Bernabé Boza Sánchez

Historia, Cuba

Bernabé Boza Sánchez (1858-1908). Destacado combatiente de la Guerra de Independencia de 1895 de Cuba. Alcanzó los grados de general de brigada; autor de uno de los diarios de campañas más importantes de la guerra de 1895.

En la ciudad de Puerto Príncipe, provincia de Camagüey, el 11 de abril de 1858, nació Bernabé Boza, sobrino de los destacados patriotas locales Manuel y Jerónimo Boza Agramonte. Se incorporó a la Guerra de los Diez Años con apenas 10 años. Sus primeros jefes sucesivos fueron los coroneles Rafael Rodríguez, Luis Morejón y Fidel Céspedes.

En su territorio natal participó en la acción de Unión de Llanes, Puente de Cascorro, La Gertrudis, El Piñalito, entre otras; en la región de Las Villas sobresalió en los enfrentamientos del ataque a la ciudad de Santa Clara y el asalto al tren de Sagua. Fue subordinado de Carlos Roloff y Máximo Gómez. Concluyó la guerra con los grados de sargento. Al parecer, su participación en esta contienda se concentró en la esfera militar, pues sus biógrafos no dan cuenta de actividades políticas en su hoja de servicio durante estos diez años, probablemente debido a su corta edad.

En el período entreguerras (1878-1895), denominado por José Martí, Tregua Fecunda o Reposo Turbulento, Bernabé Boza viajó a Estados Unidos. Al acercarse los momentos finales de la conspiración independentista por una nueva contienda bélica, regresó a su Camagüey natal. Desde allí aceleró sus actividades revolucionarias junto a patriotas y veteranos combatientes, siendo un activo conspirador local.

Cuando las condiciones estuvieron listas, el 24 de febrero de 1895 para el reinicio la lucha liberadora del pueblo cubano, Boza Sánchez se sumó al conflicto político-militar a las pocas semanas de su estallido, el 22 de junio de 1895. Se presentó a las huestes mambisas del Tercer Escuadrón del Regimiento Agramonte, perteneciente al Tercer Cuerpo del Ejército Libertador. Se le reconocieron los grados militares de alférez. Ocho días después de su incorporación, y tras haber participado en los combates de San Jerónimo, Ciego Molina y Las Piedras, el Generalísimo de la independencia de Cuba, Máximo Gómez, lo nombró jefe de su escolta personal con grados de teniente.

Por estos meses fue un enérgico combatiente en la Campaña Circular del Camagüeydirigida por Gómez, entre los meses de junio y octubre de 1895 en las anchas planicies de esa región. Intervino en los combates del Fuerte Pelayo, Río Grande, El Mulato y otros más. Posteriormente fue seleccionado para marchar en la invasión a Occidente junto a su jefe Máximo Gómez. Durante la invasión estuvo presente en las acciones de Iguará, Mal Tiempo, La Colmena, Calimete y Coliseo, entre otras.

En enero de 1896 llegó a la provincia de La Habana como parte del contingente invasor. Allí continuó combatiendo en Ceiba del Agua, Mi Rosa y Moralitos. Estas últimas acciones se inscribieron en la famosa Campaña de La Lanzadera, que entre los meses de enero y febrero realizó Gómez en esa provincia occidental. Concluida la mencionada maniobra, Boza recibió órdenes de regresar al Camagüey, donde participó en otros combates como los del Desmayo, Lugones, La Mariana y La Conchita. En tierras camagueyanas permaneció el resto de 1896.

Con el año 1897, su actividad militar se inició en el combate de Santa Teresa. Se incorporó a la Campaña de La Reforma, empresa que dirigió el Generalísimo Gómez a lo largo de ese año, exactamente entre el 27 de enero hasta el 26 de enero de 1898. Fue una de las más resonantes operaciones militares llevada a cabo por el Ejército Libertador a lo largo de las luchas por la independencia.

Como parte de su desenvolvimiento dentro de ella, el 4 de mayo se le nombró jefe del Estado Mayor de Máximo Gómez. Estuvo presente en los combates de Arroyo Blanco, Juan Criollo, Trilladerita, Marroquí, Majagua, Las Delicias y otros.

En junio de 1898, con los grados de coronel, en plenos combates de la Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana (20 de abril-3 de julio), el mayor general Gómez lo envió a Estados Unidos de América con la orden de plantearle a la jefatura del ejército norteamericano el plan de campaña elaborado por el viejo general cubano, para desarrollar un grupo de operaciones militares en conjunto entre ambos ejércitos. El 21 de junio partió con ese fin hacia Cayo Hueso. Pero la jefatura norteamericanos rechazó las propuestas de Gómez.

Al terminar su misión, regresó a Cuba el 14 de agosto. Al hacerlo trajo consigo un cargamento de armas, municiones, alimentos y medicinas; también a 26 expedicionarios, quienes arribaron a las costas camagüeyanas de Punta Alegre, poblado de Morón. Terminó la guerra como jefe de Estado Mayor de Gómez, quien le reconoció los grados de general de brigada. El 1o de octubre de 1898 fue dado de baja del Ejército Libertador y se licenció oficialmente el 1o de junio de 1899.

Ese mismo año, durante la primera ocupación militar de Estados Unidos en Cuba, el gobierno interventor norteamericano en la Isla lo designó alcalde de Santa María de Rosario, pequeño pueblo de la periferia habanera. Para los comicios de junio de 1900 resultó electo en ese cargo y reelecto un año después. En mayo de 1902 renunció a la alcaldía para aspirar a una plaza en la primera Cámara de Representante que tuvo la república y de la que formó parte.

En febrero de 1904 fue elegido de nuevo para el escaño de la Cámara. Por aquellos años, Boza Sánchez fue miembro del Partido Liberal, contrario al presidente Tomás Estrada Palma que militaba en el Partido Moderado. Sin embargo, a pesar de su filiación liberal, durante la Guerrita de Agosto de 1906 organizó personalmente una columna armada para apoyar la controvertida reelección de Estrada Palma.

Al año siguiente, el 10 de octubre de 1907, fundó la Junta Patriótica de La Habana para oponerse a la atmósfera anexionista que circundaba la segunda ocupación militar de Estados Unidos en Cuba. Boza se opuso de manera resuelta a este funesto acontecimiento injerencista.

Boza Sánchez también había comenzado a organizar por aquellos años iniciales republicanos sus anotaciones y memorias que escribió durante el transcurso de la Guerra del 95. Se trataba de sus narraciones personales sobre acontecimientos como la invasión a Occidente o la Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana.

En 1905 publicó en dos partes los mencionados escritos que él tituló Mi diario de la guerra. Preparadas en un solo libro que abarca los años de 1895 y 1896. Años más tarde, en 1924, el hijo de Bernabé Boza reeditó la obra, pero agregándole un segundo tomo con los escritos, notas, cartas y otros documentos que abarcaron el período de 1897 hasta la primera ocupación militar de Estados Unidos en Cuba de 1898. Los dos tomos no volvieron a publicarse hasta 1974. Mi diario de la guerra es una de las mejores producciones de la llamada literatura de campaña 1868-1898de las luchas independentistas cubanas. Boza no fue un hombre con una alta cultura académica. No obstante, su texto goza de una escritura muy agradable. Redactado en un lenguaje sencillo y ameno; hace referencias, críticas, juicios y comentarios sin ningún tipo de ambages.

Sus descripciones sobre Gómez y otras figuras están llenas de detalles minuciosos, casi íntimos del Generalísimo de la independencia de Cuba. Por otra parte, su franca espontaneidad lo lleva a reflejar, por momentos, determinadas contradicciones como parte de las diversas impresiones recibidas ante sucesos y personalidades de la Revolución.

El general de brigada del Ejército Libertador Bernabé Boza Sánchez murió en La Habana de una peritonitis el 16 de marzo de 1908, cuando aún no había cumplido los 50 años.

 

Bibliografía activa

Mi diario de la guerra. Desde Baire hasta la intervención americana, Editor Ricardo Velozo, 2 ts., La Habana, 1924.

Bibliografía pasiva

Colectivo de autores: Diccionario enciclopédico de historia militar de Cuba, t. I, Editorial Verde Olivo, La Habana, 2001. Educación, La Habana, 2001.

Instituto de Historia de Cuba: Historia de Cuba. Las luchas por la independencia nacional y las transformaciones estructurales 1868-1898, Editora Política, La Habana, 1996.

Izquierdo Canosa, Raúl: Días de la Guerra. Cronología sobre los principales acontecimientos de la Guerra de Independencia de 1895-1898, Editorial Verde Olivo, La Habana, 1994.

Pérez Guzmán, Francisco: Radiografía del Ejército Libertador, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2005.

Torres-Cuevas, Eduardo y Oscar Loyola Vega: Historia de Cuba. Formación y liberación de la nación. 1492-1898, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 2001.