Manuel de Jesús Calvar Oduardo

Historia, Cuba

Manuel de Jesús Calvar Oduardo (Titá 1827-1895). Militar cubano. Participó en la Guerra de los Diez Años contra el colonialismo español, en la que llegó a obtener el grado de general de brigada.

Manuel de Jesús Calvar nació en Manzanillo, Oriente, el 6 de diciembre de 1827. Fue uno de los más importantes dueños de ingenios azucareros que tomaron parte en la reunión de la finca Rosario, dirigida por Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, donde se acordó el alzamiento por la independencia de Cuba.

El Diez de octubre de 1868 participó en el levantamiento en armas que lideró Céspedes en el ingenio Demajagua, de las cercanías de Manzanillo, y al día siguiente se halló entre los atacantes al poblado de Yara.

El 20 de octubre se encontraba entre los jefes que incursionaron en la toma de Bayamo. Luego de ese acontecimiento -al iniciarse la campaña del general español Blas Villate, Conde de Valmaseda, en la región oriental-, Calvar tuvo que dividir sus fuerzas en partidas o unidades pequeñas, para eludir la persecución enemiga.

El 10 de enero de 1871 recibió el grado de general de brigada, y un mes más tarde fue designado jefe de la jurisdicción de Manzanillo.

El 26 de octubre atacó, junto con Modesto Díaz, el poblado de La Sal, cercano a Manzanillo. Allí fueron pasto de las llamas la casa de ingenio, el torreón y todo el poblado, al tiempo que las fuerzas insurrectas se aprovisionaban con abundantes municiones.

En los primeros días de marzo de 1874, Salvador Cisneros Betancourt, presidente interino de la República de Cuba en Armas, encomendó a Calvar una entrevista con el depuesto Carlos Manuel de Céspedes, que era su amigo cercano, con la intención de que lograra, de forma amistosa, que el ex presidente retirara la instancia mediante la cual solicitaba al gobierno autorización para salir al extranjero, y le indujese a trasladarse al Camagüey. El general Máximo Gómez, por su parte, le asignó una escolta para que la ofreciera a Céspedes.

No llevaba Calvar aún un día de marcha en dirección a Oriente cuando, en el cruce del río Salado, tuvo noticia, por un vecino del lugar, de que los españoles habían dado muerte a Céspedes. Con un grupo de hombres y su Estado Mayor, encabezado por Fernando Figueredo, se trasladó entonces a San Lorenzo, en la Sierra Maestra, donde había ocurrido el hecho.

En los meses siguientes de 1874 operó a las órdenes del general Calixto García Iñiguez en Mayarí, también en la región oriental. Tras el fracaso del ataque al poblado de Baire por las fuerzas cubanas, marchó a la zona de Guantánamo, donde concentró parte de las fuerzas de su división contra Braguetudos, rica zona del extenso y bien poblado término de Mayarí. La operación culminó de manera exitosa.

En carta del general García, luego de felicitarle por la acción, le informó acerca de propuestas de paz que realizaba el general español Sabas Marín, a los jefes cubanos.

Luego de la captura de Calixto García por el enemigo, el 26 de septiembre de 1874, Calvar pasó a las órdenes del general Vicente García, que había sido designado al frente de la jefatura militar de Oriente.

Surgieron contradicciones con su nuevo jefe, pues en febrero de 1875, el general García se dirigió de manera directa a los jefes subalternos de la Brigada del general Calvar, acción estimada por este como de indisciplina y desconsideración hacia su persona. No obstante, con el fin de no establecer divergencias ordenó a sus subordinados que cumplieran las disposiciones del jefe superior de Oriente, al tiempo que solicitó su renuncia de la jefatura de la Primera División.

Su comunicación a Vicente García terminaba manifestándole que había entregado el mando de la División al jefe que, con arreglo de las disposiciones vigentes, debía sustituirlo, y que marchaba al Camagüey a presentar personalmente su queja ante la sede del gobierno, en Guaicanamar, a donde llegó el 20 de febrero de 1875 e hizo efectiva su renuncia al cargo. Recibido por el mayor general Luis Figueredo, designado Secretario de la Guerra, supo que en poder del gobierno obraba una comunicación de Vicente García que hacía reproches de su conducta como subalterno.

El presidente Salvador Cisneros Betancourt, por su parte –para promover conciliación-, estableció una nueva distribución territorial de los departamentos militares. Con la justificación de que tras la Invasión y Campaña de Las Villas, por Máximo Gómez, procedía el cese de éste del mando del Camagüey, creó un nuevo departamento, que comprendería el territorio de Las Villas y todo el resto de Occidente, y para su jefatura designó al general Gómez. Para ocupar el cargo vacante del Camagüey propuso a Vicente García, mientras el otro cuerpo de ejército quedaba constituido por Oriente -excepto Las Tunas, para el que fue nombrado Manuel de Jesús Calvar como máximo jefe.

A mediados de marzo de 1875 Calvar partió de la residencia del gobierno a su nueva responsabilidad en Oriente. Llevaba el encargo expreso de que alistara un contingente de cuatrocientos hombres de infantería destinados a Las Villas, con vistas a reforzar a las fuerzas invasoras de Gómez.

Al producirse las Sediciones Lagunas de Varona y Santa Rita, el 26 de abril de 1875, designó una comisión integrada, entre otros, por el coronel Arcadio Leyte Vidal y el teniente coronel Juan Rius Rivera, orientada a convencer a los allí presentes de que retornaran a la obediencia civil y militar. A pesar de sus esfuerzos, esa misión fracasó.

Tras la renuncia de Salvador Cisneros al cargo de presidente y el nombramiento de Juan Bautista Spotorno como su sustituto, Calvar marchó a Oriente en espera de órdenes del gobierno, al tiempo que Vicente García era ratificado como jefe superior militar del Camagüey y designado, además, jefe en comisión de Oriente.

A inicios de enero de 1876 Calvar llegó a Las Villas, enviado por el gobierno, con tropas de refuerzo para el general Gómez. En marzo de 1876 fue designado al mando de la Segunda División, cuyo jefe, Rafael Rodríguez, había sido herido en combate. Del 20 al 21 de julio de ese año protagonizó acciones militares importantes en esa zona.

Tuvo destacada participación, el 15 de marzo de 1878, en la Protesta de Baraguá, protagonizada por Antonio Maceo, planteando que el pacto era inaceptable, puesto que no contemplaba la independencia de la Isla ni la abolición de la esclavitud.

En la noche de ese mismo día estuvo entre los más importantes jefes militares que se abstuvieron de participar en la asamblea que ratificó la decisión de continuar la guerra. Ese día fue elegido presidente del gobierno provisional de la República de Cuba en Armas; como secretario, lo fue el teniente coronel Fernando Figueredo, y como vocales, el coronel Leonardo del Mármol Tamayo y el teniente coronel Pablo Beola.

El 16 de marzo entró en posesión de sus funciones. Se acordó ascender a los oficiales protestantes al grado inmediato superior, y se organizó la estructura militar de la revolución. Se designó para el cargo de general en jefe al mayor general Vicente García González.

El 22 de marzo, en vísperas de la reanudación de las hostilidades, rechazó las propuestas de paz del general en jefe español Arsenio Martínez Campos.

El 3 de mayo siguiente, el Gobierno Provisional aprobó la partida de Antonio Maceo hacia el extranjero, con el propósito de reunir recursos humanos y materiales que posibilitaran continuar la lucha armada. El gobierno suspendió las hostilidades el 28 de mayo de 1878, y en esa misma fecha celebró su última reunión, en que acordó disolverse. Los diferentes grupos de combatientes fueron rápidamente deponiendo las armas, con lo que cesaría la guerra.

Inmediatamente después, Manuel de Jesús Calvar marchó a Jamaica y, luego de pasar por Costa Rica, se estableció en Honduras. Posteriormente se radicó en Cayo Hueso, Estados Unidos, desde donde colaboró con la causa independentista.

Manuel de Jesús Calvar murió en Cayo Hueso, el 20 de diciembre de 1895.

 

Bibliografía

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