Carlos Valiente Tinoco

Religión, Colombia

Monseñor Carlos Valiente Tinoco (1851-1937). Sacerdote insigne de la iglesia de Barranquilla, Colombia.

Carlos Valiente Tinoco nació en Cartagena de Indias el 4 de noviembre de 1851, en la fecha de la festividad litúrgica de San Carlos Borromeo, cuyo nombre recibió. Fue hijo de Francisco Valiente Vidueña y Josefina María Tinoco Esquiaqui.

Apenas con dieciocho años, se dedicaba al comercio del tabaco entre el Carmen del Bolívar y San Jacinto, ambas regiones del Departamento de Bolívar en Colombia.

El 19 de diciembre de 1874 fue ordenado sacerdote. Comenzó su servicio eclesiástico asistiendo al obispo Berbardino Medina y Moreno en calidad de secretario privado, y como encargado de la parroquia de Santo Domingo, de la ciudad de Cartagena. Se mantuvo en esos ministerios hasta el fallecimiento del obispo, ocurrido el 26 de marzo de 1877. Más tarde fue trasladado a una de las más importantes parroquias de la diócesis: El Carmen de Bolívar.

En julio de 1882 fue designado por el obispo de Cartagena, Monseñor Eugenio Biffi, como cura párroco de la iglesia de San Nicolás, en la ciudad de Barranquilla. Además de esta parroquia, asumió la atención pastoral de otros pueblos del cantón de Barlovento: La Playa, Sabanilla, Galapa y Tubará.

En la parroquia de San Nicolás, el párroco Valiente no alcanzaba por sí solo a satisfacer el servicio pastoral, por la cantidad de feligreses. Se nombró entonces como su adjutor al padre Gabriel Garrido, quien a los pocos meses pasó al Seminario de Cartagena. En su reemplazo, Monseñor Biffi nombró a un sacerdote italiano, Francisco Sottani.

El incremento de la vida espiritual en la ciudad puso en evidencia la necesidad de mejorar y ampliar la planta del templo de San Nicolás, tarea que acometió el padre Valiente. Al finalizar la década de 1880, emprendió un proyecto para la construcción de un nuevo templo, que sería el tercero en la historia de Barranquilla. En 1890 pudo entregar a la comunidad el santuario dedicado a la devoción de la Virgen del Rosario.

El padre Carlos Valiente llevó a cabo también planes para la mejora de la educación. Entre ellos se destacó la construcción del primer plantel para estudiantes femeninas, San Miguel del Rosario. Interesado igualmente en la formación de la juventud masculina, decidió en 1895 viajar a Bogotá con el propósito de entrevistarse con el Superior Provincial de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, quienes más tarde se dedicarían a la formación de las juventudes, así en las virtudes cristianas como en la enseñanza del bachillerato y de carreras técnicas. El primer centro que tuvieron a su cargo fue el Colegio San José, que más tarde tomó el nombre de Colegio Biffi.

En 1898 Monseñor Pedro Adam Brioschi  designó al padre Carlos Valiente como su Vicario General, y lo convocó a regresar a Cartagena.

Valiente y Brioschi gestaron otra obra para el progreso religioso de Barranquilla y de la nación entera. En entrevista con el presidente Miguel Antonio Caro, le plantearon la posibilidad de crear una base misional que irradiara toda la zona del Río Magdalena, desde Barranquilla hasta La Dorada, la cual podría servir, al mismo tiempo, como puesto de enlace con las misiones de los padres capuchinos de La Guajira y la provincia de Valledupar. Ese proyecto fue la base para la creación de nuevas diócesis, las actuales de Valledupar y Barrancabermeja y el primer Vicariato Apostólico (actual diócesis de Riohacha).

En el año 1902, ambos dignatarios religiosos les abrieron las puertas de la diócesis a los padres Salesianos, que se hicieron cargo de la parroquia de San Roque. Los Salesianos comenzaron de inmediato una considerable labor docente, que se inició con la escuela parroquial San Roque.

En 1905, el padre Valiente fue nombrado por el obispo Brioschi como Protonotario Apostólico con derecho al título de Monseñor, y a partir de ese año recibió el nombre de Monseñor Valiente.

Apoyó la construcción de una casa para ancianos, que se denominó Asilo San Juan de Dios; y el proyecto para la creación de un templo dedicado a la adoración del Sagrado Corazón de Jesús. Concibió la idea de dedicar un santuario a la Virgen María.

En el año 1924 cumplió sus bodas de oro con la Iglesia, que se conmemoraron en un jubileo. En el marco de esos festejos, Monseñor Valiente cumplió un acto litúrgico en el Asilo de San Antonio y en la nueva congregación de las Hermanitas pobres de San Pedro Claver de Barranquilla.

En 1928, los padres redentoristas de Venezuela hicieron llegar al Vicario General la solicitud de un templo donde pudieran llevar a cabo sus actividades apostólicas. Al proponerles a las Hermanitas de los pobres esta nueva posibilidad, la Madre Marcelina de San José, fundadora de la congregación, cedió de inmediato los predios, que fueron entregados a la nueva fundación. Así sobrevino el cambio del titular del templo que hoy se conoce como Parroquia del Perpetuo Socorro. Adelantó Monseñor Valiente cuanto pudo en lo referente al alojamiento de los eclesiásticos y a la construcción de la iglesia parroquial, que fue la última promoción en que puso su afán y su esfuerzo apostólico.

En el mes de mayo de 1937 Monseñor Valiente sufrió un accidente solo pudo levantarse de la cama para la misa del domingo siguiente, con enormes esfuerzos. Murió en la mañana del día 13 de mayo, tras cincuenta y cinco años de servicio pastoral ininterrumpido. 

 

Bibliografía

Historia General de Barranquilla (personajes) Publicaciones de la Academia de Historia De Barranquilla-1955. Fondo Documental del Archivo Histórico  del Atlántico. Pág. 187-193

Jorge Becerra Jiménez: Historia de la Diócesis de Barranquilla a través de la biografía del padre Pedro María Revollo. Banco de la República, 1993.