Antonio Fernández de Castro

Arquitectura e Ingeniería, Cuba

Antonio Fernández de Castro (1866-1942). Eminente ingeniero civil cubano. Pionero en el uso del hormigón para la construcción en la Isla.

Nació en la capital de la Isla, donde realizó estudios, y se graduó como ingeniero civil en la Universidad de La Habana. Aunque no concluyó su carrera hasta 1900, forma parte de la relación de ingenieros cubanos que intervinieron en la Guerra de Independencia, librada entre 1895 y 1898, en la participó siendo muy joven.

El mismo año de su graduación ganó por oposición una plaza en la Universidad. En 1904 construyó una de las primeras viviendas ejecutadas con hormigón en Cuba, en la céntrica esquina habanera que forman las calles Prado y San Lázaro.

Trabajó durante algún tiempo en bufetes habaneros, en temas de consulta y peritaje en relación con edificaciones de la capital.

Realizó los estudios preliminares para el trazado de la vía del ferrocarril de Hershey, que enlazó, desde enero de 1922, al antiguo central azucarero de igual nombre —creado en 1916 por Milton Hershey— con la ciudad de Matanzas. Desde octubre del mismo año, la vía unió el complejo industrial  con el poblado de Casablanca, en el litoral norte de la bahía de La Habana.  Por esa vía transitó el primer tren eléctrico de Cuba, reliquia que aún realiza el trayecto entre ambos puntos.

Importante en la obra de Fernández de Castro fue también su participación en la construcción del Capitolio Nacional (hoy sede de la Academia de Ciencias de Cuba), siendo presidente de la Sociedad Constructora Nacional. El general Mario García Menocal —otro ingeniero civil cubano que tomó parte en la lucha independentista— decidió durante su presidencia que la concepción original del edificio destinado a  Palacio Presidencial fuera transformada para convertirlo en sede de los cuerpos legislativos del país, por lo cual se realizaron modificaciones formales y funcionales a la idea original de los arquitectos Eugenio Rayneri Sorrentino y Eugenio Rayneri Piedra (padre e hijo). El nuevo proyecto impuso que se dinamitara la cúpula ya construida, que pesaba 1 200 toneladas métricas.

Tras sucesivos procesos de detención y reinicio de los trabajos, el Estado paralizó las obras del Capitolio en 1921, debido a la crisis económica, y arrendó el edificio a medio hacer a la Compañía de Espectáculos Havana Park.

Cuando el general Gerardo Machado Morales asumió la presidencia de la república, en 1925, modificó por completo el concepto anterior, y con el proyecto del arquitecto Raoúl Otero, la entidad constructora Govantes y Cabarrocas ejecutó el espléndido edificio que es uno de los emblemas de La Habana.

Otra obra relevante de Fernández de Castro fue el Hospital Municipal General Fernando Freyre de Andrade, conocido como Hospital de Emergencias, que se ejecutó en 1920 bajo el proyecto del arquitecto Rodolfo Maruri, con estudio de fachadas del arquitecto Evelio Govantes.

La intensa actividad profesional de Antonio Fernández de Castro en las primeras décadas del siglo xx da lugar a que se le considere entre los ingenieros civiles cubanos destacados en el primer período republicano.

 

Bibliografía

Colegio Nacional de Arquitectos: Edificios Públicos y Republicanos Cubanos, Colección de Emilio Roig de Leuchsenring, Museo de la Ciudad de La Habana.

Cuevas Toraya, Juan de las: 500 años de construcciones en Cuba, Chavín, Servicios Gráficos y Editoriales, S. L., Madrid, La Habana, 2001.

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Morrillas Valdés, Francisco D. y Diamela Marta Morrillas Naun: "La Habana: Ciudad Monumental. Balance de su desarrollo arquitectónico urbanístico", en La Jiribilla, revista digital de la cultura cubana, año V, La Habana, 2006.

Segre, Roberto y Joaquín Rallo: República y Revolución,  (Introducción), Editorial Concepto, México, 1980.

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