Juan Félix Sánchez Sánchez

Artes Visuales, Arquitectura e Ingeniería, Venezuela

Juan Félix Sánchez Sánchez (1900-1997). Arquitecto autodidacta, artesano y escultor venezolano. Premio Nacional de Artes plásticas. Su capilla de piedra en El Tisure es Patrimonio Nacional de Venezuela.

Juan Félix Sánchez nació el 16 de mayo de 1900 en San Rafael de Mucuchíes, el pueblo más alto del estado Mérida. Hijo de Benigno Sánchez y Vicenta Sánchez. De su padre aprendió a reparar y construir objetos de carácter utilitario, de su madre el amor por la religión y de un anciano indígena aprendió a relacionarse con las piedras.

En 1907 comenzó sus estudios de primaria solo por seis cursos pues tuvo que unirse a los trabajos del campo con su padre. De joven viajó por Venezuela, visitó Maracaibo, Cumaná y Caracas. Al regresar fue nombrado  secretario de la prefectura del pueblo, y al mismo tiempo aprendió el arte del tejido de lana cruda con doña Isaina Dávila, madre de la que después fue su compañera en la vida, Epifania Gil. Su primera cobija fue tejida en 1925 y la bautizó como “Reinosa”. Juan Félix para ganarse la vida trabajaba también como titiritero, payaso, mago y equilibrista.

Su primera obra escultórica la realizó en 1935, y fueron tres tallas elaboradas en mármol, Cristo, la Virgen y la Magdalena. En 1941 trabajó bajo la supervisión del Padre Ángel Sánchez Alcántara en la reconstrucción de la iglesia del pueblo. En ese mismo año, la muerte de su madre marcó su vida y su desarrollo artístico, fue el momento en que Juan Félix construyó su telar de tres lizas.

En 1943 puso fin al período como Juez Municipal y se mudó con su mujer Epifanía al que fuera su hogar más duradero, en El Potrero, en el intrincado Tisure.

El día 14 de septiembre de 1952 rindió homenaje a la Virgen de Coromoto, e hizo la promesa de construir una capilla al filo del Tisure. Viajó a Guanare dos años más tarde, para traer la imagen de la Virgen, y terminó de construir la capilla que llamó El bohío. En el sitio realizó otras piezas hasta conformar un complejo arquitectónico religioso, compuesto por tres capillas hechas piedra sobre piedra, sin ningún tipo de cemento.

Durante 30 años aproximadamente erigió un muro para cerrar el complejo, hizo escaleras de piedras, una segunda capilla, el pesebre, una capilla grande dedicada a José Gregorio Hernández, la mesa del altar, la torre, la talla del Cristo, una réplica de El Calvario y el Santo Sepulcro y su propia plaza Bolívar.

Esta monumental obra no fue descubierta hasta fines de la década de los setenta, cuando llegó a su casa una expedición liderada por el explorador Charles Brewer Carías y el coleccionista Dennis Schmeichler, quienes buscaban tejedores de cobijas.

En 1982 se organizó la primera exposición de Juan Félix Sánchez en el Museo de Arte Contemporáneo Sofía Imber. En la inauguración, el entonces Presidente de la República Luis Herrera Campins declaró la obra arquitectónica Patrimonio Nacional. Este hombre del páramo, un creador sin estudios académicos, es el primer y único artista popular que ha expuesto en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas. La fama del arquitecto autodidacta se extendió gracias a la publicación de un libro y a la exhibición de un documental sobre su vida y obra. El sencillo campesino fue comparado con Gaudí.

Además fue un creativo tejedor de ruanas, cobijas y sombreros; modificó el telar tradicional andino de dos pedales por uno de tres lizas o viaderas, capaces de llevar a cabo una urdimbre más compleja, que permitiera introducir tejidos mejores y más llamativos. Llegó a ser considerado como el más notorio tejedor de la zona, por la calidad del tejido y los diseños obtenidos. Él mismo llamó a estos diseños de "M" y de "cuadros", según las figuras que lograba.

Juan Félix Sánchez se destacó además como excepcional escultor y audaz diseñador de muebles. Sus piezas  rompían con los parámetros tradicionales de la simetría y la comodidad. Entre las esculturas religiosas se encuentran las tallas de El Calvario y los cristos, y entre las tallas históricas, personajes como Simón Bolívar o el Indio Tinjacá, héroe local.

Sus obras arquitectónicas más conocidas son la Capilla del Filo del Tisure que erigiera primero, y la Capilla de Piedra ubicada en San Rafael de Mucuchíes. Los materiales empleados fueron la piedra y la madera, casi sin desbastar. El artista no usaba  cemento, los materiales los usaba tal como los encontraba en la montaña, y con ellos construía paredes, soportes, muebles y tallas.

En 1987 ganó el Premio Nacional Aquiles Nazoa y en 1989 se le concedió el Premio Nacional de Artes Plásticas.

Tras el gran éxito alcanzado, hacia finales de la década del ochenta, las noticias revelaban las malas condiciones de salud y de vida del artista, quien perdía paulatinamente la visión y carecía de recursos; y nunca comercializó sus obras, en cambio, las regalaba. Juan Félix había sido enaltecido y luego desamparado.

El 18 de abril de 1997, el llamado arquitecto ingenuo, murió en el Hospital Universitario de Los Andes a causa de una deficiencia cardiaca. Fue un ícono para los venezolanos, que sentían que habían encontrado en él un pedazo de su identidad nacional. Su legado sigue presente tanto en los Andes, como en el resto del país. Por el vínculo indisoluble con su región, se le conoce como El Gigante del Tisure.

Sus obras arquitectónicas y escultóricas están allí, sin vigilancia, abandonadas desde hace más de una década, solo visitadas por quienes hacen una larga travesía para contemplarlas.

En el Tisure una comuna, un liceo, una escuela, y un museo llevan su nombre.

 

Bibliografía activa

Juan Félix Sánchez, Fundación La Salle de Ciencias Naturales, Caracas, 1981.

Lo espiritual en el arte de Juan Félix Sánchez, catálogo de la exposición, Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, 1982.

 

Bibliografía pasiva

Tabuas, Mireya: “Juan Félix Sánchez y el país que se borró”, en: El Nacional, domingo 22 de julio de 2012, pág. 1