Ignacio de la Llave y Segura

Historia, Política, México

Ignacio de la Llave y Segura (1818-1863). Destacado militar y político liberal veracruzano, que tuvo relevante carrera entre 1844 y 1863.

Ignacio de la Llave y Segura nació en Orizaba, Veracruz, el 26 de agosto de 1818, en el seno de la familia formada por Manuel de la Llave y Luz Segura Cevallos, acaudalados hacendados y cosecheros de tabaco. La familia descendía de Francisco Antonio de la Llave y del Llano, oriundo de Cantabria, quien había obtenido del rey Carlos II, El Hechizado, carta de nobleza en reconocimiento a sus servicios a la corona.

Ignacio de la Llave y Segura estudió en el Colegio Nacional de Orizaba y en la Academia de Jurisprudencia de la ciudad de México. En esta se tituló de abogado en 1842. En la ciudad capital entró en contacto con ideas de renovación social y con políticos liberales que propugnaban el sistema federal, la ampliación de las libertades públicas, la separación entre la Iglesia y el Estado y la sujeción del ejército y del clero al poder civil.

Una vez concluida su formación profesional, De la Llave regresó a su tierra natal para iniciar una carrera política y militar en un escenario regional favorable. En 1844 fue elegido alcalde de Orizaba. En 1845 se le otorgó el grado militar de Subteniente. Al año siguiente fue elegido, por  su región, Diputado al Congreso local. Y en 1847, durante la guerra con Estados Unidos, ya era capitán de la Guardia Nacional. Como miembro de ese cuerpo combatió a los norteamericanos en el sitio del puerto de Veracruz, tomó parte en la batalla de Cerro Gordo, y al ser derrotadas las tropas mexicanas se unió a las guerrillas dirigidas por el gobernador veracruzano, Juan Soto.

Para febrero de 1848, terminado el conflicto bélico, de la Llave firmó, en su calidad de Diputado, la Constitución Política de Veracruz. En 1849 fue nombrado Juez en Orizaba, al mismo tiempo que conservaba la Jefatura de la Guardia Nacional. Paralelamente a sus labores judiciales y militares, desplegó un notorio activismo político de tintes liberales.

En 1853 Antonio López de Santa Anna regresó del exilio para ocupar la presidencia de la nación, con el apoyo del partido conservador. La represión y las persecuciones santanistas contra integrantes del partido liberal motivaron que Ignacio de la Llave fuese aprehendido. La amistad de correligionarios xalapeños facilitó su fuga, lo que le facilitó asumir en Veracruz el liderazgo de la oposición armada contra la dictadura de Santa Anna, y adherirse al Plan de Ayutla, que había sido proclamado con el objetivo de derrocar a Santa Anna y establecer un gobierno de ideas liberales. El éxito de la revolución, en agosto de 1855, significó la llegada al poder de los liberales y, para de la Llave, la designación, en 1856, como gobernador militar y político. Desde ese puesto, procuró satisfacer dos de las mayores inquietudes de los grupos de propietarios y comerciantes que lo apoyaban: reducción de aranceles al comercio y transformaciones en la enseñanza. En cuanto a esta, Ignacio de la Llave introdujo reformas en la educación tradicional heredada de la colonia, especialmente la que se impartía en los colegios de educación secundaria establecidos en Orizaba y Xalapa, que solo ofrecían a los jóvenes las tradicionales opciones del Derecho o la carrera sacerdotal.

Cuando el liberal veracruzano Manuel Gutiérrez Zamora fue a su vez designado para encargarse de la gubernatura, Ignacio de la Llave pasó a ocupar el Ministerio de Gobernación en el gabinete presidencial de Ignacio Comonfort. Se desempeñó como ministro en los momentos de mayor encono entre liberales y conservadores. El descontento, los enfrentamientos políticos y la crisis financiera lo hicieron advertir la fragilidad del gobierno de Comonfort y las vacilaciones del presidente, un liberal moderado. Estas circunstancias lo llevaron a renunciar a su cartera en mayo de 1857.

En la llamada Guerra de Reforma o Guerra de Tres Años, entre conservadores y liberales, De la Llave tuvo una destacada participación  como intermediario entre el gobierno veracruzano, al mando de Manuel Gutiérrez Zamora, y el gobierno liberal de Benito Juárez, lo que fue determinante para que éste fijara su residencia en el puerto de Veracruz y lo declarara capital de la república. Desde allí Juárez promulgó en julio de 1859, después de dos infructuosos sitios militares conservadores, las Leyes de Reforma, tras las presiones de liberales destacados entre los que estuvo el propio Ignacio de la Llave.

Durante el periodo de tres años de guerra civil, de la Llave fungió como ministro de Gobernación en el gabinete juarista. Más adelante, y conforme las necesidades bélicas se fueron acrecentando, se convirtió en un intermediario entre los actores del bando liberal, unas veces promoviendo la conciliación de los diferentes intereses existentes en su seno, y otras procurando fondos y pertrechos para el sostenimiento de la guerra contra los conservadores.

La Guerra de Reforma finalizó en diciembre de 1860 con el triunfo de los liberales. Restaurado el orden constitucional, Ignacio de la Llave resultó electo gobernador de Veracruz en 1861. Al año siguiente tuvo lugar la Intervención Francesa y, detrás de ésta, el periodo conocido como Segundo Imperio, durante el cual se procuró establecer en México una monarquía, encabezada por Maximiliano de Habsburgo.

Ante estos acontecimientos, Ignacio de la Llave, en su calidad de gobernador de Veracruz, se aprestó a combatir a los franceses reorganizando el ejército y enfrentándolos en combates en diferentes puntos del Estado y en los estados de Tlaxcala y Puebla, hasta que cayó prisionero en la capital poblana. Las autoridades militares francesas decretaron su destierro a Martinica, junto con otros prisioneros. Por ello fueron trasladados, en  tránsito, a Orizaba, donde de la Llave y varios de sus compañeros de armas consiguieron fugarse.  Se dirigió entonces a San Luís Potosí, a donde Juárez había trasladado su gobierno una vez que la ciudad de México y buena parte del territorio nacional habían caído en poder de los franceses. Empero, en el camino, entre las ciudades de Guanajuato y San Luis Potosí, apenas pasada la hacienda de La Quemada, la escolta que lo acompañaba trató de robarle las onzas de oro que llevaba y le disparó a quemarropa, hiriéndolo de gravedad.  Se le trasladó la hacienda El Coral de Berriol, donde murió el 23 de junio de 1863. Su cadáver fue conducido a San Luís Potosí para recibir sepultura.

Las acciones y desempeño de Ignacio de la Llave como político y militar liberal trascendieron en el tiempo. Formó parte relevante de la generación  liberal que realizó los cambios más señalados que vivió México -y Veracruz- en el siglo XIX, cambios que no se circunscribieron a la esfera política, sino que modificaron profundamente las estructuras económicas y sociales del país.

En honor de tan destacado prócer, el gobierno del estado de Veracruz tomó, en el año 2003, el acuerdo de agregar su nombre al de ese estado que, desde esa fecha, se denomina Veracruz de Ignacio de la Llave. 

 

Bibliografía

Blázquez Domínguez, Carmen: Veracruz Liberal, El Colegio de México, Gobierno del Estado de Veracruz, México, 1986.

________________________________:  Veracruz. Una historia compartida, Gobierno del Estado de Veracruz, Instituto Veracruzano de Cultura, Instituto de Investigaciones Dr. José Ma. Luis Mora, México, 1988.

Pasquel, Leonardo: La generación liberal veracruzana, Editorial Citlaltépetl, México, 1972.

Mora Muñoz, Ofelia (Comp.):  Ignacio de la Llave. Epistolario, Gobierno del Estado de Veracruz, Universidad Veracruzana, México, 1986.