Luis Muñoz Rivera

Historia, Política, Literatura, Periodismo, Puerto Rico

Luis Muñoz Rivera (1859-1916). Poeta, periodista y político puertorriqueño. Principal dirigente de la corriente autonomista y reconocido como el poeta civil por excelencia de Puerto Rico.

Luis Muñoz Rivera nació en Barranquitas el 17 de julio de 1859, hijo de un próspero comerciante recibió las enseñanzas primarias en su pueblo natal, donde aún con las limitaciones que impone el apartamiento de un pueblo del interior, a través de la intensa lectura de los clásicos de la literatura universal, pudo superar las deficiencias de su educación formal y adquirir una vasta cultura literaria.

Durante sus primeros años de adolescencia trabajó como secretario y escribano junto a su padre, quien ejercía como notario público del distrito de Barranquitas, Barros y Aibonito. Gracias a la rica biblioteca familiar, pudo dedicarse al estudio de los escritores españoles del siglo XIX. Alrededor de 1876, complementó su formación con la ayuda del profesor de origen francés Jorge Colombani, con el cual inició el aprendizaje de la lengua e historia francesas, así como de las obras de Víctor Hugo y Jean-Jacques  Rousseau.

Tanto por la influencia de Colombani, como de su tío Vicente Muñoz de Barrios, se acrecentó su inclinación hacia la poesía y comenzó a publicar sus versos en los periódicos locales junto a sus amigos y compañeros, los hermanos Quintín y José A. Negrón Sanjurjo. En 1882, publicó en el periódico El Pueblo, de Ponce, su primer poema titulado “Adelante”, que dedicó al reconocido periodista Mario Braschi. Por esa época, publicó también otros escritos en El Buscapié, de San Juan, entre los que se destaca “Vasco Núñez de Balboa”.

Para 1883 estableció en Barranquitas un negocio como comerciante de mercancía seca, en sociedad con Quintín Negrón Sanjurjo. Su tienda se convirtió rápidamente en el epicentro político de los ideales liberales y en espacio de reunión de los literatos locales.

El 7 de marzo de 1887, se inició en el Teatro La Perla, de Ponce, la conocida Asamblea Constituyente del Partido Autonomista Puertorriqueño, en la que participó Muñoz Rivera. La constitución orgánica de este partido, solo aspiraba a la igualdad de derechos y la descentralización, a partir de un gobierno autónomo sin separarse de España. A pesar de su carácter pacífico, se suceden los arrestos, persecuciones y torturas, que marcaron esta etapa en la historia puertorriqueña como El Año Terrible del 87. En ese momento dio a conocer Muñoz, en El Buscapié, su poema “Nulla est Redemptio” de profundo pesimismo, donde condenaba las violentas medidas represivas tomadas contra los autonomistas, por el gobierno colonial bajo el mando del general Palacio. Publicó además, otros poemas del mismo tono que le ganaron gran popularidad.

Al ser encarcelado junto con Román Baldorioty de Castro y otros autonomistas, el periodista español Don Francisco Cepeda y Taborcia, que abogaba desde la Isla por la libertad de las Antillas y había fundado en San Juan La Revista de Puerto Rico, Luis Muñoz Rivera, que era su amigo personal, escribió una célebre carta a la esposa de este, donde ofreció su pluma para defender la causa autonomista. Sin embargo, posteriormente Cepeda dio un cambio de postura que lo llevaría al fracaso periodístico y político, pues alentado por don Rafael María de Labra, quería suplantar a Baldorioty en la dirección del Partido. Esta posición fue censurada por Muñoz, quien apoyó a Baldorioty y, desde Barranquitas, escribió los artículos Sin Miedo y Sin Tacha. La polémica entre ambos significó un rompimiento definitivo de su amistad y Cepeda terminó abandonando la isla ante el rechazo demostrado por el pueblo.

Después de la muerte de Baldorioty, el 30 de noviembre de 1889, ante la confusión y la desesperanza de los autonomistas, Rivera se convirtió en el líder del Partido. En 1890 fundó en Ponce el periódico La Democracia, que luego se trasladó sucesivamente a Caguas y a San Juan. Dicha publicación circuló por primera vez el 1 de julio del mismo año y se convirtió en el principal medio de defensa de los ideales autonomistas. Se hizo especialmente reconocida la sección “Retamas”, reservada para la sátira política en verso. Escritas bajo el pseudónimo de Demócrito y en colaboración con José A. Negrón Sanjurjo, Heráclito, fueron recopiladas en 1891 en el libro de igual título.

A finales de 1890 comenzó su campaña para señalar la necesidad de lograr una alianza con el partido español y que este pudiera conceder una forma de gobierno autonómico a Puerto Rico. Este propósito provocó la división interna dentro del Partido Autonomista. Desde entonces, La Democracia se enfrentó tanto a los periódicos conservadores La Balanza, La Integridad Nacional y El Boletín Mercantil, así como con la prensa autonomista: El Clamor del País y La Revista de Puerto Rico, dirigida por Cepeda.

Luis Muñoz Rivera concertó con don Práxedes Mateo Sagasta, jefe del Partido Liberal Español, el pacto político que hizo posible el advenimiento del gobierno autonómico el 25 de noviembre de 1897, donde ocupó el cargo de Secretario de Gracia, Justicia y Gobernación. Tras la implantación del nuevo gobierno, Muñoz fundó, el 10 de enero de 1898 en San Juan, El Liberal, bajo la dirección de don José de Diego. Sin embargo, el poderío autonomista duró solo algunos meses por la intervención estadounidense en julio.

Al cesar en Puerto Rico el dominio español en virtud del Tratado de París, firmado el 10 de diciembre de 1898 y que puso fin a la Guerra Hispano–Cubano-Norteamericana, surgen en el país nuevos frentes políticos como el Partido Republicano, instituido el 4 de julio de 1899 y presidido por don José Celso Barbosa; y el Partido Federal, fundado por Rivera, el 1 de octubre del mismo año. Como vocero de los ideales federales, fundó El Diario de Puerto Rico, que salió a circular el 5 de enero de 1900. La noche de ese día, Rivera fue atacado en su hogar de La Fortaleza y cinco días después fueron destruidos completamente los talleres del recién creado diario, situado en la calle de San Francisco. A modo de precaución, pidió a Mariano Abril, que dirigía La Democracia, que la suspendiera y trasladara los talleres a la ciudad de Caguas, volviendo a circular el 23 de enero.

En 1902, publicó su poemario Tropicales, considerado como uno de los libros de temática político-social más valiosos de la historia literaria de Puerto Rico. Sobresalen en este, las poesías “Sísifo”, “Magnificat” y sobre todo “Paréntesis”.

Con el objetivo de defender los derechos de Puerto Rico ante la nueva soberanía norteamericana, embarcó hacia los Estados Unidos, donde fundó el periódico bilingüe The Puerto Rico Herald, el 13 de julio de 1901 y que estuvo vigente hasta julio de 1904. Desde dicho frente, combatió a la Asociación Patriótica de Puerto Rico, fundada por Rosendo Matienzo Cintrón; y a Manuel Zeno Gandía que había adquirido La Correspondencia. Ambos abogaban por la unión de los puertorriqueños, con el propósito de rescatar las tierras en poder del latifundio norteamericano. Ante esta situación, Muñoz regresó a Puerto Rico y participó en una reunión con Gandía, Matienzo y De Diego, en la que propuso al Partido Republicano disolverse para que federales y republicanos organizaran un nuevo partido y convocó al Partido Federal para acordar la disolución. Los republicanos no aceptaron la propuesta de Muñoz. El 19 de febrero de 1904, se celebró en el Hotel Olimpo, de Miramar, la Asamblea que disolvió el Partido Federal y fundó el Partido Unión de Puerto Rico.

En 1906, fue electo a la Cámara de Delegados y, en 1910, elegido como Comisionado Residente de Puerto Rico en Washington, por lo que se trasladó a los Estados Unidos donde desempeñó este cargo hasta su muerte. Sus esfuerzos abrieron el camino para la futura firma de la Carta Orgánica Jone Shafroth, el 2 de marzo de 1917, que otorgaría la ciudadanía estadounidense a los puertorriqueños.

Luis Muñoz Rivera fallevió en Santurce, San Juan, el 15 de noviembre de 1916.

 

Bibliografía activa

Poesías, Instituto de Cultura Puertorriqueña, San Juan, 1961.

 Obras completas: prosa Febrero-Diciembre, 1897, Instituto de Cultura Puertorriqueña, San Juan, 1968.

Bibliografía pasiva

Antología de la literatura puertorriqueña, Playor: Madrid, 1980.

Alegría, José. S.: "El periodismo puertorriqueño desde su aparición hasta los comienzos del siglo XX", en 21 Conferencias sobre literatura puertorriqueña pp. 515-537, Instituto de Cultura Puertorriqueña, San Juan, 1969.

González Ginorio, José: Luis Muñoz Rivera a la luz de sus obras y de su vida: estudio biográfico, crítico, educativo, Heath y Cía, Boston, 1919.

Manrique Cabrera, Francisco:  Historia de la literatura puertorriqueña, Cultural, Río Piedras, 1967.

Martínez Acosta, C.: Luis Muñoz Rivera: algunos aspectos de su personalidad, su enfermedad y su muerte. Instituto de Cultura Puertorriqueña, San Juan de Puerto Rico, 1948.

Ortega Seco, Andrés: Sinopsis de la literatura puertorriqueña. Omega, New York, 1974.

Reyes Dávila, Marcos: La Tierra prometida: antología crítica de la literatura puertorriqueña, 1493-1898, Borinken Libros, Hato Rey, 1986.

Rivera de Alvarez, Josefina: Diccionario de literatura puertorriqueña, t. II, vol. II, Instituto de Cultura Puertorriqueña: San Juan de Puerto Rico, 1974.