Luis Pirata de la Fuente

Deporte, México

Luis Pirata de la Fuente (Luis de la Fuente y Hoyos, 1914-1972). Deportista veracruzano, considerado el mejor futbolista mexicano de la primera mitad del siglo XX.

En una casa en esquina de las calles Mario Molina y Zaragoza en el Centro Histórico de Veracruz Puerto, nació Luis de la Fuente el 17 de enero de 1914. Hijo mayor de cinco hermanos, del matrimonio del asturiano Don Segundo de la Fuente González, y la santanderina Doña Josefa y Hoyos González. Como sus padres eran dueños de barcos, Luis vivió su infancia entre estos, y allí le bautizaron como el Pirata. Debido al fallecimiento temprano de su padre, él y sus hermanos marcharon a Santander, España, por decisión de su madre. Realizó allí sus estudios primarios.

De regreso a México ya eran evidentes sus condiciones para el futbol, y se integró al Club España de Veracruz, donde jugaban mexicanos y españoles; y luego en el Sporting Club, antecesor de los Tiburones Rojos.

Después marchó a la capital para continuar estudios en el internado San José de Tacubaya, y se afilió al equipo del barrio de Tacubaya del Distrito Federal. Era aún un adolescente cuando integró en 1929 el equipo capitalino Aurrerá, cuyos fundadores eran vascos y donde debutó como El Pirata. En el juego inicial el equipo “vasco” derrotó por 1-0 al Marte, gracias al gol del triunfo que anotó el joven futbolista.

El Aurrerá desapareció luego de la Liga Mayor, pero Luis se unió al conjunto España de Veracruz en 1932 donde consiguió en una temporada el título de campeón. Allí compartió equipo con jugadores de la calidad de Fernando Marcos y Luis Titi García Cortina.

Por su actuación es seleccionado para el equipo nacional en 1934, donde México disputó en Roma la eliminación directa por el boleto al Mundial con Estados Unidos. El equipo mexicano perdió por 4-2 ese duelo. Luis se quedó en la banca, ello avivó no pocas críticas y un sentimiento de frustración en el deportista; el que quedaría atrás con su activa participación en la gira que organizaran por Europa con el objetivo de recaudar fondos y recuperar los gastos del viaje. En esta temporada México tuvo su mejor gira europea de la historia -ganó cuatro duelos y empató uno-, y Luis Pirata realizó actuaciones memorables.

Los equipos españoles, especialmente el Valencia y Racing de Santander, comenzaron a disputarse por reclutar al joven talento mexicano, y fue el equipo de Santander quien lo consiguió. De la Fuente se desempeñó como un 10 y es recordado en España por su actuación contra el Real Madrid, donde anotó un inolvidable gol al legendario Ricardo Zamora.

Al estallar la Guerra Civil Española Luis regresó a México. En la temporada 1935-1936 ganó el título de liga con el España. Jugó un año con el América, y obtuvo el título de Copa. Después regresó con el España, que enfrentaría en 1939 un duelo amistoso con el Club Atlético Corrales de Paraguay.  Tras ese partido fue contratado por el club sudamericano y un año más tarde, captado para el Vélez Sarsfield de Argentina.

En el Vélez, el Pirata salvó al equipo cuando anotó tres goles al Independiente de Avellaneda. Tras dieciséis duelos y varios goles conseguidos, regresó a México por falta de pagos. En su país natal integró en 1941 con el Marte, el equipo de los “Generales”. Con los marcianos logró los títulos de liga y campeón de campeones en 1943. En ese mismo año fue contratado para las competencias profesionales en México, como parte del recién formado equipo de Veracruz.

Con los Tiburones Rojos, el Pirata consiguió los títulos de Liga de las campañas 1945-1946 y 1949-1950, así como el campeonato de Copa de 1948. En un juego amistoso contra el Barcelona impresionó al equipo, y le ofrecieron un contrato para regresar a Europa, oportunidad que rechazó porque se sentía cerca del final de su carrera.

Este jugador, experto en el campo central, se retiró tras 21 años de carrera en 1954 en un partido homenaje efectuado en el actual Estadio Azul. Allí recibió una despedida monumental de los equipos Atlante y Veracruz, y de los miles de aficionados que le regalaron una ovación prolongada como reconocimiento a su calidad y categoría. A la postre dirigió al Veracruz, hasta que tuvo un infarto del que sobreviviera en 1960.

El Pirata, a pesar de sus extraordinarias condiciones, de sus dos campeonatos de Liga y uno de Copa; nunca jugó en mundiales, primero, en 1938 por decisión de la federación y luego por la Segunda Guerra Mundial. Su manera de jugar era un deleite para los aficionados, quienes quedaban maravillados de su elegancia, sus contundentes remates y sus saltos sobre las manos de los porteros.

En 1972 regresó a la Ciudad de México para un chequeo de rutina, pero falleció a causa de una arterosclerosis, el 28 de mayo de ese año.

En su memoria se han hecho grandes homenajes: su coterráneo y amigo Agustín Lara, El Flaco de Oro, compuso el tema “Veracruz” para su entrañable amigo, donde relata el viaje del Pirata a España y su retorno. Además, tras su muerte, el duelo en el Puerto fue impresionante y la afición exigió que el Estadio de los Tiburones Rojos de Veracruz llevara el nombre de su máximo ídolo. Este, inaugurado el 19 de marzo de 1968, cambió su nombre de Estadio Veracruz a Estadio Luis Pirata Fuente, con capacidad para 30.000 aficionados.

 

Bibliografía

Cortés, Angel: “¿Quién fue Luis Pirata Fuente?”, en VAVEL. The international sports news paper, en:

http://www.vavel.com/mx/futbol-mexicano/liga-mx/veracruz/274312-quien-fue-luis-pirata-fuente.html

Rockberto: “El primer ídolo del fútbol mexicano: Luis de la Fuente, el Pirata”, en:

http://www.futboldecafe.com/analisis-entrenadores/el-primer-gran-idolo-del-futbol-mexicano-luis-de-la-fuente-el-pirata/