Félix Eboué

Política, Guayana francesa

Félix Adolphe Sylvestre Eboué (1884-1944). Administrador colonial y etnólogo, oriundo de la Guayana francesa, desempeñó un papel determinante en  la incorporación del Imperio Africano a la Francia Libre de De Gaulle, en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial.  

Nieto de esclavos, Félix Adolphe Sylvestre Eboué nació en Cayena, el 26 de diciembre de 1884. Fue el cuarto de cinco hijos, cuatro de los cuales eran varones. Su padre, Félix Urbain Eboué, buscador de oro, luego dirigente de una explotación aurífera, y a menudo ausente, falleció prematuramente.  Félix y sus hermanos quedaron a cargo de la madre,  Marie Léveillé, dueña de una pequeña tienda de víveres en Cayena. Ella dio a sus hijos una educación estricta, piadosa, impregnada de las tradiciones y del folklore guayanés.

Felix Eboué hizo brillantes estudios al tiempo que practicaba deportes de manera intensiva, en particular el fútbol, el rugby y la carrera a pie. Estudió en el establecimiento de enseñanza secundaria de Cayena, donde hizo estudios de humanidades greco-latinas. Más tarde, gracias a una beca del gobierno francés, asistió en 1901 en el Liceo Montaigne de Burdeos. Allí conoció al escritor también guayanés René Maran, quien al igual que Eboué sería más tarde administrador colonial en Africa y obtendría en 1921 el premio Goncourt por su novela  Batouala.

Félix Eboué obtuvo su diploma de Bachiller en letras en 1905, y continuó estudios en la facultad de Derecho de París, donde terminó en 1908 la licenciatura. Al mismo tiempo, atraído por áfrica, siguió cursos en la Escuela colonial -que formaba a los administradores de la Francia de Ultramar- , allí ganó por concurso el derecho a ingresar en 1906. Dos años más tarde se graduó, convirtiéndose en alumno-administrador de las colonias.    

Félix Eboué fue inicialmente destinado a Madagascar, pero desde 1909 obtuvo la mutación como administrador adjunto en áfrica Ecuatorial Francesa (A.E.F.), donde desarrolló la mayor parte de su carrera profesional.   

La organización administrativa de la A.E.F. estaba por entonces en vías de conformarse. El joven Eboué, nombrado inicialmente en el Congo, no demoró en incorporarse en un puesto alejado. Él fue el primer administrador colonial que ocupó dicho puesto, en Oubangui-Chari, territorio en el cual tuvo varios nombramientos hasta 1927. Eboué emprendió la creación de infraestructuras viales y ferroviarias, la fundación de escuelas, la modernización y la diversificación de la agricultura. Introdujo nuevos cultivos, como el algodón. No obstante, trató de mantener los cultivos que producían víveres, para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones autóctonas, sobre las que trataba de limitar lo más posible los abusos del sistema colonial.

Eboué fue un administrador colonial leal y riguroso, pero también un humanista convencido, francmasón, miembro de la Liga de los Derechos humanos y de la Sección francesa de la Internacional obrera (SFIO). Trató de comprender y de respetar a las poblaciones autóctonas, de ganar su confianza y de asociarlas a la puesta en práctica de la política colonial, apoyándose en las instituciones tradicionales. Así, por ejemplo, creó una escuela para los jefes y los notables, con el objetivo de formar cuadros locales  « evolucionados ».

Apasionado de las tradiciones, las costumbres, las religiones y las lenguas locales, y presentaba regularmente sus trabajos de etnografía en ocasión de congresos científicos que se celebran en Europa. Entre sus publicaciones figuran : Les langues Sanjo, Band, Baya, Mandjia (Las lenguas Sanjo, Band, Baya, Mandjia (1918), Les sociétés d’initiés en pays Banda (Las sociedades de iniciados en la región Banda) (1931), Les peuples de l’Oubangui-Chari, essai d’ethnographie, de linguistique et d’économie sociale (Los pueblos de Oubangui-Chari, ensayo de etnografía, de lingüística y de economía social (1933) y La clef musicale des langages tambourinaires et sifflés, essai de linguistique musicale (La clave musical de los lenguajes tamborileros y sibilantes) (1936).

Eboué tuvo dos hijos nacidos en  Oubangui-Chari, Henri (1912-1972) y Robert (1919-2011), y se mantuvo muy vinculado a su Guayana natal, a donde regresaba en sus poco frecuentes vacaciones administrativas.  En ocasión de uno de estos permisos, en 1922, que se casó en Saint-Laurent-du-Maroni, Guayana, con la maestra  Charlotte Andrée Eugénie Tell (1891-1972), con quien tuvo dos hijos, Ginette (1923-1992, esposa de Léopold Sédar Senghor de 1946 à 1956) y Charles (nacido en 1924).

En los años 1930 la carrera de Félix Eboué se aceleró y prosiguió en parte en las Antillas francesas. En 1932 fues nombrado secretario general de Martinica y ejerció allí las funciones de gobernador por interim, entre julio de 1933 y enero de 1934, al estar ausente el titular del puesto.En 1934, Eboué regresó a África negra como secretario general del Sudán francés (hoy Mali), donde de nuevo asumió funciones de gobernador por interim. El año 1936 fue para él un año de viraje al triunfar el Frente Popular en Francia. Sus convicciones progresistas y su compromiso socialista, que a menudo le habían perjudicado, le son ahora favorables. Es  nombrado gobernador de Guadalupe en septiembre de 1936, promoción que tuvo una fuerte carga simbólica, porqye fue el primer negro, descendiente además de esclavos, que accedió a la función más alta en una colonia francesa.   

Desde su llegada a Guadalupe afrontó fuertes tensiones: movimientos sociales vinculados con la caída de los precios del azúcar y la subida de los precios de los productos de alimentación, huelgas de estibadores y de trabajadores agrícolas -de la caña de azúcar y del plátano-, además de la de los trabajadores de la construcción.

Combinando generosidad y firmeza, sentido del diálogo y exigencia del respeto del orden público, Félix Eboué desactivó o  resolvió numerosos conflictos. La estabilidad social le permitió consagrarse al desarrollo económico de la colonia, en particular a través de la extensión de la pequeña propiedad agrícola, el mejoramiento de la infraestructura vial y portuaria,  así como la estructuración del sector turístico. En el plano social, el gobernador Eboué trabajó por la aplicación de las reformas del Frente Popular y estimuló la enseñanza, en particular la enseñanza técnica. En julio de 1937, en ocasión de una premiación en el Liceo Carnot, pronunció su famoso discurso « Jouer le jeu » (Jugar el juego), que refleja sus ideales forjados en la Escuela de la República y a la vez su pragmatismo de hombre político. "...Jugar el juego, es ser desinteresado. Jugar el juego, es aplastar los prejuicios, todos los prejuicios y aprender a basar los valores en la escala espiritual, (…) es saber asumir sus responsabilidades y sus iniciativas, (…) es aceptar la decisión del árbitro, (…) es no abdicar nunca, a pesar de los clamores o las amenazas, (…) es continuar por el camino recto que uno se ha trazado(…)"

De regreso a Francia en julio de 1938 Félix Eboué fue nombrado, poco después, gobernador de Chad, a donde viajó en enero 1939. Se dedicó entonces a preparar este territorio estratégico para el conflicto que se avecinaba con la Alemania hitleriana: reclutó tropas, protegió y refuerzó las vías de comunicación. Mientras que la derrota y el armisticio de junio 1940 hundían al Imperio francés en el desconcierto y todos los gobernadores juran fidelidad al mariscal Pétain, Félix Eboué decidió seguir el llamado a la resistencia lanzado el 18 de junio por el general De Gaulle. El 26 de agosto de 1940, Chad se convirtió en la primera colonia que se unió a la Francia Libre, dando así  « la señal de la revivificación a todo el  Imperio francés » según las palabras del general De Gaulle. Con su decisión, Félix Eboué ofrecía a De Gaulle una legitimidad política y un asiento territorial esenciales. El ejemplo de Chad sería inmediatamente seguido por Camerún, Oubangui-Chari y el Congo Medio, es decir, por casi todos los otros territorios de la A.E.F.

Revocado por el régimen Vichy, que lo condenó a muerte por contumacia, fue nombrado gobernador general de la A.E.F. y condecorado con la Orden de la Liberación –Compañero de la Liberación- por De Gaulle en noviembre de 1940.  Eboué organizó desde Brazzaville el esfuerzo de guerra de la Francia Libre, en particular con el reclutamiento –voluntario o por la coacción- de más de 40 000 combatientes. Consciente de las consecuencias del conflicto sobre la evolución ulterior del Imperio francés, Eboué continuó predicando el respeto de las tradiciones y buscando la asociación de las poblaciones indígenas y el apoyo de los jefes tradicionales a su política.  

Lo que Félix Eboué definió en un estudio como lo que debe ser  La nueva política indígena para el África Ecuatorial Francesa constituye la base del trabajo de la Conferencia de Brazzaville (30 de enero - 8 de febrero de 1944), que reunió a los gobernadores coloniales con el objetivo de reorientar la política francesa en Africa después de terminada la guerra. Si bien es cierto que recomienda la creación de asambleas locales  y una representación parlamentaria en Francia, sin embargo, la conferencia condena « toda idea de autonomía, incluso lejana ».

Félix Eboué, agotado por el trabajo realizado, decide retirarse a Siria para descansar, pero falleció como consecuencia de una neumonía en El Cairo el 17 de mayo de 1944. El general De Gaulle lo caracterizó en sus Memorias de guerra  como « ese hombre de inteligencia y de corazón, ese Negro ardientemente francés, ese filósofo humanista ».

Las cenizas de Félix Eboué, junto a las de Victor Schœlcher, fueron transferidas al Panteón en mayo de 1949.

 

Bibliograpía activa

Les langues Sango, Banda, Baya, Mandjia : notes grammaticales, mots groupés d'après les sens, phrases usuelles, vocabulaire, Larose, Paris, 1918.

La clef musicale des langages tambourinés et sifflés, Imprimerie du gouvernement, Koulouba, 1935.

Jouer le jeu. Message aux adultes et aux jeunes, Editions Basse-Terre, Basse-Terre, 1937.

Politique indigène de l’Afrique Equatoriale Française, Imprimerie officielle de l’AEF, Brazzaville, 1941.

L’Afrique française libre, Bureau d'information de la France combattante, New Delhi, sd.

La nouvelle politique indigène pour l'Afrique Equatoriale Française, Office français d'Edition, Paris, 1945.

Bibliografía pasiva

Castor, Élie, Tarcy, Raymond: Félix Éboué: gouverneur et philosophe, L'Harmattan, Paris, 1984.

M'Paka,Albert: Félix Eboué, 1884-1944, gouverneur général de l'Afrique équatoriale française, premier résistant de l'Empire, grand Français, grand Africain, L'Harmattan, 2008.

Renauld, Georges: Félix Éboué & Eugénie Éboué-Tell: défenseurs des peuples noirs, Détrad-aVs, 2007.

Ulrich, Sophie: Le gouverneur général Félix Eboué, Larose, Paris, 1950.