Carilda Oliver Labra

Educación, Literatura, Cuba

Carilda Oliver Labra (Matanzas, 1924). Poeta y profesora. Una de las voces más destacadas de la lírica matancera, cubana y continental del siglo XX. Premio Nacional de Literatura.

Nace en la ciudad de Matanzas  el 6 de julio de 1922

Carilda Oliver Labra se graduó en 1940 de Bachiller en Letras y Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas, su ciudad natal, a la que está indisolublemente unida su vida personal y su quehacer intelectual. Tres años después publicó su primer libro: Preludio lírico. En la Universidad de La Habana obtuvo el título de Doctora en Derecho Civil, que le permitió ejercer como abogada en su querida Matanzas, aunque trabajó también en la biblioteca pública Gener y del Monte, de la propia localidad, y fue profesora de dibujo, pintura y escultura. Ingresó en 1945 en la Peña Literaria de Matanzas, en la que ocupó diversos cargos, entre ellos el de Presidenta.

Por su poema “Canto a la bandera”, obtuvo en 1950 el Primer Premio y Flor Natal en el Concurso Nacional de Poesía, en el que también concursaban figuras como Roberto Fernández Retamar y Fayad Jamís, nombres también imprescindibles de la lírica cubana de la segunda mitad del siglo XX. Su libro Al sur de mi garganta (1949) obtuvo el Premio Nacional de Poesía del Ministerio de Educación y en el propio año 1950 fue declarada "Hija Eminente de la Atenas de Cuba", (Matanzas).

Además, fue la ganadora del Premio Nacional en el Certamen Hispanoamericano organizado por el Ateneo Americano de Washington, en conmemoración del tricentenario del nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz. Durante estos años participó con algunos relatos en el importante concurso de narrativa “Hernández Catá” y obtuvo varias menciones.

Cintio Vitier incluyó poemas suyos en la antología Cincuenta años de poesía cubana (1952) y sus textos comenzaron a integrarse en otras antologías de la poesía en Cuba. Su vida literaria se intensificó vertiginosamente y resulta significativo su activismo cultural. Conoció a Gabriela Mistral en la casa de Dulce María Loynaz, hecho que marca la consolidación de sus nexos poéticos con ambas autoras y con la corriente literaria denominada posteriormente como “neorromanticismo” hispanoamericano, a la cual se afilian nombres entre los que sobresale José Ángel Buesa. Organizó en 1954 el Primer Festival de la Décima en el teatro Sauto de su ciudad natal, y un homenaje nacional al poeta Agustín Acosta.

En 1957 le entregó la Llave Simbólica de la Ciudad al Premio Nobel de Literatura Emest Hemingway, de visita en Cuba. Ese mismo año escribió y envió a la Sierra Maestra su antológico "Canto a Fidel", poema en el que queda recogida la admiración popular por el líder de la insurrección armada que tenía lugar en las montañas de la Sierra Maestra. Al triunfar la revolución cubana se integró a las labores educativas y pedagógicas, y participó como maestra voluntaria en laCampaña de Alfabetización. Sus poemas siguieron siendo recogidos en las más importantes antologías de poesía cubana; así Samuel Feijóo la incluyó en suPanorama de la poesía cubana moderna (Revista Islas, 1967) y Mirta Aguirre en Poesía social cubana (1980). En ese año el actor francés Ivés Montand grabó en París un disco con sus poemas, seleccionados del ya antológico cuaderno Al sur de mi garganta.

Participó en el V Encuentro Internacional de Escritores por la Paz, celebrado en Sofía, Bulgaria (1984), como parte de la delegación de poetas cubanos y latinoamericanos invitados a la cita. Para entonces su obra había sido incluida también en Breaking the silences. An Anthology of 20th Century Poetry by Cuban Woman, de Margaret Randall; Poesía cubana de amor (1983), de Luis Rogelio NoguerasLa generación de los años 50 (1984), de Luis Suardíaz y David Chericián; y Poetisas cubanas (1984), elaborada por Alberto Rocasolano.

Por estos años aparecieron nuevos poemarios suyos, entre los cuales destacan Calzada de Tirry 81 (1987), Catorce poemas de amor (1987) y Los huesos alumbrados (1988). En esta época se integró a la redacción de la revista Matanzas y organizó una Tertulia Literaria en el Museo Provincial de esa ciudad, la cual mantiene hasta la actualidad. Recibió la Distinción por la Cultura Nacional en 1988 y en 1991 fue agasajada por la Universidad de Oriente, en Santiago de Cuba, donde recibió la Medalla "José María Heredia" en la casa natal del insigne poeta.

El Consejo de Estado de la República de Cuba, a propuesta del Ministro de Cultura, le otorgó la medalla "Alejo Carpentier". El 12 de octubre de 2002, recibió de manos del presidente del Frente de Afirmación Hispanista el galardón que lleva el nombre de José Vasconcelos. A estos premios les podemos sumar también el Premio Nacional de Literatura que ostenta. En el año 2004 se le dedicó la XIII Feria Internacional del Libro de la Habana, la más importante cita del libro y la literatura cubanos.

En su extensa y muy reconocida obra poética, traducida y editada en varios países de Europa y en Estados Unidos, es recurrente el tema amoroso como núcleo compositivo, el cual adquiere numerosos matices en la exploración erótica del cuerpo femenino, el interés marcado en la cotidianidad y las relaciones humanas, el apego al espacio filial y citadino, entre otros que alcanzan una relevancia significativa gracias al cuidadoso tratamiento del verso desde el cultivo impecable de la lengua española y un dominio excelente de la tradición poética hispanoamericana.

 

Obras
Poesía
Preludio lírico, Casas y Mercado, Matanzas, 1943.
Al sur de mi garganta, Talleres El Imparcial, Matanzas, 1949.
Canto a la bandera, plegable, 1950.
Canto a Martí, Edición del Gobierno Provincial de Matanzas, Matanzas, 1953.
Canto a Matanzas, Edición del Gobierno Provincial de Matanzas, Matanzas, 1955.
Memoria de la fiebre, Ediciones de la Organización Nacional de Bibliotecas Ambulantes y Populares, Cuadernos Islas, no. 9, La Habana, 1958.
Antología, Instituto Cubano del Libro, La Habana, 1963.
Versos de amor, Revista Periódica Ilustrada, La Habana, 1963.
Las sílabas y el tiempo, Letras Cubanas, La Habana, 1983.
Desaparece el polvo, Ediciones Unión, La Habana, 1984.
Calzada de Tirry 81, Letras Cubanas, La Habana, 1987.
Los huesos alumbrados, Letras Cubanas, La Habana, 1988.
Se me ha perdido un hombre (1982-1986), Fundación Jorge Guillén, Valladolid, 1998.
Ver la palma abriendo el día, Ediciones Unión, La Habana, 1991.
Antología poética, Letras Cubanas, La Habana, 1992.
Noche para dejarla en testamento, Episteme, Valencia, 1996.
Discurso de Eva, Letras Cubanas, La Habana, 1997.
Con tinta de ayer, Ediciones Capiro, Santa Clara, 1997.
Sonetos, Letras Cubanas, La Habana, 1998.
Biografía lírica de Sor Juana Inés de la Cruz, Campeche, 1998.
The lighted bones (edición bilingüe inglés-español), Universidad de Matanzas, Matanzas, 1998.
Libreta de la recién casada, Ediciones Matanzas, Matanzas, 1998.
La Luna en el espejo, Ediciones Loynaz, Pinar del Río, 2002.


Antologías en las que aparece (selección)
Cincuenta años de poesía cubana (Cintio Vitier ed.), Dirección de Cultura del Ministerio de Educación, La Habana, 1952.
Panorama de la poesía cubana moderna (Samuel Feijóo ed.), Revista Islas, Santa Clara, 1967.
Poesía social cubana (Mirta Aguirre ed.), Letras Cubanas, La Habana, 1980.
Poesía cubana de amor (Luis Rogelio Nogueras ed.), Letras Cubanas, La Habana, 1983.
La generación de los años 50 (Luis Suardíaz y David Chericián eds.), Letras Cubanas, La Habana, 1984.
El jardín de las espinelas. Las mejores décimas hispanoamericanas. Siglo XIX y XX, (Jesús Orta Ruíz ed.), Consejería de Cultura y Medio Ambiente, Junta de Andalucía, 1990.


Bibliografía pasiva

Barnet, Miguel: "Carilda Oliver Labra: Desaparece el polvo", en La Nueva Gaceta, segunda época, La Habana, 6 febrero, 1985, p. 2.

González, Reynaldo: "Carilda en su Matanzas desde siempre", en Granma, La Habana, 6 enero, 1986, p. 4.

González Castro, Vicente: Cinco noches con Carilda, Letras Cubanas, La Habana, 1997.

Lorente, Luis y Arturo Arango: "Carilda Oliver: La ceiba me dijo tú", en El Caimán Barbudo, La Habana, no. 134, feb., 1979, p. 6-8.

Márquez, Bernardo: "Carilda no desaparece", en El Caimán Barbudo, La Habana, no. 209, abril, 1985, p. 27-28.

Mesa, Enrique: "Todo te lo debo, Matanzas ", en Granma, La Habana, 5 julio, 1984, p. 4.

Pardo, Maritza: "Sesenta amaneceres para Carilda", en Bohemia, La Habana, no. 31, 3 agosto, 1984, p. 18-20.

Prats Sariol, José: "Festejando a Carilda Oliver Labra", en Bohemia, La Habana, no. 29, 20 julio, 1984, p. 25-26.

Rivero, Raúl: "Polvo enamorado", en La Nueva Gaceta, segunda época, La Habana, no. 6-7, febrero, 1985, p. 2.

Santos Moray, Mercedes: "Desaparece el polvo", en Revolución y Cultura, La Habana, no. 5, mayo, 1985, p. 81.

Sexto, Luis: "Carilda Oliver Labra: la poesía no es asunto de hablar una consigo misma", en Bohemia, La Habana, no. 24, 12 junio, 1987, p. 39-42.

Valenzuela, Lídice: "Carilda, al sur de tu garganta", en Granma, La Habana, 14 septiembre, 1985, p. 4.