Beto Ávila

Deporte, México

Beto Ávila (Roberto Francisco Ávila González, 1924-2004). Célebre jugador de béisbol veracruzano y mexicano de todos los tiempos. Primer pelotero latinoamericano ganador de un campeonato de bateo en las Grandes Ligas en 1954. En México y América Latina se le conoce como Beto Ávila y en las Ligas Mayores como Bobby Avila.

Nació en el Puerto de Veracruz el 2 de abril de 1924, y creció en un hogar donde sus hermanos practicaban deportes. Roberto siempre tuvo grandes habilidades en el fútbol soccer y en el béisbol; Juan, su hermano mayor era buen futbolista y Pedro, el menor de todos, era pelotero.

En 1942 empezó a jugar con las Abejas de Córdova, en la Liga Invernal Veracruzana, donde se desempeñó  como tercera base. En México jugó para los Pericos de Puebla y los Tigres de México -hoy Tigres de Quintana Roo- en la Liga Mexicana de Béisbol, y para los Chileros de Xalapa en la Liga Invernal Veracruzana.

Su verdadero estrellato se inició a los 19 años, en 1943, con los Pericos de Puebla en la Liga Mexicana de Verano. Al finalizar esta temporada fue titulado como el Novato del Año.  Con el mismo equipo fue campeón bateador del circuito en 1947, al registrar 346 de promedio en una liga que tenía  talentosos jugadores en su staff. Ávila fue el primer campeón de bateo mexicano en esta liga, antes, entre 1940 y 1946 la corona había recaído en peloteros extranjeros.

En la prestigiosa Liga Cubana de fines de los años 40's jugó con los Azules de Almendares. Allí fue visto por los scout de los Indios de Cleveland, y de otros equipos de Ligas Mayores, quienes informaron  de la calidad de este segunda base mexicano. Beto Ávila fue  entrevistado por los Yankees de Nueva York, pero los Indios de Cleveland ofrecieron  mejores condiciones del contrato. En 1948 fue llamado a sucursales de Cleveland para debutar en el equipo grande en 1949. Ávila  fue vendido entonces a los Indios de Cleveland por 17 mil 500 dólares. Ya en el año 1954 el veracruzano se convirtió en una  estrella al ser campeón bateador de la Liga norteamericana y ayudar a los Indios a ganar el título del circuito hasta llegar a la Serie Mundial, en donde fueron barridos en cuatro partidos por los Gigantes de Nueva York. Ningún pelotero latino había realizado tal hazaña hasta entonces.

En las ligas mayores su primer turno al bate fue frente a los Yanquis de Nueva York, en el Estadio Municipal de Cleveland; con un público que idolatraba a los grandes peloteros ya establecidos. Cuando Ávila conectó su primer imparable, fue el arranque de una trayectoria que dejó inolvidables registros. Durante 8 años, fue segunda base y titular indiscutible de los Indios de Cleveland.

Beto Ávila llamaba la atención, por su forma de jugar con agresividad, nobleza y gallardía. Cuando ejecutaba rompía los doble play y con los spikes (zapatos) golpeaba el guante en donde estaba colocada la pelota del rival, con lo cual esta se caía y era declarado safe. Este tipo de acción lo aprendió cuando jugaba el fútbol en Veracruz en su primera juventud.

Este pelotero tuvo una prolífica década del cincuenta, regaló una actuación imperecedera en el Fenway Park contra los Medias Rojas de Boston en 1951, donde disparó tres jonrones, un sencillo y un doblete; participó en el juego de las Estrellas en 1952, 1954 y 1955. Fue el mayor generador de triples en 1952, y tuvo el mejor porcentaje de la Liga Americana en fildeo en 1953. Fue candidato al Jugador más valioso de las temporadas de 1951 y 1954, premios que fueron para Yogi Berra, catcher de los Yankees de Nueva York.

Ávila también jugó para los Orioles de Ben, los Medias Rojas de Boston y los Cerveceros de Milwaukee. En 1954, año de su título de bateo, solamente había unos cuantos peloteros latinos, entre ellos el cubano Orestes Mini Miñoso, con los Medias Blancas de Chicago, el venezolano Chico Carrasquel y a Rubén Gómez de Puerto Rico, pitcher de los entonces Gigantes de Nueva York. Su lauro fue doblemente valioso porque lo conquistó con un pulgar roto por una lesión causada en una jugada por el pelotero de los Yankees Hank Bauer.

Tras una carrera de 11 temporadas en las ligas mayores obtuvo un porcentaje de bateo de .281; 80 jonrones; 467 carreras impulsadas; 1,296 hits; 725 carreras; 185 dobles; 35 triples y 78 robos de base en 1,300 juegos en las mayores.

En 1960 regresó a México donde jugó las primeras dos temporadas con los Pericos de Puebla de la Liga Mexicana, y luego se retiró con los Tigres capitalinos dirigidos por Guillermo Memo Garibay. Este equipo logró con la incorporación de Beto el primer campeonato de su historia.

Tras años dedicados al béisbol, los resultados más relevantes de Beto Ávila pueden resumirse de manera general con un promedio de por vida de 0.329, tras las siguientes cifras: 1944 (0.344), 1945 (0.350), 1946 (0.359), 1947 (0.346) y 1960 (0.333). Participó en 603 juegos, con 2262 turnos al bate y 483 carreras anotadas; 744 hits, 1020 bases por hit, 108 hits dobles, 54 triples y 20 jonrones, 240 carreras producidas para un porcentaje de posicionarse en base de 0.451. La temporada de su retiro -en 1960- participó en 127 juegos con 424 veces al bate, anotó 125 carreras, 141 hits (el segundo mayor número de su carrera), 19 dobles, 8 triples y 10 HR, para 71 carreras producidas, lo que fue su mejor marca en la liga.

Tras su retiro fue Presidente Municipal del Puerto de Veracruz. Se convirtió en Presidente de la Liga Mexicana de Béisbol y se le reconoce como gran impulsor del deporte en su país.  En 1971 fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol Mexicano.

En homenaje a sus éxitos dos estadios mexicanos se llaman Beto Ávila; uno inaugurado en 1991  en la ciudad de Cancún, el que fuera primero casa de los Langosteros de Cancún; pero tras ser destruido por el huracán Wilma en el 2006, fue reinaugurado el año siguiente y ocupado por los Tigres de Puebla, por eso se le llama la cueva de los tigres. El otro estadio es en la ciudad y Puerto de Veracruz, abierto al público en 1992 y llamado el nido del águila, por ser centro principal de los Rojos del Águila de Veracruz.

El 26 de octubre del 2004 falleció con 80 años en su natal, a causa de complicaciones de la diabetes mellitus. Ese mismo año la temporada del circuito de verano del béisbol mexicano llevó su nombre.

 

Bibliografía

Peña Molina, José Ignacio: “Beto Ávila en Cuba”, en:

http://www.historiadehermosillo.com/htdocs/BASEBALLCOSTA/costa/1950-1951/betoavila.htm