Bachata

Música, Danza, República Dominicana

Bachata. Complejo socio-musical danzario de la República Dominicana, surgido de la fusión de diferentes ritmos de la región caribeña. Considerado hoy uno de los bailes latinos y géneros musicales más populares a nivel internacional.

Etimológicamente significa fiesta, jolgorio, distracción, y se le llamaba bachata a los encuentros informales de carácter rural  donde la gente se reunía a cantar merengues, boleros, canciones románticas.  Allí se conjugaba música, canto y baile; el bolero era inicialmente el género predominante, pero se trataba de un bolero rítmico, bailado en parejas.

La palabra bachata tenía antaño una clara identificación entre otras reuniones sociales festivas. Se consideraba “baile” las que tenían lugar en salones de lujo con orquestas, donde primaban las danzas selectas de la época; a su vez, las “fiestas” eran las celebraciones con güira, tambora y acordeón, donde la música predominante era el merengue, el zapateo y otros ritmos folklóricos. Las bachatas se hacían con guitarras, bongó, palitos o cucharas, y otros instrumentos afines, y en ellas se bailaba predominantemente boleros y guarachas, pero también se entonaba son, ranchera y merengue con guitarra.

Este género musical danzario de gran arraigo popular se expandió a todo el Cibao, y en la región Este y Sur de la República Dominicana, en los bateyes azucareros, y luego en zonas de tolerancia de la prostitución.  Debido a este ambiente marginal se enraizó el concepto que todavía se repite, que la bachata era una música de prostitutas y de guardias. 

En las bachatas, los tríos y cuartetos interpretaban con la guitarra diversos géneros musicales latinoamericanos. A la guitarra se le incorporó luego la percusión de bongó y palitos, para crear lo que se conoce como bolero campesino, antecedente inmediato de la bachata.

La bachata por sus orígenes, es descendiente del bolero, en especial el bolero más rítmico; pero en ella influyeron otros géneros como el merengue, el son, la guaracha, la ranchera mejicana y la música de los campesinos (jíbaros) puertorriqueños.

Por su estilo al interpretarse, de una manera acongojada, con una voz de resonancias nasales, y con giros de desgarramiento, dolor y amargura; con  letras melancólicas, parecidas a la vertiente más triste del bolero, se le ha bautizado como la “música del amargue”.

En su forma bailable es un ritmo sensual y romántico, de mucha intimidad entre los bailadores, aunque tiene una estructura flexible. Se baila siempre en pareja a un ritmo más lento que el merengue, en un compás 4/4. El movimiento básico consiste de tres pasos en los primeros tres tiempos y un toque con la planta del pie en el cuarto tiempo. Se distingue por su acentuado movimiento de caderas, especialmente marcado en la mujer. El baile permite la incorporación de pasos de otros bailes latinos, como la salsa o el merengue.

El típico conjunto de bachatas se compone de dos guitarras, maracas -sustituidas luego por la güira- y el bongó -suplido ocasionalmente por la tumbadora.

A la caída de Trujillo, la afición por la guaracha era tal que pronto esta encontró expresión masiva en la radio. La emisora Radio Guarachita se especializó en esa música, cuyo nombre salió de la inclinación popular hacia ese ritmo. A su vez, en Santiago de los Caballeros, la Radio Norte, Ritmos y la Quisqueyana también tuvo sus momentos de gran influencia. Gracias a la frecuencia AM esta música llegó a las estaciones repetidoras del interior y alcanzó la zona sur de la isla.

En 1962 se grabaron los primeros temas interpretados por José Manuel Calderón: “Borracho de amor” y “Condena”. Calderón es considerado por muchos como el fundador o padre de los bachateros, porque fue el primero y el más popular en su tiempo.

Los representantes pioneros del género fueron, además de Calderón, Luis Segura, Oscar Olmos y Leonardo Paniagua. Con el proceso de inmigración interna de las décadas de 1960 y 70 en la República Dominicana la bachata viajó  del campo a las zonas altas de la capital. Se empezó a escuchar en pequeños colmados, bares y pequeños centros nocturnos, donde sonaba en las vitrolas y paulatinamente en la radio. A pesar del origen rural de este género, su avance y establecimiento definitivo se produjo en el ámbito urbano y en la década del 80 alcanzó mayor aceptación. Según los historiadores de la música, con las grabaciones de Luis Segura la bachata tuvo un salto de calidad y popularidad. Otros cantantes -entonces muy jóvenes- como Tony Santos, Julio Ángel o Blas Durán  la incorporaron a su repertorio.

Luego figuras como Cuco Valoy y Wilfrido  Vargas, hicieron arreglos a sus bachatas. Con Juan Luis Guerra y la 440, el género se internacionalizó, especialmente con el álbum Bachata rosa del año 1991. Este artista dominicano le llama a la bachata  "el bolero antillano", aunque otros le señalan  también la influencia de la guaracha y del son.

En los ochenta –junto a la tradicional bachata pausada- se componen piezas más aceleradas, con influencias del merengue. Blas Durán introdujo la guitarra eléctrica, y ello generó fue un sonido más bailable que ayudó a popularizar  la bachata como baile social. Nacía así la llamada bachata eléctrica, la que se populariza con sus temas de amor y desamor en todo el mundo hispano.

Se reconocen dos variantes de la bachata a fines del siglo XX. En la llamada vertiente rosa -mezcla de bachata con balada romántica- se encuentran como figuras representativas los cantautores Víctor Víctor y Juan Luis Guerra.  Y la más acelerada, conocida también como tecnoamargue - que  trajo consigo fusiones con diferentes expresiones modernas de la música- tuvo cultores como la intérprete Sonia Silvestre y el compositor Luis Días, cuya poética expresionista abstracta era totalmente diferente a la de Juan Luis Guerra y Víctor Víctor.  

La nueva generación de este ritmo cuenta con intérpretes relevantes como Anthony Santos, Raulín Rodríguez, Teodoro Reyes y Joe Veras, Frank Reyes, Luis Vargas, Monchy y Alexandra, Zacarías Ferreira y Alex Bueno.  En los últimos años también ha obtenido un gran éxito a nivel nacional e internacional la agrupación bachatera radicada en Estados Unidos, Aventura.

Desde los años noventa la bachata se establece como uno de los principales ritmos latinos bailables. Hoy está marcada por la incorporación de formas digitalizadas de música y la introducción de otros aires e instrumentos, así como la fusión con diversos géneros. En las letras se mantiene el doble sentido erótico sexual de la bachata anterior a los 80, sin dejar de apelar a expresiones de amor-desamor, la nostalgia y la propuesta de estilos de vida, donde la mujer está en el centro de la pasión y del deseo.

 

Bibliografía

Coopersmith, Jacob M: Música y músicos de República Dominicana, Santo Domingo, 1974

Jorge, Bernarda: La música dominicana de los siglos XIX y XX, Santo Domingo, 1982

Orovio, Helio: Música por el Caribe, Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 1994.

Pérez Faustino: Entrevista de al Profesor Alejandro Paulino Ramos, Bronx, N.Y., 6 de junio del 2007, en http://bachatahistoria.blogspot.com/