Carnaval

Música, Danza, Temas caribeños

Carnaval. Fiesta de gran tradición universal, con gran repercusión en la cultura  caribeña.

Forma festiva libre de expresión colectiva que se celebraba los cuatro días que anteceden al Miércoles de Cenizas a inicio de periodo de Cuaresma, pero la fecha ha cambiado con el tiempo según el país o la región.  La palabra carnaval proviene del término italiano  “carnevale”  y éste a su vez del latín “carnemlevare” cuyo significado es carnem (carne) y levare  (quitar): quitarlacarne.

Estas fiestas se caracterizan por el desenfreno, los excesos, y la inversión de los órdenes establecidos, que se expresa por medio de la música, la danza, el colorido, el ritmo y un estado emotivo alterado. Y aunque cambian los matices, su esencia universal es la misma.Históricamente se remota a Egipto,Grecia y Roma, y ha sido trasmitido con fuerza por la tradición. Se sitúa en la Edad Media destacando las fastuosas representaciones realizadas en Alemania e Italia. Su expansión por España y toda Hispanoamérica ha sido y es muy grande.

Como manifestación festiva llegó a América con los colonizadores portugueses y españoles, aunque la variedad de etnias y culturas existentes lo han enriquecido y transformado. Conserva elementos comunes dentro de su diversidad, tales como desfiles de comparsas o agrupaciones carnavalescas, juegos, bailes, representaciones dramáticas, máscaras y disfraces.

En tiempos del colonialismo en la región, los negros esclavos preparaban sus escasos momentos de diversión y carnaval. Se agrupaban, copiaban las maneras de los blancos y creaban bandos que competían entre sí, de manera jocosa. 

Ante lo sobrecogedor de la muerte y las penurias cotidianas, es la afirmación rotunda de la vida. La mezcla de las clases sociales expresa la subversión del orden establecido y un oculto deseo de igualdad social, el disfraz y la máscara permiten al individuo evadirse de sí, le posibilita ser “otro”, lo lleva más allá de su racionalidad, de su espacio y su tiempo.

En los países caribeños ha sido el carnaval el momento de destacar el descontento popular, de delatar públicamente las injusticias sociales  y los problemas de la cotidianeidad. La práctica festiva  es el componente de denuncia detrás de las máscaras y disfraces, donde se rinde culto a los personajes de ayer y hoy. La mezcla de razas es una de sus características más importantes, están presentes el negro, el aborigen, el blanco y las variantes resultados de la mezcla racial: el mestizo.

El carnaval por su carácter es ambivalente, por un lado,  enajena a las personas del trabajo, pero a la vez las sumerge en un mundo fantástico, donde cada uno saca a la luz su esencia y es por unos días lo que sueña ser, bello, malo, poderoso, el individuo da rienda sueltas a lo que usualmente reprime. Esta fiesta es, a la vez, una forma colectiva de desahogo y libertad, una catarsis. Como se realiza en días de ocio, las relaciones entre sus participantes son desinteresadas y efímeras, los actos que allí se generan tienen consenso general, son días de derroche y desorganización. Lo prohibido es no integrarse, porque las únicas órdenes de las festividades son: gozar, disfrazarse, emborracharse, jugar, bailar y cantar, gran parte del tiempo detrás del antifaz.

La danza permite también vínculos esporádicos y crea un lenguaje de comunicación, muchas veces de pareja. Mediante esta expresión se organizan bandos, comparsas, cuadrillas, desfiles, congas o congos, que  disfrutan todos. Los bailes colectivos también son competitivos, y en muchos lugares se enfrentan barrios o distritos que rivalizan a través de sus coreografías, dramáticas o hilarantes.

La música de cada país se entroniza, pero caben muchos ritmos típicos y de regiones vecinas. La improvisación y la controversia amistosa tienen su espacio. La literatura se suma a través de las décimas, pregones,  poesías tradicionales y  letanías. Las emisoras de radio trasmiten  música bailable, y son cronistas de los sucesos carnavalescos.

Los disfraces son un tema esencial del carnaval, cada persona puede llevar el atuendo que desee, los tradicionales, de animales, de la muerte, muñecones o gigantes con grandes cabezas elaboradas  artesanalmente, de papier maché o de madera, donde la escultura popular deja su huella y la tradición africana se hace evidente. El diablo, elemento introducido por los españoles, como la antítesis del bien, es uno de los personajes más comunes y diversos, en cada país lo engalanan con diferentes atributos y poderes. Hay países donde es la figura central de las fiestas.

Es una fiesta que requiere largos meses de preparación, donde  muchas personas se involucran en darle lustre, elegancia y diversión a las jornadas carnavalescas. En algunos lugares organizan  el carnaval infantil en la primera jornada, para que los más pequeños luzcan sus disfraces y se regocijen con sus desfiles.  

En el Caribe, a pesar de lo común,el carnaval se ha comportado con variaciones. En Colombia, empezó a tomar forma hacia la década de 1870con la primera agrupación carnavalesca: el Danza Congo Grande. Se realizaban bailes según las clases sociales de la época. La clase alta se divertía en el teatro, la clase media celebraba en los salones y casas de familia; y la población de escasos recursos bailaba en las calles al son de tambores y flautas de millo, o en los salones “burreros”, donde llegaban sobre burros.

En El Limón, región caribeña de Costa Rica, las referencias se remontan a la década del cuarenta del siglo XXbajo la influencia de los carnavales de Colón, en Panamá. Se realizaban bailes populares con predominio de calipso y el reggae, estas fiestas estimularon la popularidad de muchos calipsonianos; y las comparsas del Limón son famosas por sus coreografías e instrumentos de percusiónafrocaribeñas.

En Venezuela, se celebra entre febrero y marzo y en tiempos de España se les llamaba carnavales del agua, pues todos durante esos días se bañaban en las calles. En el siglo XVIII se impuso un carnaval litúrgico acompañado de música, baile y juegos tradicionales, pero no se abandonó el echarse agua clara o una mezcla con colorantes.  En el siglo XIX se hicieron desfiles con máscaras, intercambios de flores y bailes, a los que se les adicionaron en la siguiente centuria carruajes, carrozas, serpentinas y disfraces. De este país han alcanzado mayor celebridad los carnavales del Callao,por sus largos desfiles a ritmo de calipso.  Posee tres personajes esenciales: Las Madamas, quienes bailan como damas de la nobleza, recuerdan a las elegantes y acicaladas matronas de Guadalupe y Martinica; los diablos y los mediopintos.

El carnaval en la República Dominicana es una de las tradiciones más antiguas, descritas por los cronistas europeos. Es una festividad que se celebra en el mes de febrero, el mes de la patria,  aunque en sus orígenes estaba vinculada a la cuaresma. Junto a las comparsas y desfiles populares, se destacan personajes como el diablo cojuelo. Además de las fiestas capitalinas, los carnavales de Santiago de los Caballeros gozan de gran popularidad.

En Trinidad y Tobago la celebración del carnaval durante el siglo XIX adquirió un matiz político pues se mofaban de la élite plantacionista, lo que le daba a la festividad una atmósfera de enfrentamiento social. Este carnaval se conoce como Mas, diminutivo de mascarada y es el evento de este tipo más conocido de la región anglófona del Caribe. Tradicionalmente los trinitenses seleccionan un Rey y una Reina de las múltiples bandas que desfilan durante la celebración con predominio del calipso.

En Puerto Rico se celebra el carnaval desde la primera mitad del siglo XIX, y se registra el de Ponce como uno de los  más antiguos. Es inaugurado por el rey Momo (inspirado en la mitología clásica, es el rey de las burlas), y los “vejigantes”-diablillos que simbolizan el mal- son los personajes más populares del carnaval.

Los carnavales tienen una rica historia en Cuba. En La Habana  tiene su origen en la Fiestas del día de reyes, cuando todos los cabildos gozaban su día de música, baile y libertad. Desde entonces, aunque se incorporaron luego los paseos y carrozas,  la conga de origen africano es el género musical que caracteriza este festejo. La conga que lleva tambores, quintos, bombos, cencerros, hierros sonantes y metales. En esta isla se destaca el carnaval de Santiago de Cuba, que se remonta a fiestas del siglo XVII frente a la catedral, y que ha devenido con su conga santiaguera y su corneta china, en uno de los ritmos más emblemáticos de la cultura cubana.

En la caribeña ciudad de Santiago de Cuba se celebra cada año, desde 1981, el Festival de las Artes Escénicas de Origen Caribeño (CARIFESTA), que es la práctica un carnaval multinacional, donde confluyen  el arte popular y las expresiones más genuinas de los pueblos caribeños. Es un  festival de la poesía, la oralidad, el  teatro, la danza, la religión, el cine, la música y la investigación folclórica.

Los emigrantes caribeños han llevado el carnaval a otras naciones de Europa y Norteamérica. En Londres el último fin de semana de agosto el cosmopolita Notting Hillse convierte en un pequeño Caribe al ritmo delCalipso y la Soca. En New Orleans se celebra desde 1699 el Mardi Gras(Martes de Carnaval o Martes de Grasa), introducido por los franceses y se estableció como costumbre en 1743. Durante esta festividad se lanzan e intercambian los collares de Mardi Gras. Los colores tradicionales durante las fiestas son el púrpura que significa justicia, el verde que equivale a la Fe y alude al origen religioso de este tipo de eventos, y el dorado que simboliza el poder.

Regionalmente el carnaval se clasifica como género folclórico, en la medida en que hace énfasis en lo propio de cada cultura. Su aspecto mágico, mítico, festivo y onírico es parte de la raigambre caribeña y universal.

 

Bibliografía

Casares Rodicio, Emilio (Coordinador General): Diccionario de la Música española e hispanoamericana. Sociedad General de Autores y Editores, Madrid, 1999.

Cancino Marcelino: La Gran Enciclopedia de Puerto Rico, Tomo Folclore, Ed Vicente Báez, San Juan, 1976.

Manuel, Peter, Bilby Kenneth y Michael Largey: Caribbean currents. Caribbean music from Rumba to Reggae, ED Temple University Press, Philadelphia, 2006.