Eduardo Rosillo

Radio y TV, Cuba

Eduardo Rosillo (Angel Eduardo Rosillo Heredia, 1929). Uno de los más importantes locutores de la radio cubana. Su labor de promoción de la música cubana ha trascendido las fronteras nacionales. Premio Nacional de Radio.

Nació el 20 de febrero de 1929 en el poblado de La Maya, antigua provincia de Oriente. Durante su niñez aprendió el oficio de barbero en el Salón Heredia, propiedad del hermano de su madre. Su padre era el médico del pueblo. Es hijo de un matrimonio interracial que desafió y venció los prejuicios de la época.

Estudió en el Instituto de Segunda Enseñanza de Santiago de Cuba. Allí comenzó a desarrollar con mayor fuerza sus aspiraciones artísticas, pues se desempeñó como presentador en varios espectáculos donde compartió el escenario  con quienes luego serían grandes figuras de la música cubana: Enrique Bonne y Pacho Alonso. Cursó tres años de la carrera de Derecho en la Universidad de Oriente, pero no llegó a graduarse.

Se inició en el medio radial en la emisora CMKT, creada en La Maya el 20 de mayo de 1949, planta que comenzó trasmitiendo en los límites de unas ocho cuadras a la redonda.

Rosillo se presentó a los exámenes del Colegio de Locutores para obtener su titulación como profesional, debido a las exigencias que el presidente de esta institución le planteara a la dirección de la emisora local. La aprobación le llegó en carta fechada el 20 de mayo de 1949 y desde entonces compartió su tiempo entre la locución y su trabajo en los Laboratorios Linner. Además, siguiendo los pasos de su padre, en 1950 aspiró a Concejal de La Maya. Aunque resultó electo, fue anulado por no haber llegado a tiempo para ejercer el derecho al voto en las urnas del poblado. Hasta 1952 presidió la Juventud del Partido Republicano en Songo y mantuvo una activa vida política en la región.

En julio de ese año ingresó como locutor suplente en la emisora santiaguera CMKC, una de las más importantes de la región oriental, lo cual significó un despegue en su carrera. En agosto del año siguiente ya era trabajador fijo de la planta, encargado de “abrir” la programación diariamente a las seis de la mañana. Su popularidad creció cuando, por su propia iniciativa y previo acuerdo con el operador de sonido, comenzó a llegar media hora antes y trasmitir mensajes de los campesinos para sus familiares y vecinos. El espacio obtuvo altos índices de audiencia y fue comprado por una cooperativa de agricultores.

Pronto estuvo en condiciones de hacer sugerencias a la dirección de la emisora, de ahí surgió el programa musical La caravana de los éxitos que se trasmitía de ocho y media a diez y media de la mañana y se repetía en el espacio de cuatro a seis de la tarde. Sus dos salidas al aire coincidían en horario con dos importantes espacios de Radio Progreso, La Discoteca Partagás y La pizarra verde. La concepción del espacio de la CMKC se basaba en las diferencias en los gustos musicales predominantes en la región oriental del país, y así obtuvo elevados índices de audiencia en esa región, incluso  superiores a los de la gran emisora capitalina.

Poco tiempo después recibió una invitación para presentarse a una prueba de locución en Radio Progreso, pero fue rechazado por ser negro. De vuelta a la CMKC trabajó en programas como El Machete Reformado, donde se vinculaba el humor con la denuncia social contra la dictadura de Fulgencio Batista. Por esta y otras acciones en contra del régimen, fue fichado por la policía y tuvo que huir hacia la capital, ayudado por sus compañeros de trabajo.

Luego de emplearse en diferentes puestos obtuvo un trabajo leyendo anuncios en un carro altoparlante que recorría la ciudad. En diciembre de 1957 obtuvo un contrato con  la publicitaria Lemi, que le ayudó a sobrevivir hasta el triunfo de la Revolución Cubana.

En mayo de 1959 se unió a la Policía  Nacional Revolucionaria, cuando comenzó a trabajar como vigilante de la Sección de Tránsito. Allí se valió de sus conocimientos de locución para dictar orientaciones en los carros altoparlantes de la policía en la vía pública. Esta labor se extendió hasta la radio en un espacio que se trasmitió a través de CMQ, durante media hora diaria a partir de las ocho de la mañana; y en el que compartió micrófonos con Héctor de Soto. Luego se trasmitió también por televisión.

A finales de 1961 se presentó ante Sergio Nicols, director del Canal 4 para pedirle su ayuda y regresar al ejercicio de la locución. Fue así como comenzó en Radio Habana Cuba, donde permaneció por un año; pero sus aspiraciones se mantuvieron en Radio Progreso. Finalmente, en octubre de 1962 comenzó a trabajar en la que es conocida como “La onda de la alegría”. La Discoteca Popular fue uno de los primeros programas que condujo y donde acuñó su estilo personal basado en el lenguaje coloquial y sencillo. El espacio pronto alcanzó gran audiencia y Rosillo se mantuvo en la conducción hasta 1990, cuando se decidió que pasara a conducir Un domingo con Rosillo, programa que difunde lo mejor de la música popular cubana, del cual es además, director y productor musical. Este espacio se caracteriza por comenzar siempre con dos números musicales de Benny Moré.

Rosillo también es conductor de la Discoteca del Ayer, espacio que ofrece breves informaciones relacionadas con la música  del pasado (hasta los años 50 del siglo XX). Incluye variedad de compositores, intérpretes, géneros y estilos de valores artísticos o históricos. Desde hace varios años, Rosillo hace, además de la conducción, la dirección y la producción musical.

Otro programa que lo ha mantenido en el centro de atención de la audiencia de la emisora Radio Progreso, es el popular espacio Alegrías de Sobremesa, donde ha trabajado desde los inicios hasta la actualidad. Con el elenco de este programa radial, ha realizado numerosas giras por todo el país.

Eduardo Rosillo ha trabajado muy poco en la televisión; el medio radial ha sido su espacio preferido y en él se mantiene muy activo.

Como locutor y conductor, ha participado en varios festivales y concursos internacionales de música popular, entre los que se destacan la Feria Internacional de Cali, Colombia, y el Festival Internacional de Varadero.

En su paso por la radio ha entrevistado a relevantes figuras de la música cubana, entre las que podemos mencionar a Miguelito Cuní, Roberto Faz, Carlos Embale, Elena Burke, César Portillo de la Luz, Rafael Lay, Paulina Álvarez, Compay Segundo, Benny Moré, Luis Marquetti y Félix B. Caignet.

Uno de sus sueños más grandes fue la creación de la Asociación Nacional de Cultores del Son, idea nacida a finales de la década de los 60 y que más tarde se transformó en el proyecto cultural La Casa del Son, cuya sede está enclavada en el barrio de Cayo Hueso, en La Habana. Este fue concebido por él como un espacio para acopiar datos y documentos, impartir conferencias y talleres, relacionados con los más relevantes músicos cubanos de todos los tiempos.

Cada año se realiza un Encuentro de Soneros que lleva su nombre, donde colaboran varias instituciones y personalidades de la cultura.

En el año 2008, en las ciudades de La Habana y Madrid, se rodó el documental  Rosillo, el abogado del Son, dirigido por  Tony Romero y producido por TR Movies. Este material forma parte de la serie Va de música, en el que también se incluye el documental dedicado a Xiomara Alfaro, titulado Lo que me dijo Xiomara.

Por su labor a favor de la música cubana, el Centro Promotor de la Música Tradicional Ignacio Piñeiro, organiza desde hace varios años un gran festejo popular. Las actividades tienen lugar en la calle Vapor, donde reside el destacado locutor radial. Esta misma entidad le entregó un reconocimiento en 1999, cuando cumplió sus 70 años. Asimismo, fue homenajeado en México. Un ejemplo es la distinción Thomas Alba Edison, otorgada por la Asociación Nacional Fonográfica y el Instituto Mexicano de la Radio (IMER). El reconocimiento le fue otorgado en el Estudio A de Radio IMER, considerado uno de los más espaciosos de América Latina, durante el programa en vivo Corazón Directo, de amplia difusión nacional en ese país.

Ha recibido otros premios y condecoraciones en Cuba, entre los que se encuentran la Medalla Alejo Carpentier (1992), la Réplica del Machete de Máximo Gómez, la condición de Vanguardia Nacional por la esfera de la Cultura, el Diploma al Mérito entregado por el Movimiento Amigos del Danzón Eliseo Grenet de Marianao, el Premio Nacional de Radio (2002), el Micrófono por el 70 aniversario de la Radio Cubana, y la Distinción Raúl Gómez García.

 

Bibliografía

Peñalver, Ivón: Eduardo Rosillo: alma de la música popular cubana, Ediciones Guajira, México, 2003.