Daisy Granados

Cine, Cuba

Daisy Granados López (1942). Actriz cubana de cine y teatro, conocida como “el rostro del cine cubano”. Premio Nacional de Cine.

Daisy Granados nació en Cienfuegos el 9 de diciembre de 1942. Se graduó de Arte Dramático en la Escuela Nacional de Arte de La Habana.

Con veintidós años, cuando era dependienta de la tienda Fin de Siglo, la descubrió José Massip y le propuso el papel protagónico de su filme La decisión (1964). La crítica opinó en aquel momento que la joven actriz podría convertirse en una de las más significativas del cine cubano.

Por esta misma época, en 1967, compartió reparto con la actriz Idalia Anreus en el filme Tulipa de Manuel Octavio Gómez. Interpretaba el papel de una joven que llegaba para reemplazar a la bailarina ya madura de un circo ambulante.

Un año después, Daisy Granados participó en el reparto de la película Memorias del subdesarrollo (1968) de Tomás Gutiérrez Alea, donde interpretaba a una joven de clase obrera que trataba de manipular a un hombre maduro de clase media, interpretado por Sergio Corrieri, para obligarlo a contraer matrimonio con ella. Con ese papel la actriz demostró una gran madurez a pesar de su juventud, pues el personaje de Elena recorría varias fases, era inestable y cambiaba de ánimo fácilmente, lo cual demandaba rápidas transiciones que fueron representadas con veracidad por parte de la actriz.

En el año 1979 Daisy Granados protagonizó Retrato de Teresa, de su esposo Pastor Vega. Interpretaba a una mujer obrera, madre de dos hijos y activista sindical que debía enfrentar los prejuicios machistas de su esposo, interpretado por el célebre actor Adolfo Llauradó. El personaje de Teresa sufría una transformación durante el filme que culminaba con su decisión de defender sus derechos individuales frente a los convencionalismos que la etiquetaban como madre y esposa. Con su actuación, Daisy Granados logró dar carácter a la protagonista y hacerla verosímil, así como promover un paradigma femenino nuevo dentro del cine cubano.

Humberto Solás le confió el papel protagónico en Cecilia (1981), película basada en la novela homónima de Cirilo Villaverde. El filme resultó ampliamente debatido en el ámbito nacional, pues tomaba como fuente una novela paradigmática de la literatura cubana decimonónica y se tomaba diversas libertades en su adaptación. Su personaje era uno de los más visitados y construidos del imaginario de la cultura cubana: la joven mestiza que intenta alcanzar su dignificación a través del amor de un hombre blanco y finalmente resulta seducida y abandonada. Aun cuando su interpretación resultó sometida al propio debate del filme, por ella recibió el Premio a la mejor actuación femenina en el Festival de Cine de Panamá, en 1983.

En 1984 protagonizó el filme Habanera de Pastor Vega, donde encarnaba a una psiquiatra, Laura Durán, que se ve envuelta en un conflicto ético cuando su esposo comienza una relación sentimental con una de sus pacientes. En este filme la actriz supo moldear a una mujer que, teniendo similitudes con el emblemático personaje de Teresa, se individualizaba a partir del drama profesional y personal. Nuevamente, el rostro de Daisy Granados volvió a asociarse con la representación de la mujer y sus problemáticas dentro de la sociedad cubana.

En Plaff o demasiado miedo a la vida (1988) de Juan Carlos Tabío, Daisy Granados demostró sus grandes dotes para la comedia. Interpretaba el papel de una mujer madura que debía redefinir sus destinos sentimentales y cuya superstición la ataba a sus temores. Daisy Granados logró una actuación realista y a la vez matizada, con la cual aportaba comicidad a la historia del filme. Por su participación en esta película recibió el Premio a la mejor actuación femenina, en el Concurso de la Sección de Artes Escénicas de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

En la película Las profecías de Amanda (1999) de Pastor Vega, la actriz interpretó a una mujer humilde y casi analfabeta, que desde niña poseía el don de profetizar. Basada en un personaje de la vida real, Marta Estévez, la cartomántica interpretada por Daisy Granados ganó el favor del público en los cines cubanos. Su personaje debía oscilar entre la comedia y el drama, con visos populares y gracia, lo cual la actriz supo llevar a feliz término.

Daisy Granados ha protagonizado obras de teatro y comedias musicales. Fue miembro del grupo de teatro Ocuje en la década del sesenta. Interpretó con señalado éxito sobre las tablas el monólogo Diatriba de amor contra un hombre sentado de Gabriel García Márquez, donde Pastor Vega asumió la dirección, durante el Festival de Teatro de La Habana Mayo teatral de 2004.

Ha sido llamada “el rostro del cine cubano” por su participación en películas que han constituido importantes núcleos temáticos y estéticos dentro del cine cubano. Recibió el Premio Nacional de Cine en el año 2007.

 

Bibliografía

Garcia Borrero Juan Antonio: Guía crítica del cine cubano de ficción, Ed. Arte y Literatura, La Habana, 2001

Producciones del ICAIC: 1959-2004, Cinemateca de Cuba, ICAIC, La Habana, 2004