Allí se dieron cita grandes de la música cubana como Rodrigo Prats, Adolfo Guzmán, Carlos Ansa, Fernando Mulens, José Ramón Urbay y Gonzalo Roig. También participaron otros como Esther Borja, María de los Ángeles Santana, Miguel Ángel Ortiz y María Marcos. En este programa, Maritza protagonizaba la sección humorística Tota y Pepe, con sketchs humorísticos que llevaban la firma de Alberto Luberta, y compartió escena con Manolín Álvarez (padre) y José Antonio Rivero.

Maritza tuvo también una amplia presencia en el cine prerevolucionario. Entre mediados de la década del cuarenta y la del cincuenta participó en un número considerable de proyectos cinematográficos. Su debut en este medio fue en 1946, con la película Como tú ninguna bajo la dirección del argentino Roberto Ratti. El filme fue estrenado el mismo año en el Teatro América, y contó entre sus principales actuaciones con Otto Sirgo, Ana María Lynch y César del Campo.

En 1950 intervino en una de las películas más importantes del periodo: Siete muertes a plazo fijo. Esta cinta de humor negro fue dirigida y producida por Manolo Alonso y hasta hoy es considerada como una de las mejores películas del cine sonoro de esa etapa. En esa oportunidad, Maritza compartió reparto con Raquel Revuelta, Eduardo Casado, Ernesto de Gali, Alejandro Lugo, Gaspar de Santelices y Manolo Fernández, quien interpretaba a su pareja.

Un año más tarde trabajó en el proyecto cinematográfico musical Cuba canta y baila. Esta vez, fue dirigida por Manuel De la Pedrosa y acompañada por el actor Rafael Bertrand. Por su valor documental, las comparsas del carnaval habanero de la época constituyen uno de los elementos más importantes del filme. El afamado músico cubano Compay Segundo, por aquel entonces miembro del dúo Los Compadres, participó en la parte musical del filme.

En 1952, Maritza Rosales volvió a participar en otra de las películas más prestigiosas de la época: La Única, comedia detectivesca dirigida por Ramón Peón, uno de los directores más renombrados del periodo. La cinta fue protagonizada por Rita Montaner, quien ya era conocida como “la única” por sus cualidades musicales. El actor Enrique Montaña hacía el coprotagónico.

En 1955 participó en la coproducción cubano-mexicana Más fuerte que el amor, dirigida por Tulio Demicheli y con la actuación de Enrique Santisteban.

Cuatro años después, en 1959, volvió a ser dirigida por Manuel de la Pedrosa. Esta vez en Mares de pasión, una coproducción colombiano cubana donde compartió reparto nuevamente con el actor César del Campo.

Maritza fue también fundadora de la Televisión Cubana. En el canal 6 trabajó en la serie El hombre flaco llevada a la pantalla por Marcos Behmaras y con Reynaldo Miravalles como coprotagónico.

Bajo la dirección de Antonio Vázquez Gallo, protagonizó el espacio Historias de amor en el canal 4. Este programa, de marcado éxito en el periodo, elevó el rating del canal y logró el patrocinio de la marca Revlon.

Asimismo participó en el popular espacio La comedia del domingo, dirigido por Roberto Garriga, y acompañada por las grandes estrellas Rosita Fornés, Margarita Balboa y Consuelito Vidal. El programa salía a las nueve de la noche y cada una de las actrices principales conducía una emisión al mes. Como parte del elenco masculino se hallaban Raúl Selis, el galán Eduardo Egea y luego Enrique Almirante. Junto a este último, protagonizó la obra Entre dos picos, de María Ortoll, en el espacio El Cuento Universal.

Maritza fue una de las primeras en incursionar en el género dramatizado seriado en la pantalla chica cubana. Su rostro apareció, a mediados de los 50, en Historia de tres hermanas, la cual es considerada la primera telenovela realizada en el país. La trama se ubicaba en la Cuba colonial, y narraba las situaciones de una familia aristocrática durante la guerra de independencia. En esta telenovela, que se transmitía solo los domingos, Maritza interpretó dos papeles. El destacadísimo actor cubano Enrique Santisteban la acompañó en el coprotagónico.

A mediados de la década del noventa del siglo XX, Maritza Rosales volvió a brillar en la televisión cubana, esta vez en la telenovela El año que viene con guión del dramaturgo Héctor Quintero y realizada por Rafael (Cheito) González. Aquí ella interpreta a Nenita Pubillones, la adinerada viuda de Gadarraga, difunto dueño de una marca de tabacos. Con este personaje, lleno de matices humorísticos, no solo regresó a la pantalla luego de mucho tiempo ausente, sino que recuperó la popularidad que la había caracterizado en etapas anteriores.

Maritza es fundadora de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Su trabajo ha sido reconocido en varias ocasiones: ostenta la Medalla Raúl Gómez García, la Distinción por la Cultura Nacional, la Medalla Alejo Carpentier y el Micrófono de los 70 años de la Radio cubana.

En 1995 Adolfo Llauradó rindió un merecido homenaje a once estrellas de los medios cubanos, con un documental que se llamó Divas por Amor. Maritza Rosales es una de ellas.

En el año 2003, el Instituto Cubano de Radio y Televisión instituyó los Premios Nacionales de Televisión para reconocer la obra de toda la vida de realizadores, comunicadores, artistas y técnicos, que han trabajado en este medio. Ese mismo año, Maritza Rosales recibió el galardón.

Martiza Rosales falleció el 12 de febrero de 2013.

 

Bibliografía

Bracero, Josefa: Voces que se escuchan, Letras Cubanas, La Habana, 2002.