Carlos Rafael Rodríguez

Historia, Política, Economía, Cuba

Carlos Rafael Rodríguez Rodríguez (1913-1997). Destacado político, escritor, economista, prestigioso intelectual; uno de los principales líderes del movimiento socialista cubano.

Nació el 23 de mayo de 1913 en la ciudad de Cienfuegos, donde estudió hasta el bachillerato. Combatió el régimen de Gerardo Machado como dirigente del Directorio Estudiantil y director de la revista Juventud (1931), de oposición a la dictadura, hasta que fue clausurada su edición. En 1933, tras la caída del régimen, a la edad de 20 años, fue designado alcalde de Cienfuegos.

En la Universidad de La Habana se graduó (1939) de doctor en Derecho Civil, y en Ciencias Sociales y Económicas, primer expediente en ambas carreras.

Las tempranas preocupaciones sociales e intelectuales lo vinculan, en su primera juventud, a relevantes  publicaciones, ya como fundador, subdirector, miembro del consejo de dirección o cofundador; entre ellas: el grupo literario Ariel y la revista Segur (1934),  el semanario Resumen,  la revista Universidad de La Habana (1935), la revista Mediodía (1936) y la Editorial Páginas, respectivamente. En 1938 obtuvo el Premio Nacional de Periodismo.  Ocupó cargos directivos en la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales y en la Asociación de Fomento de la Economía Cubana. Fue codirector de El Comunista y Fundamentos, y dirigió la revista Dialéctica (1942).

Desde esa etapa ya era uno de los principales dirigentes del movimiento socialista cubano; como tal, se opuso a los gobiernos que ocuparon el poder tras la caída de la dictadura de Machado. Luego, en el período de apertura democrática iniciado a fines de los años 30, que permitió la legalización del Partido Comunista, Carlos Rafael llegó a desempeñarse como ministro sin cartera del gobierno de Fulgencio Batista en representación del Partido Socialista Popular (PSP) —nuevo nombre de la organización comunista—, que formaba parte de la coalición gubernamental denominada Socialista Democrática y que se sustentaba en la política de alianzas antifascistas de la Segunda Guerra Mundial. Durante los gobiernos auténticos, entre 1944 y 1952, Carlos Rafael se destacó como figura política del PSP y periodista de renombre.

En la etapa abierta con el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 de Fulgencio Batista, Carlos Rafael se opuso a la dictadura en su condición de dirigente del PSP. En junio de 1958, el Buró Ejecutivo de este partido lo designó su representante oficial en la Comandancia del Ejército Rebelde. Su incorporación a la Sierra Maestra marcó un viraje en la estrategia del PSP, pues tal decisión coadyuvó a la alianza de todas las fuerzas revolucionarias que se oponían a la dictadura batistiana.

Una vez producido el triunfo revolucionario, fue director de Noticias de Hoy (1959-1962), profesor de la Universidad de La Habana y director de la Escuela de Economía (1961-1962), ministro-presidente del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) (1962-1965), presidente de la Comisión Nacional de Colaboración Económica y Científico-Técnica y viceprimer ministro del gobierno de la República de Cuba. La Comisión Nacional de Grados Científicos de la Universidad de La Habana le confirió el grado de Doctor en Ciencias Económicas, en reconocimiento a su destacada contribución al desarrollo científico del país. En 1982 recibió el Grado de Comendador de las Artes y Letras de Francia.

En 1983 se publicó una importante recopilación de sus escritos en tres tomos, bajo el título Letra con filo, y la Universidad de La Habana le concedió el grado académico de Profesor de Mérito. Por sus reconocidos aportes teóricos y acciones prácticas en favor de los países subdesarrollados fue elegido, en 1987, cofundador de la Comisión Sur del Movimiento de Países No Alineados.

La Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe le otorgó, en 1990, el Premio Especial Raúl Prebisch y, en 1991, el Instituto Superior de Relaciones Internacionales de Cuba le confirió el título de Doctor Honoris Causa en Relaciones Políticas Internacionales. En 1993 fue elegido Miembro Emérito de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Falleció en La Habana en 1997.

Marxista, humanista convencido, debe su  formación y rigor científico,  en gran parte, al colegio jesuita cienfueguero donde estudió; a la lectura de los clásicos de la literatura griega, española, inglesa, alemana, francesa e italiana; a la constante curiosidad intelectual que le permitió estudiar con profundidad la literatura norteamericana e incursionar en autores contemporáneos de Asia, Europa y Latinoamérica.

Fue uno de los primeros defensores del análisis del desarrollo de manera  integral en lo económico y lo social, al refutar las posiciones centradas en el crecimiento económico unilateral y dependiente de las metrópolis. Ya en la década del 50 del siglo XX sostenía que no todo crecimiento de la productividad, del consumo, del ingreso y del ahorro, constituye desarrollo. Todavía hoy, cualquier crecimiento del Producto Nacional Bruto se identifica por muchos como desarrollo, aun cuando ese crecimiento sea resultado de deformaciones estructurales impuestas desde el exterior, afiance la monoexportación, la dependencia externa, se mantengan bajos niveles de industrialización y esté cada vez más polarizada la riqueza.

Carlos Rafael argumentó que solo es posible alcanzar el verdadero desarrollo, si se realizan radicales cambios estructurales, pues cualquier otra medida, aunque pueda generar breves períodos de crecimiento económico, a largo plazo profundiza las relaciones de dependencia.

Sus responsabilidades en el Gobierno Revolucionario de Cuba y en diversas instituciones internacionales, favorecieron la difusión de  sus  ideas económicas acerca del subdesarrollo. En los últimos años de su vida  enriqueció estas ideas, alineándose a la corriente que defiende que el desarrollo solo resulta posible, si es sustentable y asumido por los pueblos como protagonistas conscientes de los cambios.

En esta etapa concentró sus energías en la instrumentación de mecanismos concretos para la colaboración Sur-Sur, en rechazo a la corriente política y económica  predominante, de que  el mercado y la inversión privada constituyen los únicos motores del desarrollo. Lo anterior no significó que negara los vínculos con las metrópolis industrializadas, pero los condicionaba a que debían subordinarse e integrarse a los objetivos genuinos de nuestros pueblos.

El destino de Cuba fue la motivación de su pensamiento y acción. La dependencia al imperialismo norteamericano, con la consiguiente deformación estructural de la economía, devino objeto de particular interés en sus estudios económicos, como evidencian los textos: A propósito del empleo en Cuba y Las bases del desarrollo económico de Cuba.

Con el triunfo de la Revolución Cubana desarrolló una prolífica actividad creativa en la conducción práctica y en la polémica teórica acerca del tránsito hacia el socialismo. De obligada referencia son sus consideraciones acerca de la inserción de Cuba en la división internacional del trabajo. Tuvo una activa participación en el debate del  primer lustro de los años 60, sobre el papel y lugar de la ley del valor en el socialismo y, por consiguiente, acerca del mecanismo económico idóneo para esas condiciones. Resultan relevantes sus agudos análisis en torno a las transformaciones agrarias y las vías de la industrialización socialista.

Su obra Cuba en el tránsito al socialismo (1959-1963) es un texto imprescindible para entender las causas de la Revolución Cubana y sus peculiaridades económicas durante los primeros años. En 1999, la universidad de su ciudad natal fue nombrada en su honor  Universidad de Cienfuegos Carlos Rafael Rodríguez.

Carlos Rafael Rodríguez, falleció en La Habana el 8 de diciembre de 1997.

 

Bibliografía activa  

Lenin, Ediciones Sociales, La Habana, 1941.

"El marxismo y la Historia de Cuba", en Cuadernos de Historia de Cuba, Editorial Páginas, La Habana, 1944. 

Cuba: Ejemplo de América, Fondo de Cultura Popular, Lima, 1969.

Cuba en CEPAL, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1970.

"Lenin y la cuestión colonial", Casa de las Américas, La Habana, 1970.

Cuba en el tránsito al socialismo (1959-1963), Editora Política, La Habana, 1979.

"Intervención en la Conferencia sobre el estudio de Capacidad del Sistema de Naciones Unidas para el Desarrollo", en Granma, 18 de marzo de 1979.

José  Martí, guía y compañero, Editora Política,  La Habana, 1979.

Letra con filo, Editorial de Ciencias Sociales, t. 1 y 2, La Habana, 1983; Ediciones Unión, t. 3, La Habana, 1987.

"Intervención en la Conferencia Económica Latinoamericana, Quito, Ecuador", en Granma, La Habana, 13 de enero de 1984.

Palabras en los setenta, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1984.

"Intervención en Conferencia Internacional sobre deuda externa, Brasil, 1988", en Economía y Desarrollo, 6 (107): 77, La Habana, 1988.

Bibliografía pasiva

colectivo de autores: Carlos Rafael Rodríguez. Su pensamiento en los estudios socioculturales, Editorial UNIVERSO SUR, Universidad de Cienfuegos, Cienfuegos, 2006.

Molina, Ernesto: "La concepción de Carlos Rafael acerca del crecimiento y el desarrollo económico", El pensamiento económico en  la nación cubana, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2007.    

__________________: "Carlos Rafael Rodríguez y su concepción del desarrollo en la Comisión del Sur", El pensamiento económico en  la nación cubana, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2007.   

Sánchez, Germán: "Cuba en el tránsito al socialismo, 1959-1963. Lenin y La cuestión colonial", en Revista Casa de las Américas: 133-142, enero-febrero, 1979.

Sorhegui, Rafael: "El problema del desarrollo económico en el pensamiento económico cubano entre 1945-1960", Facultad de Economía, Universidad de la Habana, 2002. Tesis de Doctorado.

 Torres, Félix y Rita María Aparicio: "Estudio del pensamiento económico de Carlos Rafael Rodríguez en la década del 50", en Economía y Desarrollo, 74-77, La Habana, 1983.