Antonio Vázquez Gallo

Radio y TV, Cuba

Antonio Vázquez Gallo (Antonio Emilio Vázquez Gallo, 1918-2007). Actor, dramaturgo, narrador y uno de los más prolíferos directores de radio y televisión en Cuba. Premio Nacional de Televisión.

Nació en La Habana el 22 de mayo de 1918. Inició los estudios primarios en una escuela de la barriada de la Víbora, en la capital, donde tuvo sus primeros contactos con el teatro. En 1931, viajó a España, y comenzó sus estudios de bachillerato en la Academia Sueiro. En esta etapa se interesó por el teatro de aficionados y escribió su primera obra, Aquellas palabras, donde también actuó y dirigió. Luego, mientras cursaba estudios en la Juventud Católica, creó el Teatro Misionero, espacio en el que además de actuar y dirigir, pintaba escenografías. Entre las obras representadas se encuentran Fortunato, de los hermanos Quintero y Todo un hombre, de Carlos Arniches.

Regresó a Cuba a principios de 1937, y matriculó en el Instituto de la Víbora para culminar el bachillerato que había interrumpido por el estallido de la Guerra Civil Española.  Al concluir los estudios de nivel medio, ingresó a la Universidad de La Habana para estudiar dos carreras: Filosofía y Letras, que abandonó transcurridos los dos primeros años, y Pedagogía, de la cual se graduó en 1943.

El periodo universitario consolidó su vocación por el arte escénico. Fue uno de los primeros integrantes del Teatro Universitario, junto a Guillermo Sánchez y Ramonín Valenzuela, entre otros. Esta academia, cuyo claustro estaba encabezado por Ludwig Shajowics, prestigioso director teatral austríaco, alumno de Piscater y Max Reinhart en Alemania, surgió en marzo de 1941 en el entorno de la Escuela de Filosofía y Letras de la Universidad de La Habana. En la primera puesta en escena, Antígona, Vázquez Gallo asumió el personaje del anciano Tiresias; entonces tenía 24 años.

Años más tarde, cuando Ludwig partió a Puerto Rico a crear una entidad similar en la Universidad de Río Piedras, Vázquez Gallo asumió la dirección del grupo. Su primera obra en este rol fue La Dama duende, de Calderón de la Barca, seguida por Medea, de Eurípides, con Violeta Casals en el protagónico y La discreta enamorada, de Lope de Vega, las cuales recibieron los premios de la crítica teatral habanera. En los años sucesivos a sus estrenos, fueron representadas durante una gira por México y Guatemala. Entre otras obras, se estrenaron Las coéforas y Agamenón, de Esquilo; Nuestra Natacha de Alejandro Casona; Ifigenia en Áulide y Hécuba, de Eurípides; Tartufo, de Molière; Noche de Reyes y El mercader de Venecia, de William Shakespeare; y María Estuardo, de Friedrich von Schiller.

Vázquez Gallo dirigió, además, varias obras en la  Academia Ruston, en la que impartía clases: Cuento de hadas y El cartero del rey, de Rabindranath Tagore constituyen dos ejemplos.

Su primera incursión en la radio tuvo lugar el mismo año de su retorno a Cuba, cuando conoció al locutor, escritor y director del espacio Hora Múltiple, Luís Aragón Dulzaides, que ocupaba altos puestos en RHC Cadena Azul. Hora Múltiple presentaba obras teatrales adaptadas al medio radial e interpretadas por actores aficionados.  Vázquez Gallo trabajó en este grupo, bajo la dirección  artística de Enriqueta Sierra hasta  finales de 1937, momento en que el programa fue retirado del aire sorpresivamente.

Regresó al medio en 1947, cuando Gaspar Pumarejo comenzó a buscar talentos para inaugurar su propia emisora, Unión Radio. Entonces, fue contratado como director y actor, junto con Roberto Garriga. Entre los actores que dirigió en esta etapa, estuvieron Gina Cabrera y Margarita Balboa.

Al mismo tiempo fue asesor y luego director artístico de los programas infantiles de la emisora, como Abuelita cuenta cuentos, El viejito Pulgarón y Kindergarten Musical (con canciones de "Cri-Cri", del mexicano Gabilondo Soler). Su formación pedagógica le sirvió de mucho en esta labor para la que fue comisionado por María Julia Casanova, funcionaria de la planta.

Es autor de relatos y obras teatrales que  fueron premiadas por la crítica. Por ejemplo: los cuentos Pan y costillas y El arique, que obtuvieron Mención Honorífica y Mención, respectivamente, en el concurso internacional Hernández Catá de 1948. Asimismo, Camorra y El niño inválido, recibieron el premio Patronato del Teatro en ese mismo año y el primer premio en el concurso del Ministerio de Educación en 1949, respectivamente. En 1950, el grupo teatral de las Misiones Culturales del Ministerio de Educación llevó a escena su drama El ladrón. Vázquez Gallo estuvo, además, vinculado a las actividades de la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo.

En 1950, a propuesta de Gaspar Pumarejo, dueño de Unión Radio y Televisión, primer canal televisivo cubano, fue contratado como actor y director de programas. Asumió la dirección de La Escuelita, primer programa escenificado habitual trasmitido por la televisión, que tenía un corte didáctico destinado a los niños. Luego dirigió el popular espacio de los payasos españoles titulado Gaby, Fofó y Miliki, trasmitido por control remoto desde el teatro Alkázar. Cuando el popular espacio se trasladó para la programación de la CMQ, Vázquez Gallo sugirió rellenar el horario con Aventuras. La primera serie trasmitida fue El Hacha Escondida, y a pesar de que fue realizada con bajo presupuesto y un elenco artístico nuevo, enseguida obtuvo elevados índices de aceptación y audiencia. Décadas más tarde, Vázquez Gallo retornaría a este género para enriquecerlo con su talento.

Como actor de la pequeña pantalla protagonizó La Cruz, uno de los primeros programas dramáticos del canal 4, bajo la dirección de Cuqui Ponce de León; pero se inclinó más por la producción, dirección y adaptación de obras literarias y teatrales. Incursionó en casi todos los géneros televisivos. También actuó en Fotocrimen y Esta noche a las nueve, escrito por Marcos Behmaras, donde compartió la escena con actores tan sobresalientes como Reynaldo Miravalles, José Antonio Rivero, Vicente Revuelta y Rosa Felipe. Más tarde hizo Mi sombra y yo, del mismo escritor, con Pablo Medina como actor y narrador.

Entre los primeros programas dramatizados para adultos dirigidos por él en la primera mitad de los cincuenta está Patio andaluz: un programa mixto, con libreto de Juan Herbello que combinaba sketchs con música española y que interpretaban Matilde Camejo y Manolo Tirado en la guitarra.

En este periodo su nombre aparece ligado fundamentalmente a los espacios dramáticos habituales complejos; como Drama, Historias de Amor, Aventuras de Bob y MarietaSu Programa Fab,  El rostro del destino, y San Nicolás del Peladero, entre otros.

Uno de los mayores retos que enfrentó en el género dramatizado, fue El Gran Teatro del Sábado, patrocinado por la Cerveza Hatuey y trasmitido por el Canal 6, CMQ TV. Este programa difundió la obra de los clásicos universales en transmisiones directas al aire, pues no había surgido el video tape. El programa se inició con la representación de La sombra, de Darío Nicomedi, que resultó un notable éxito. Las obras tenían una duración aproximada de hora y media, aunque hubo representaciones que excedieron ese tiempo. Otelo, por ejemplo, duró 3 horas y 45 minutos, lo que se considera un récord en la televisión cubana. Durante su trasmisión se realizó un survey cada cuarto de hora y los resultados arrojaron que la mayor parte del público había visto la obra hasta el final. Esta hazaña le valió a Vázquez Gallo la Corona de Laurel que otorgaba la crítica especializada de la revista Carteles.

Fue director del primer espacio musical variado sobre cultura campesina en la televisión cubana, surgido en los años cincuenta, precursor del popular Palmas y Cañas actual.

Fue colaborador de varias de las más importantes publicaciones periódicas de la época: Diario de la Marina, Carteles, Revista Salesciana, El País Gráfico y Bohemia.

En 1959 dirigió y fue coguionista del largometraje La vida comienza ahora. Después de ese año, fue programador y director artístico del Canal 4 de la televisión, a la vez que dirigió puestas de teatro para el grupo ADAD. A principios de los sesenta, retornó al género aventuras. De este periodo se recuerdan La isla del tesoro, El corsario negro, Los Bucaneros y Los mambises, serie que dirigió durante tres años, con libretos de Manuel Carballido Rey.

Con la ampliación de las posibilidades tecnológicas de la televisión cubana, participó en el diseño de programación de los nuevos canales nacionales.

En 1961 asistió al Primer Congreso de Escritores y Artistas de Cuba. Entre otros reconocimientos, obtuvo el Primer Premio de Cuento en el concurso La Edad de Oro con Nachito. También fungió como jurado de cuento, teatro y literatura infantil en los concursos Caracol; integró tribunales y Consejos Artísticos de la televisión. Impartió varios cursos de posgrado de Dirección Escénica para televisión, en la capital y en diferentes provincias del país; así como de gramática española, versificación española, actuación, encuadre y realización de imágenes para los camarógrafos.

Hasta la década de los 80, se mantuvo activo en la realización de teatros, telenovelas, aventuras y humorísticos para la programación televisiva nacional. Asimismo continuó dirigiendo espacios destinados al público infantil, entre los que se recuerda Tía Tata cuenta cuentos.

En 1999, fue fundador de la Facultad de Radio, Cine y Televisión del Instituto Superior de Arte (ISA). Recibió las condecoraciones Raúl Gómez García por la Cultura Nacional y la medalla Fundador del Teatro Universitario.

En 2001, fue nominado al Premio Nacional de Teatro y recibió el Premio Nacional de Televisión en su primera entrega, en el año 2003.

Antonio Vázquez Gallo falleció el 8 de enero de 2007.

 

Bibliografía activa

Nachito, Editorial Nacional de Cuba, Editora Juvenil, La Habana, 1965.

Bibliografía pasiva

Luis López, Oscar: La Radio en Cuba, Letras Cubanas, La Habana, 1998.