Luis Marcano

Historia, Cuba

Luis Gerónimo Marcano Álvarez (1831-1870). Militar dominicano. Se incorporó a la lucha independentista cubana durante la Guerra de los Diez Años, contienda cubana en la cual obtuvo el cargo de lugarteniente.

Nació el 29 de septiembre de 1831, en el poblado de Baní, Santo Domingo. Su padre, funcionario del Ministerio de Justicia, trató de inclinarlo hacia el arte de la sastrería, pero prefirió dedicarse al corte de madera.

Al ocurrir una agresión haitiana a su tierra natal, abandonó el negocio para incorporarse a las milicias. Ascendido a teniente de infantería a los 24 años de edad, formó parte del Estado Mayor del general Pedro Santana, a quien siguió cuando este decidió anexar su país a España en 1861.

El triunfo de la denominada Revolución Restauradora sobre los partidarios del anexionismo, lo obligó a abandonar la isla como capitán de las Reservas Dominicanas y en 1865 se estableció en la localidad de El Dátil, en la zona oriental de Cuba, donde decidió reemprender el negocio de la madera en compañía de sus hermanos Félix y Francisco, y de Modesto Díaz.

Para la fecha cobraba auge en la Isla la tendencia independentista cubana. Marcano no permaneció ajeno al movimiento conspirativo que se vertebraba para el levantamiento armado contra España y aceptó la proposición de Luis Figueredo de incorporarse a la actividad revolucionaria. Se entregó al entrenamiento y organización de los campesinos de la zona, manteniendo informado a Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, quien contaba con él como uno de los futuros jefes.

Al iniciarse la Guerra de los Diez Años, el 10 de octubre de 1868, se levantó en armas en el poblado oriental de Jibacoa, desde donde partió al encuentro de Céspedes, presentándose ante él con 300 hombres, en su mayoría muy mal armados.

El líder de la Revolución cubana lo nombró su lugarteniente general y le confió la conducción de las acciones combativas. Concibió la importancia del ataque y  toma de Bayamo; el 18 de enero inició su cerco a la ciudad  hasta el día 20 cuando fue ocupada ésta.

Al frente de las fuerzas cubanas, encabezadas por Donato Mármol Tamayo y Máximo Gómez, dirigió los combates contra la fuerte columna del coronel español Demetrio Quirós Weyler, que, enviada desde Santiago de Cuba, se disponía a reconquistar Bayamo, convertida en capital de la naciente Revolución. Las tropas hispanas fueron derrotadas en las lomas de El Cobre, a las puertas de Santiago.

Su prestigio y ascendencia se reconocieron por los principales líderes orientales: Donato Mármol y Vicente García González lo aceptaron como máximo jefe militar.

Al dilatarse las acciones cubanas en el ataque y sitio de Holguín, Céspedes le encomendó apoyar a los generales Amadeo Manuit, de origen venezolano, así como a los cubanos Francisco Maceo Osorio y Julio Grave de Peralta, quienes arremetían sin éxito contra esa ciudad. De manera oportuna organizó la retirada ordenada de las fuerzas, evitando la caída sobre ella de la fuerte columna española del coronel Marcelino García Obregón, que se dirigía a reforzar a los sitiados.

De regreso en Bayamo marchó a operar contra Santiago de Cuba y sus alrededores; junto con Máximo Gómez ocuparon el poblado de El Cobre, donde recibieron a Céspedes y le rindieron honores militares.

Ante el embate de la poderosa columna del jefe del Ejército de Operaciones en Cuba, Blas Villate de la Hera, conde de Valmaseda, trató de organizar la defensa de Bayamo, pero la resistencia resultó imposible.

El 9 de enero de 1869, las avanzadas españolas llegaron a Cauto el Paso. Los cubanos atrincherados en la margen sur del río lograron detener la marcha enemiga, pero el día 11 el general español decidió aparentar un cambio en sus movimientos y trasladar el ataque a la zona de Cauto Embarcadero. A pesar de la enconada resistencia mambisa, la superioridad de armamento y la experiencia militar del enemigo se impusieron.

Después de la derrota de Saladillo, la pérdida de Bayamo se hizo inminente. En asamblea pública, los habitantes de la villa tomaron la decisión de quemar la ciudad antes de que esta volviera a caer en manos del ejército español.

A partir de entonces Marcano operó en esa jurisdicción, de la cual salía ocasionalmente, como ocurrió en mayo de 1869, cuando acudió en auxilio de los expedicionarios del Perrit, desembarcados al norte de la provincia oriental. El 9 de agosto de ese año fue herido de gravedad, al igual que su hermano Félix, por dos miembros de su escolta. 

Tras seis meses de total postración, el 16 de mayo de 1870, aún convaleciente, atacó con su tropa el campamento español de El Congo. Cuando se retiraba, concluida la acción, recibió un disparo a traición que lo hirió de muerte en la ingle. 

 

Bibliografía

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Centro de Estudios de Historia Militar: Mayor General Máximo Gómez Báez, sus campañas militares, (1868-1878), t. I, Editora Política, La Habana, 1986.

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