Carlos Luis Fallas Sibaja

Política, Literatura, Costa Rica

Carlos Luis Fallas Sibaja (1909-1966). Escritor y dirigente comunista costarricense, conocido como Calufa. Considerado como uno de los autores más importantes y emblemáticos de la literatura de su país.

Carlos Luis Fallas Sibaja, nace en Alajuela, el 21 de enero de 1909. Fallece en San José, el 7 de mayo de 1966.

Fallas fue hijo de una relación extramatrimonial entre Roberto Cantillano Vindas, director de bandas militares costarricense, y Adelina Fallas Sibaja. Cuando tenía entre 5 y 6 años de edad, su madre (de extracción campesina), se casó con Rubén Barrantes, obrero zapatero y tuvo con él 6 hijas.

Carlos Luis se crió con sus tías en San José, y estudió en las escuelas Mauro Fernández y Porfirio Brenes, en donde cursó hasta el cuarto grado. Cuando iba a comenzar  el quinto grado se traslado para Las Tropas a Panamá. Lector voraz desde los 10 años de edad, cursó solo los cinco grados de la escuela primaria y dos de la secundaria, ya que abandonó los estudios para trabajar como aprendiz en un taller de ferrocarriles.

Trabajó en Ferrocarril al Pacífico como aprendiz en la sección de aire y a los 16 años se trasladó a las plantaciones de banano de la transnacional United Fruit Company, en la provincia de Limón, donde trabajó como cargador, peón, ayudante de albañil, dinamitero y tractorista, entre otros oficios. Allí sufrió los ultrajes de los capataces, y su salud se vio afectada por las fiebres. Todas estas experiencias hicieron que se desarrollara en Fallas una profunda sensibilidad por los problemas sociales, los que vivió en carne propia y que influyeron en su obra literaria.

Regresó a Alajuela a los 22 años de edad, cuando su madre murió. Luego se fue a la ciudad costarricense de Grecia a trabajar en la carretera al Pacífico, y después, a Cañas, en la costa pacífica.

Fue por ese entonces que su vida cambió gracias a un excompañero de colegio, Claudio Alvarado, quien le prestó el Manifiesto Comunista, obra que significó una revelación. Motivado por los ideales revolucionarios y antimperialistas, a partir de entonces se consagró al comunismo y a las luchas del naciente movimiento obrero de Costa Rica.

Participó activamente en la vida política y social del país: fue miembro de los primeros sindicatos alajuelenses y líder de huelgas que lo llevaron a la cárcel en varias ocasiones; fue uno de los dirigentes más visibles del Partido Comunista Costarricense.

En 1933 resultó gravemente herido en un sangriento choque entre obreros y la policía. Ese mismo año, después de un discurso calificado de subversivo por las autoridades, fue condenado a un año de destierro en Limón; ahí intervino en la gran Huelga Bananera del Atlántico de 1934, que llegó a movilizar a más de 15.000 trabajadores. Esto motivó que lo volvieran a encarcelar; se declaró en huelga de hambre y finalmente fue puesto en libertad.

En su accionar como militante obrero se vio obligado muchas veces a hacer actas, redactar informes y a escribir artículos para la prensa obrera, lo que le permitió ir mejorando progresivamente su ortografía, al tiempo que iba aprendiendo a expresar sus ideas y pensamientos de una manera más clara y concreta; aun así, siempre se consideró a sí mismo como un "aficionado" en el oficio de la escritura.

Mamita Yunai, su primera novela publicada en 1941; fue escrita para contar las injusticias sociales que vivió cuando laboró bajo la sombra de la United Fruit Company, transnacional bananera estadounidense que se asentó en la provincia de Limón. Generalmente considerada como la obra más trascendental dentro de su quehacer intelectual y de la literatura costarricense, cuenta con un considerable número de reediciones en varios idiomas.

Aunque su obra literaria es relativamente breve —solo cuatro novelas y unos pocos cuentos—, es valorada como trascendental dentro de la literatura costarricense. En 1947, año en el que publicó Gentes y gentecillas, escribió una novela y unos cuentos cortos que le fueron robados y destruidos durante la represión de 1948.

La obra de Fallas se caracteriza por contar con una gran cantidad de costarriqueñismos y por la singular manera en la que el escritor describe los paisajes y el mundo psicológico en el cual se desenvuelven los personajes; predomina el lenguaje coloquial, lo que hace que los personajes y las situaciones expuestas en sus obras sean muy realistas y directas.

Lo que le da un carácter único a la obra de Fallas es el hecho de que tomó como base sus propias experiencias; por medio de su obra literaria denunció las injusticias sociales que observó y sufrió. Combinó el humor con el realismo crudo y descarnado típico de la época en la que vivió.

Sus obras han sido traducidas al italiano, francés, ruso, polaco, alemán, checo, eslavo, rumano, búlgaro y húngaro.

Fue electo regidor municipal en 1942 y diputado al Congreso Nacional en 1944. Participó como jefe militar de batallones comunistas en la guerra civil de 1948 y después fue a la cárcel una vez más, ocasión en la que estuvo a punto de ser fusilado.

En 1965, Calufa viajó a Moscú junto a su esposa, Zahyra Agüero. Según afirmó alguna vez Joaquín Gutiérrez, a Fallas le había salido una pequeña protuberancia en la ingle antes de efectuar el viaje, por lo que visitó un médico que le ofreció operarlo al día siguiente. Sin embargo, Fallas se negó debido precisamente al viaje, y dijo que si se tenía que operar, lo haría allá.

En la Unión Soviética le anunciaron que tenía un cáncer generalizado. Regresó a Costa Rica ya gravemente enfermo y se dedicó solo a escribir artículos en el periódico.

Durante su vida y post mortem mereció importantes galardones: el Premio Iberoamericano de Novela 1962 (Fundación William Faulkner, Estados Unidos), por Marcos Ramírez; el Premio Nacional de Cultura Magón 1965 y la condición de Benemérito de la Patria (1977), este último por acuerdo de la Asamblea Legislativa de Costa Rica.

Murió el 7 de mayo de 1966 a causa de un cáncer de riñón. Sus restos yacen en el Cementerio Obrero junto con 12 cuerpos más, en una bóveda prestada y sin lápida de identificación.

Aunque la obra de Fallas fue abriéndose por sí sola el camino a la difusión internacional, fue el poeta chileno Pablo Neruda, premio Nobel de Literatura, quien la hizo despegar de manera definitiva al mencionar a uno de los personajes de Mamita Yunai (Calero) en su Canto general: "No te conozco. En las páginas de Fallas leí tu vida, / gigante oscuro, niño golpeado, harapiento y errante. / De aquellas páginas vuelan tu risa y las canciones, / entre los bananeros, en el barro sombrío, la lluvia y el sudor. / Qué vida la de los nuestros, qué alegrías segadas, / qué fuerzas destruidas por la comida innoble, / qué cantos derribados por la vivienda rota, / qué poderes del hombre deshechos por el hombre! / Pero cambiaremos la tierra. No irá tu sombra alegre / de charco en charco hacia la muerte desnuda. / Cambiaremos, uniendo tu mano con la mía, / la noche que te cubre con su bóveda verde. / (Las manos de los muertos que cayeron / con estas y otras manos que construyen / están selladas, como las alturas andinas / con la profundidad de su hierro enterrado.) / Cambiaremos la vida para que tu linaje / sobreviva y construya su luz organizada.

 

Bibliografía Activa

Mamita Yunai, novela, 1940

Gentes y gentecillas, novela, 1947

Marcos Ramírez, novela, 1952

Mi madrina, novela, 1954

Tres cuentos, 1967; contiene: La dueña de la guitarra de las conchas de coloresBarreteros; y El taller

Un mes en la China roja (crónicas)

Barreteros y otros cuentos

Obra narrativa, 2 tomos, Editorial Costa Rica, 2009 Tomo 1.

Tomo 2: Mamita YunaiGentes y gentecillas

Bibliografía pasiva

Entrevista hecha por Enrique Mora; editada por José Eduardo Mora y reproducida por el Semanario Universidad, 29.03.2011; acceso 17.08.2011