Dany Laferrière

Literatura, Haití

Dany Laferrière (Windsor Klébert Laferrière, 1953).  Escritor y guionista haitiano, radicado esencialmente en Montreal. Ganador de numerosos premios literarios y miembro de la Academia de la lengua francesa.

Dany Laferrière nació el 13 de abril de 1953 en Port-au-Prince, Haïti, cuatro años antes de la llegada al poder de François Duvalier. Su padre, periodista y sindicalista, había sido alcalde de la capital haitiana, y por oponerse a la presidencia de Duvalier fue enviado a Italia y después a Argentina, en un exilio disfrazado de misión diplomática. Por ello, Dany fue privado de la figura paterna muy temprano, ausencia que ha quedado marcada en algunas páginas de su obra y en varias de sus intervenciones públicas.

Temiendo posibles represalias del gobierno de Duvalier, a los cuatro años –en 1957-, el niño fue enviado por su madre a Petit Goâve –un pueblito de provincia al suroeste de Port-au-Prince-, junto a su abuela Da, donde pasó los años más felices de su infancia en contacto con la naturaleza. Esta época de su vida ha sido largamente descrita en dos de sus novelas: L’odeur du café y Le charme des après-midisans fin (El olor del café y El encanto de las tardes infinitas).

En 1964 Da envió al niño de vuelta a Port-au Prince para protegerlo de una epidemia de malaria. En la capital cursó estudios secundarios en un colegio religioso canadiense-haitiano. A los diecinueve años empezó a trabajar como periodista en Radio Haiti Inter y en el semanario Le Petit Samedisoir.

Desde inicios de la década de los 70 publicaba breves crónicas sobre pintores haitianos en las columnas del periódico Le Nouvelliste. Por su oposición al régimen, en 1976 se unió a las voces que -desde Le Petit Samedi Soir-, se manifestaban contra la presidencia vitalicia de Jean-Claude Duvalier, Baby Doc, que había sucedido en 1971 a su padre, Papa Doc.

Involucrado en la política sufrió la pérdida de su mejor amigo Gasner Raymond, asesinado en 1976 por los tonton macoutes. Un oficial del ejército advirtió a su madre que Dany estaba amenazado de muerte, y ella lo obligó a abandonar precipitadamente Haití. El joven se marchó en una noche rumbo a Montreal. Estos acontecimientos cambiaron radicalmente la vida del escritor, y este los narraría más tarde en Le cri des oiseaux fous.(El grito de los pájaros locos).

El joven periodista llegó a una ciudad en efervescencia, que se preparaba para los XXI Juegos Olímpicos; y vísperas de las elecciones que llevarían al poder a René Levesque, fundador del Parti Québécois.

En su novela, Chronique de la dérive douce (Crónica de la deriva suave) de 1994, el autor de 23 años narra el primer año – día por día- después de su llegada a Montreal, en un formato singular de 366 pequeños textos, donde el joven lucha por sobrevivir y escapar de la nostalgia, la soledad y la miseria material.

En Montreal durante ocho años enfrentó diversos empleos precarios, en fábricas de los suburbios de la ciudad, donde vivió en pequeñas habitaciones, sin abandonar su sueño de convertirse en escritor. En una tienda de antigüedades compró una vieja máquina de escribir Remington 22, que lo acompañó durante una decena de novelas. Se convirtió así en el “hombre-libro”, lector apasionado de los clásicos y contemporáneos de la literatura.

A pesar de las adversidades, cuando publicó su primera novela en 1985, con el sugestivo título Comment faire l'amouravec un nègresans se fatiguer (Cómo hacer el amor con un negro sin cansarse), alcanzó el éxito. La obra se convirtió de inmediato en best-seller y fue adaptada al cine en 1989. Le siguieron otras nueve novelas, para conformar la decena que el autor ha denominado  “una autobiografía americana”.

Tras el éxito de su primera novela el canal de TV Quatre Saisons lo contrató en 1986 para presentar el parte meteorológico. Así recibió Quebec y los quebequenses a alguien que venía de una tierra del calor para anunciar el frío y las angustiantes blancuras de febrero, impregnado de ligereza y buen humor. Se convirtió en un personaje muy popular en el paisaje televisivo de Quebec, lo que lo llevó más tarde a un famoso programa de Radio-Canada, La bande des six, que reunía a  seis de los mejores cronistas de la prensa quebequense.

El año 1986, después de la huida de Baby Doc y el fin de la dictadura duvalierista, Dany regresó brevemente a Haití, recorrió el país y escribió una crónica cotidiana en Le Nouvelliste sobre la debacle de los tonton macoutes y el final de la era Duvalier.

Después de quince años de escritura casi ininterrumpida, Laferrière decidió dejar de escribir nuevas narraciones y revisitar sus novelas precedentes. Reescribió así seis de ellas y les añadió en ocasiones nuevos capítulos, procedimiento de reescritura que no ha dejado de asombrar a la crítica y aún más a la Academia. Detrás de este trabajo pueden distinguirse dos ciclos en su Autobiografía americana: un ciclo norteamericano, de novelas urbanas, agresivas, y un ciclo haitiano, más calmado e impregnado de la ternura de Da, salvo cuando la acción se desarrolla en una atmósfera de dictadura. Finalmente son de su autoría 22 obras que forman un corpus compuesto por narraciones, novelas y ensayos.

Laferrière emprendió también el camino del séptimo arte, y después de transformar algunas de sus narraciones en guiones cinematográficos, dirigió su primer filme, haciendo un guiño de complicidad a su primera novela: Comment conquérirl'Amerique en une nuit (Cómo conquistar América en una noche), donde se cruzan sus dos universos: Montreal y Port-au-Prince. Este primer largometraje fue premiado en el Festival de films del Mundo de Montréal, en 2004.

Otro de los talentos de este escritor es el de encontrar muy atractivos  títulos para sus libros, desde el primero: Cómo hacer el amor con un negro sin cansarse, que lo lanzó a la fama, en una mezcla de sexo y raza que resultó seductora para el gran público; Estoy cansado (Je suis fatigué), en 2001, evidente guiño de complicidad a quienes ya conocían su primer texto de 1985; Je suis un écrivain japonais, (Yo soy un escritor japonés) en 2008 ; L’art pres que perdu de nerien faire (El arte casi perdido de no hacer nada), en 2013, recopilación de sus crónicas realizadas para Radio Canadá y gran éxito de crítica y de venta, es un libro que se parece a su autor. Finalmente Journal d’uné crivain en pijama (Diario de un escritor en pijama), en 2013, donde hace el elogio de sus dos pasiones: la lectura y la escritura.

Bajo el sugerente título de Toutbouge autor de moi (Todo se mueve a mi alrededor), el autor hizo su crónica personal del terremoto haitiano de enero del 2010, pues se encontraba en el momento del sismo de visita en Port-au-Prince. En aquellos instantes de angustia y tragedia, registró en su cuaderno de notas sus observaciones de manera tan espontánea que serviría para que los lectores tuvieran luego la impresión de estar viviendo los acontecimientos. Mientras que la televisión mostraba a una ciudad destruida y contaba el número de muertos, Laferrière narró la vida cotidiana en una capital completamente devastada, y las tentativas desesperadas de sus habitantes por guardar una cierta dignidad en medio de la desgracia. Es así como la literatura, alejándose del escándalo, permitió penetrar en la intimidad de la catástrofe.

Dany Laferrière ha merecido significativos premios y reconocimientos, además de la gran acogida de público que han tenido sus novelas y  la popular labor que realiza en los medios de comunicación. El primero fue Premio Carbet del Caribe, por  L'Odeur du café (El olor del café, 1991); el Premio Edgar-l'Espérance, por Le Goût des jeunesfilles (El aroma de las jóvenes, 1993); en el 2000, el Premio Carbet de los estudiantes secundarios  por Le Cri des oiseaux fous (El grito de los pájaros locos). Al año siguiente el importante Premio Gobernadores del Rocío del libro y la literatura del Ministerio de la cultura de Haití, como representante de la diáspora haitiana. En el  2002 el Premio del Libro Radio France –Outremer (RFO), por Cette Grenadedans la main du jeune nègreest-elle une arme ou un fruit?-(Esa granada en la mano del joven negro, es un arma o un fruto?); y en el año 2004  el  Premio Zenith (al largometraje de ficción, opera prima) en el Festival de films del mundo de Montreal por Comment conquerirl'Amerique en une nuit, (Cómo conquistar América en una noche).

En la segunda mitad de la década de los 2000 mereció el Premio del Gobernador general, en la categoría literatura para jóvenes, por  Je suisfou de Vava (Estoy loco por Vava) en el 2006; el Premio Médicis, por L'énigme du retour (El enigma del regreso, 2009); y también ese año el  Gran Premio del libro de Montreal por la misma obra. Fue galardonado como la Personalidad del año de La Presse-Radio-Canadá 2009, por su hazaña literaria y el conjunto de su obra. Obtuvo el Gran Premio literario del festival  Métropolis Bleu, Montreal, 2010; y el  Premio de los libreros (Québec), por L'énigme du retour (El enigma del regreso), en el propio año fue el  Invitado de honor de la feria Livres en Folie (Locura de libros) en Port-au-Prince.

En diciembre de 2013 resultó electo como uno de los “inmortales”, es decir, uno de los cuarenta miembros de la Academia de la Lengua francesa. Laferrière es el primer haitiano y el primer quebequense que integra la nómina de los académicos, además de ser el segundo negro, después del poeta senegalés Léopold Sédar Senghor.

 

Bibliografía