José Pío Tamayo Rodríguez

Política, Literatura, Periodismo, Venezuela

José Pío Tamayo Rodríguez (1898-1935). Periodista, escritor y poeta y revolucionario venezolano. Difusor del marxismo en Venezuela.

José Pío Tamayo nació el 4 de marzo de 1898 en la ciudad El Tocuyo, Estado Lara. Sus padres fueron José Antonio Tamayo Pérez y Sofía Rodríguez, quienes constituyeron una familia con once hijos –dos de ellos hembras, que murieron de niñas-, dedicada al cultivo de la caña de azúcar y al comercio. Pío era el hijo mayor y sus primeros estudios los realizó bajo la tutoría de su tía, la maestra Juana Francisca Rodríguez.  Con posterioridad, matriculó en el Liceo Bolívar y en el Colegio La Concordia de su localidad natal. En 1912 continuó estudios en La Salle de Barquisimeto y comenzó a trabajar en tipografía con los hermanos Juan y Joaquín Falcón, fundando la imprenta y biblioteca Gil-Blas. Aquí publicó sus primeros artículos en la prensa local. Regresó a El Tocuyo en 1914, tras la muerte de su padre, para encargarse de la finca familiar.

En su tierra natal abrió un cine, con la intención de exhibir filmes a los peones y sectores pobres de El Tocuyo, a la vez que incursionaba en otras actividades, como el Botiquín Júpiter; aunque el intento de crear su propio central azucarero fue un fracaso y ocasionó grandes pérdidas financieras a la familia. En todos sus negocios siempre prestó atención a los más humildes, ofreciéndoles diversas ayudas y apoyos. 

En 1917, Pío Tamayo, fundó la revista lírica Renacimiento, los periódicos juveniles Saltos y Brincos, así como Ayacucho y el centro cultural “El tonel de Diógenes”. En esta tertulia, un grupo de jóvenes, entre ellos Roberto Montesinos, Rafael Elías Rodríguez, Hedilio y Alcides Losada, debatían sobre poesía, literatura y la política nacional e internacional, como las revoluciones de México y Rusia. En esta época, publicó su novela El dolor de los Granujas enfilada contra la dictadura de Juan Vicente Gómez, lo que provocó represalias gubernamentales en su contra. El Gobernador del Estado de Lara ordenó su expulsión de Venezuela, acusándolo de difundir ideas subversivas, lo que lo obligó a exiliarse el 11 de julio de 1922.

En Puerto Rico, fundó la revista Bohemia, fue colaborador de Puerto Rico y Gráfica y laboró en la Compañía Agrícola Plazuela y luego en la Standard Printing Works, vinculándose a las luchas obreras y campesinas. En julio de 1923 se trasladó a Nueva York, donde volvió a laborar en una imprenta.

En septiembre de ese año viajó a Cuba, donde gracias a su experiencia en la industria azucarera consiguió trabajo en el Central Fe. Aquí conoció las luchas de los obreros del sector y el desamparo de que eran víctimas en el llamado tiempo muerto -período inactivo entre las cosechas-, cuando aumentaba notablemente el desempleo. Durante su estancia, participó en huelgas y protestas de los trabajadores cubanos, advirtiendo, como le escribió a su madre en 1924, las visibles diferencias entre las luchas de los obreros de su país y los de Cuba, que gracias al influjo del marxismo tenían una superior conciencia de clase.

En La Habana comenzó a colaborar en la revista antigomecista Venezuela Libre, editada desde 1921 bajo la dirección de Francisco Laguado Jaime y en la que colaboraban los hermanos Gustavo y Eduardo Machado y los cubanos Julio Antonio Mella y Rubén Martínez Villena. En interacción con ellos se fue adentrado en el marxismo, a la vez que se incorporaba a la Liga Antiimperialista de las Américas, escribiendo en su vocero El Libertador. También en la capital cubana colaboró con la Revista Universitaria. En mayo de 1924 viajó a Barranquilla, Colombia, donde participó en la fundación de la organización revolucionaria marxista Unión Obrera Venezolana.

En Panamá, donde se encontraba desde septiembre de 1925 para participar en un congreso de estudiantes bolivarianos, fue uno de los líderes de la huelga de inquilinos contra los altos alquileres de las viviendas, que se desarrolló en noviembre de ese año. Detenido por las autoridades, fue enviado prisionero a Colón y luego, junto a otros extranjeros, expulsado del país. Rechazado por los gobiernos de Guatemala y El Salvador, finalmente se refugió en Costa Rica, a donde llegó en diciembre de 1925. En la tierra tica fue colaborador de la revista Siluetas, de la cual llegó a ser director, y en los periódicos Avispas y Nueva Prensa, donde publicó poesías de vanguardia, tal como había hecho antes en Panamá. Permaneció en este país hasta que se trasladó en septiembre de 1926 a Curazao, desde donde regresó a Venezuela, beneficiado por una amnistía.

Establecido en Barquisimeto, laboró en la industria petrolera, en diciembre de 1927 debió trasladarse a Caracas para operarse de la sinusitis que le aquejaba. En la capital, se incorporó a la plantilla de la revista Élite, a la vez que colaboraba con el diario Mundial, mientras seguía desarrollando sus intensas actividades políticas, periodísticas y literarias.

Durante la Semana del Estudiante, del 6 al 12 de febrero de 1928, organizada en Caracas por la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV), presidida por Raúl Leoni, Pío Tamayo sobresalió en las protestas contra el régimen gomecista. Durante la coronación de Beatriz I como Reina de los estudiantes, en el Teatro Municipal de Caracas, aprovechó la oportunidad para leer su poema Homenaje y demanda del Indio, considerado el primer manifiesto público contra la dictadura de Gómez. En esos versos, se proclamó descendiente de los indígenas de El Tocuyo y llamó a reconquistar la libertad arrebatada por el dictador. En represalia por estas protestas de los estudiantes, conocidos desde entonces como la “Generación del 28”, muchos de sus integrantes fueron detenidos, entre ellos los jóvenes Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba, Andrés Eloy Blanco, Miguel Acosta Saignes, Guillermo Prince Lara y Juan Oropeza,.

En la prisión del Castillo de Puerto Cabello, donde fueron recluidos muchos de los participantes en estas manifestaciones antidictatoriales, Pio Tamayo fundó la Carpa Roja o Escuela de Idealidad Avanzada, dirigida a la formación política de sus compañeros de cautiverio –como Miguel Otero Silva, Fernando Key Sánchez, Rodolfo Quintero, Guillermo Meneses, Juan Bautista Fuenmayor, Kotepa Delgado, Iván Darío Maldonado y Jóvito Villalba- mediante la enseñanza del marxismo, con el objetivo de impulsar la lucha contra la dictadura y por la revolución social. Algunos de sus discípulos en la prisión de Puerto Cabello serían después fundadores y dirigentes del Partido Comunista de Venezuela.

El encarcelamiento de Pio Tamayo, extendido por más de seis años en las húmedas mazmorras de piedra de la vieja fortaleza colonial situada frente al Caribe, le agudizó la sinusitis crónica que padecía y le provocó una grave enfermedad pulmonar que lo puso al borde de la muerte. Consciente de su fatal destino, había escrito a su madre que moría asesinado por los mismos verdugos que mataban a Venezuela. Liberado de la prisión el 15 de diciembre de 1934, para que no muriera en la cárcel, falleció en el barrio Namur, Barquisimeto, el 5 de octubre de 1935, sin poder ver el fin de la dictadura con la muerte de Juan Vicente Gómez, que ocurrió el 17 de diciembre de ese mismo año.

José Pío Tamayo es considerado uno de los pioneros del movimiento literario vanguardista y principal impulsor de la filosofía marxista en Venezuela. En 1983 se fundó en la Universidad Central de Venezuela una cátedra que lleva su nombre, dedicada al estudio de la historia de las ideas políticas en Venezuela, que se ha encargado de recoger su dispersa producción intelectual, desde sus primeros textos juveniles (1917-1918), hasta los elaborados después en Puerto Rico (1922), Cuba (1923-1924), Panamá (1925), Costa Rica (1926), Caracas (1928) y la prisión de Puerto Cabello (1928-1934), incluyendo sus últimos días en Barquisimeto (1935). Escuelas, diversos centros laborales y bibliotecas en Venezuela llevan su nombre como reconocimiento a su legado revolucionario, democrático y antimperialista, pues es considerado un verdadero precursor del socialismo bolivariano del siglo XXI.

 

Bibliografía activa

Charles Lindbergh llegó a Venezuela, Caracas, Litografía y Tipografía, 1928. [novela]

Homenaje y demanda del indio…, El Tocuyo, Tipografía Alcides Lozada, 1947.

Pío Tamayo: un combate por la vida, Caracas, CPT/UCV, 1984, [compilación de novelas, poesías y crónicas realizada por Mery Sananes, Agustín Blanco Muñoz, Clementina Tamayo y Jesús Mujica], Tomo I.

Pío Tamayo: Diario Del Floricultor, Caracas, CPT/UCV, 1986. Tomo II y III [compilación de su correspondencia realizada por Mery Sananes].

José Pío Tamayo: Conciencia de poeta y combatiente, Barquisimeto, Centro de Cultura Popular Guachirongo, 2001, [compilación, prólogo e introducción de Franz Ortiz Castañeda].

 

Bibliografía pasiva

Agudo Freites, Raúl: Vida de un adelantado: intento biográfico sobre José Pío Tamayo, Caracas, Universidad Central de Venezuela (UCV), 1948.

Diccionario de Historia de Venezuela, Fundación Polar, Caracas, 1988.

García Tamayo, Flor: Pío Tamayo: abanderado de la justicia social, Barquisimeto, Ejecutivo del Estado Lara, 1981.

Guerra Vilaboy, Sergio y Germán Rodas Chaves (Coordinadores): Forjadores del Pensamiento Crítico Latinoamericano. Biografías de luchadores y pensadores revolucionarios de América Latina y el Caribe siglos XIX y XX y Cronología Histórica (1850-1939), Prólogo de Pedro Pablo Rodríguez,  Ediciones La Tierra, Quito, 2014.

Maza Zavala, D.F.: “Historia de medio siglo en Venezuela: 1926-1975”, en Pablo González Casanova, Pablo [compilador]: América Latina: historia de medio siglo, México, Siglo XXI, 1977, tomo 1.

Otero Silva, Miguel: El movimiento político de 1928 visto a través de Pío Tamayo, Andrés Eloy Blanco y Antonio Arráiz, Caracas, Academia Venezolana de la Lengua, 1972.