Manuel del Cabral

Política, Literatura, República Dominicana

Manuel del Cabral Tavárez (1907-1999). Poeta, narrador y diplomático dominicano. Considerado una de las voces más importantes de la poesía afroantillana.

Nació el 7 de marzo en Santiago de los Caballeros, donde cursó la educación elemental y secundaria. Comenzó a escribir a muy temprana edad y antes de los 25 años había escrito su primer libro. Desde sus letras iniciales era relevante su lirismo y madurez.

Matriculó la carrera de Derecho, pero su interés por la poesía lo alejó de las aulas universitarias y trabajó como linotipista y librero. En 1931, a raíz de la publicación de su primer poemario Pilón: canto al terruño y otros poemas, se trasladó a Santo Domingo. Al llegar a la capital y darse a conocer, modificó levemente su nombre al colocar el artículo “del” delante de su apellido, para diferenciarse así de otro poeta, que también se llamaba Manuel Cabral.

El joven Manuel del Cabral se incorporó a la vida literaria del Santo Domingo de los años treinta. Frecuentaba La cueva, nombre dado a uno de los cuartos de la casa de don Enrique Henríquez, donde compartió con importantes literatos e intelectuales como Juan Bosch, Héctor Incháustegui Cabral, Ramón Marrero Aristy, Manuel Llanes, Domingo Moreno Jiménez y Fabio Fiallo.

El poeta viajó a Nueva York en 1938 como polizonte en un barco de carga. No abandonó su país por presiones políticas, sino por un acto de rebeldía familiar. Allí trabajó como lavacopas y limpiador de ventanas en los rascacielos newyorquinos. Luego su padre lo convenció para que se insertara en el trabajo del servicio exterior,y fue nombrado para un puesto menor en la embajada dominicana en Washington. Ello le posibilitó viajar y conocer otras culturas, así como entrar en contacto con muchas de las voces poéticas latinoamericanas y europeas más importantes de entonces. Comenzó así una exitosa carrera diplomática que se extendió por casi tres décadas.

La misión en Argentina marcó un hito en su vida personal y en su prosa. Allí vivió durante más de diez años, se casó, nacieron sus hijos, y publicó-entre otros libros emblemáticos- la obra que recoge con mayor soltura el sentir popular y social dominicano, la que tituló Compadre Mon. El poema que dio nombre al libro se ha comparado con Martín Fierro, del escritor argentino José Hernández. Además vio la luz Chinchina busca el tiempo, que hasta hoy integra los textos escolares de las primarias dominicanas. Para Manuel del Cabral Argentina fue también su país, y un sitio donde cultivó importantes amistades del mundo de la cultura, como Quinquela Martín, Nicolás Avellaneda, Luis Cané, Arturo Capdevila y Oliverio Girondo.

En 1944 regresó a Dominicana, pero continuó su labor como diplomático. Recorrió Colombia, Perú, Chile y España. A este último país llegó en 1948 y mantuvo relaciones de amistad con excelentes poetas y creadores españoles como Vicente Aleixandre, Salvador Dalí, Gerardo Diego, y el intelectual José Ortega y Gasset. En España publicó tres libros, especialmente su  Antología tierra –editado por el Instituto de Cultura Hispánica- que consolidó su fama. Sus poemas se incluyeron en antologías de literatura contemporánea castellana. Los jóvenes poetas españoles admiraron su obra, y sobre todo el estilo de sus cartas escritas en verso. Durante su estancia madrileña de cuatro años, realizó una amplia obra pictórica que lo acercó aún más a sus raíces mestizas y a su Dominicana natal. De España viajó a Francia donde conoció a Paul Eluard y André Gide.

Mantuvo sus convicciones políticas progresistas durante toda su vida, las que son visibles en su poesía de corte socialista. Cultivó además la novela, el cuento y una autobiografía titulada Historia de mi voz. Desde su obra literaria Manuel del Cabral denunció las injusticias de los poderosos contra el pueblo y defendió la negritud en América. La poesía negra de Manuel del Cabral ha sido comparada más de una vez con el Tuntún pasas del puertorriqueño Pales Matos y el Sóngoro cosongo del cubano Nicolás Guillén. Incursionó en varios géneros de la poesía, amorosa, épica, negroide, erótica y metafísica.

Tras la revolución del 1955 en su país y debido a sus ideas políticas fue forzado por el régimen de Trujillo  a pedir asilo político en Argentina, donde vivió por otros 17 años. A finales de los setenta  regresó a República Dominicana adonde reeditó libros, publicó otros nuevos y se reincorporó a la vida cultural y social de su país. Después de varias décadas de trabajo en el extranjero era un poeta más conocido en Hispanoamérica que entre sus compatriotas.

En 1976, en colaboración con el propio poeta, la editora Alfa y Omega publicó Obra poética completa de Manuel del Cabral; y en 1998 fueron editados por la Biblioteca Nacional Antología poética y Antología de cuentos.

Por su obra  mereció en 1992 el Premio Nacional de Literatura. En 1997 fue nominado al Premio Cervantes que otorga España.

Murió a los 92 años, el 14 de mayo de 1999, en Santo Domingo. Él y Pedro Mir son los poetas más celebrados y trascendentales de la lírica dominicana contemporánea.

 

Bibliografía activa

Pilón, cantos del terruño y otros poemas, Imprenta H. L. Cruz, Santiago, 1931.

Color de agua, Imprenta H. L. Cruz,  Santiago,1932.

Doce poemas negros, Tipografía femenina, Santiago, 1935.

Ocho gritos, Editorial La Nación, Santo Domingo, 1937.

Trópico negro, Editorial Sopena, Buenos Aires, 1943.

Chinchina busca el tiempo,  Editorial Kapeluz, Buenos Aires,1945.

De este lado del mar, Imprenta Dominicana, Santo Domingo, 1948.

Antología tierra 1930-1949,  Ediciones del Instituto de Cultura Hispánica, Madrid,1949.

Los huéspedes secretos, Editora Carlos Lohle, Buenos Aires, 1950.

Carta a Rubén,  Editorial Losada, Madrid,1951.

Segunda antología tierra 1930-1951, Gráficas García, Madrid, 1951.

Antología clave (1930-1956),  Editorial Losada, Buenos Aires,1957.

14 mudos de amor, Santo Domingo, Colección Baluarte, 1962.

Historia de mi voz, Ediciones Andes,  Chile,1964.

La isla ofendida, Imprenta Horizonte, Santiago de Chile, 1965.

Los relámpagos lentos, Editorial Suramericana,  Buenos Aires,1966.

El presidente negro, Editora Carlos Lohle, Buenos Aires, 1973.

La carabina piensa,  Editora Taller, Santo Domingo,1976.

Obra poética de Manuel del Cabral,  Editora Alfa y Omega, Santo Domingo,1976.

Palabras, Santo Domingo, s. n., 1977.

10 poetas dominicanos: tres poetas vivos y siete desenterrados,  Publicaciones América, Santo Domingo,1980.

Cédulas del mar, Santo Domingo, 1981.

Cuentos Cortos con pantalones largos, Publicaciones América, Santo Domingo, 1981.

Antología tres,  Editora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Santo Domingo,1987.

 

Bibliografía pasiva

Alboukrek, Aarón-Herrera, Esther: “Manuel del Cabral”,  Diccionario de escritores hispanoamericanos, México, Ediciones Laroulose, 1998, 56.

Alderete, Helio: El fundador de una poesía fundamental, Manuel del Cabral, Los huéspedes secretos, Universidad Católica Madre y Maestra, Santiago de los Caballeros, 1988.

Balaguer, Joaquín: “Manuel del Cabral”,  Historia de la literatura dominicana, 7ma. Edición, Editora Corripio, Santo Domingo, 1988, 308.

Céspedes, Diógenes: “Manuel del Cabral: la invención del discurso ajeno y la fabulación kitsch como estrategia narcisista”, en Lenguaje y poesía en Santo Domingo en el siglo XX, Universidad Autónoma de Santo Domingo, Santo Domingo, 1985.

Cocco De Filippis, Daisy: “La praxis de Manuel del Cabral o el signo rebelde”, Estudios semióticos de poesía dominicana,  Editora Taller, Santo Domingo, 1984.

Diccionario enciclopédico dominicano, vol. 1,  Sociedad Editorial Dominicana, Santo Domingo,1988, 80.

Fernández Spencer, Antonio: Nueva Poesía Dominicana, Instituto de Cultura Hispánica, Madrid, 1952.

Gerón, Cándido: Diccionario de autores dominicanos 1492-1994. 2da. ed., Editora Colorscan, Santo Domingo, 1994, 142.

Incháustegui Cabral, Héctor: “Manuel del Cabral y la poesía negra dominicana”, Escritores y artistas dominicanos,Universidad Católica Madre y Maestra,  Santiago de los Caballeros, 1978.

Rueda, Manuel: “Manuel del Cabral”, Dos siglos de literatura dominicana (S.XIX-XX), vol. 2,  Colección Sesquicentenario de la Independencia Nacional, Santo Domingo, 1996, 16-43.