Angel Arturo Aballí Arellano

Medicina, Cuba

Angel Arturo Aballí Arellano (1880-1952). Notable médico pediatra, profesor, escritor e investigador cubano. Creador del primer servicio de clínica infantil en el país, alcanzó reconocimiento internacional.

Nació el 30 de septiembre de 1880 en la ciudad de Matanzas, donde cursó estudios primarios en el colegio El Siglo, y de bachillerato en el Instituto Provincial de Segunda Enseñanza.

Matriculó la carrera de Medicina en la Real y Literaria Universidad de San Gerónimo de La Habana, sucesora de la Real y Pontificia Universidad de San Gerónimo de La Habana (Universidad de La Habana), en el curso 1894-1895. Sus calificaciones fueron sobresalientes en todas las asignaturas de la carrera, con la sola excepción de química general, en la cual alcanzó calificación de notable. A lo largo de sus estudios obtuvo diez premios y cuatro menciones. En el tercer curso ganó una plaza de ayudante del Disector Anatómico; en el sexto, la de ayudante del laboratorio de la Cátedra de Bacteriología y también la de ayudante de la Cátedra de Histología; en el último curso obtuvo la plaza de ayudante de la Cátedra de Medicina Legal y Toxicología. Realizó los ejercicios para el grado de doctor en Medicina en el Hospital Nuestra Señora de las Mercedes, y se le expidió el título el 1º de julio de 1901. Meses más tarde, por decreto rectoral, se le concedía, en su condición de alumno eminente de la Universidad, Premio Extraordinario y Beca de Viaje.

La beca le permitió perfeccionar y ampliar sus conocimientos científicos en universidades de Nueva York, París y Berlín. En Nueva York realizó estudios de histología, bacteriología y hematología. En París también recibió lecciones, y en Berlín estudió química, anatomía patológica, pediatría y oftalmología. Desde aquellas ciudades comenzó a remitir sus primeros trabajos científicos, publicados por acuerdo de la Facultad de Medicina y Farmacia de la Universidad de La Habana.

En 1903 regresó a La Habana, donde fue nombrado médico del Dispensario Tamayo. Más tarde creó, en la Sala San Vicente del Hospital Nuestra Señora de las Mercedes, el primer Servicio de Clínica Infantil en Cuba; más adelante, el Dispensario Calmette y el Preventorio Grancher, especializados en diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis. Posteriormente logró que se construyera una sala destinada a niños tuberculosos en el hospital La Esperanza, a la que siguió el Hospital Infantil Antituberculoso (hoy Hospital Ángel Arturo Aballí, convertido en Hospital Pediátrico General después del triunfo de la Revolución Cubana). El 23 de octubre de 1923, un decreto presidencial lo nombró, por derecho de ascenso, profesor titular.

Bajo su orientación e impulso se inauguró en 1935 el Hospital Municipal de la Infancia (hoy Hospital Pedro Borrás), del que fue designado director técnico, cargo que desempeñó hasta su jubilación en 1944. En ese servicio introdujo en el país la otoscopía, el uso del citoscopio infantil, las transfusiones de sangre para niños, las punciones lumbares y el estudio del líquido cefalorraquídeo, las pruebas funcionales hepáticas, las primeras determinaciones de CO2 en el aire alveolar, el estudio de la reserva alcalina por el método de Van Slyke, el estudio de las proteínas sanguíneas por refractometría y otros procedimientos diagnósticos y terapéuticos, entonces en boga en los centros especializados del extranjero donde había cursado estudios.

Con la colaboración de uno de sus mejores discípulos, Félix Hurtado, fundó la Sociedad Cubana de Pediatría, de la que fue presidente, y creó un boletín como su órgano de divulgación. En 1918 asumió la dirección de la Revista Médica de La Habana y fue electo Miembro de Número de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. En 1920 se le eligió presidente de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana. En 1925 se le contó entre los fundadores de la Federación Médica de Cuba, cuyo segundo presidente fue.

Como responsable de la enseñanza de la clínica y la patología infantiles en la Escuela de Medicina, elaboró planes y programas de estudios a los que incorporó los métodos pedagógicos más avanzados. En 1936 se le designó decano, puesto que desempeñó hasta 1940. El edificio de la Escuela de Medicina construido durante su decanato lleva su nombre.

Su obra fue reconocida por instituciones de diversos países del mundo, de lo que dan fe sus nombramientos como miembro corresponsal en Cuba de la Societé Medical des Hôpitaux de París, en 1922; como miembro corresponsal de la American Pediatric Society, de Nueva York, en 1924; como presidente de la delegación de Cuba al VII Congreso Latinoamericano, en México, en 1925, y como delegado e invitado de honor a la Conferencia de Teachers of Diseases of Childrens en Dallas, Texas, en 1926. Fue también presidente del V Congreso Panamericano del Niño; miembro correspondiente de la Sociedad Médica de Guayaquil, Ecuador; de la Academia Médica de Buenos Aires, Argentina; de la Academia Médica de Uruguay; Miembro de Honor Activo de la Sociedad Mexicana de Puericultura; Miembro de Honor del VI Congreso Panamericano del Niño; Miembro de Honor de la Sociedad de Pediatría de Colombia, y profesor honorario de las facultades de Medicina de las universidades de Nueva York y Buenos Aires.

Con la creación de la Escuela Cubana de Pediatría cimentó su reputación en los más altos centros científicos de América y Europa. Aballí fue considerado en su época el primer pediatra del mundo hispánico.

Falleció en La Habana el 22 de julio de 1952.

 

Bibliografía activa  

"Contribución al estudio de la atrofia infantil. Aparato digestivo y anexos en el atrófico", en Medicina y Cirugía de La Habana, 8 (17): 382-386, 1903; 8 (18): 408- 411, 1903; 8 (19): 424-431, La Habana, 1903. 

(En coautoría con) Juan Guiteras Gener. "Yellow Fever: symptomatology, morbid anatomy, treatment", en Handbook of The Medical Sciences, New York, 1904. 

"Lepra", en Schoessmann y Phaundler, Tratado Enciclopédico de Pediatría (Alemania), edición española [1905]. 

"Discusión del trabajo del doctor Clemente Inclán Costa Tuberculosis Infantil”, Actas y Trabajos del VI Congreso Médico Nacional: 81-83, Imprenta Montalvo, Cárdenas & Ca, La Habana, 1924. 

"Elogio del Dr. Raimundo G. Menocal (1856-1917). Discurso de recepción como Académico de Número", Anales de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, 62: 648-661, La Habana, 1926. 

"Cant the prognosis of Infantile Anemias be based solely on the blood picture?", Trabajo leído ante la Sección de Pediatría de la 66 Sesión Anual de The American Medical Association, Dallas, Texas, abril de 1926, en Journal of American Medical Association, edición española, enero, 1927.  

"Organización y funciones de los hospitales de niños. Necesidad de implantación de hospitales de niños en nuestra República" (Editorial), en Boletín Sociedad Cubana de Pediatría, 1 (11): 585-595, La Habana, 1929. 

"Nota necrológica del doctor John A. Footes", en Boletín Sociedad Cubana de Pediatría, 3 (4): [s. p.], La Habana, 1931. 

"El Dr. Raimundo de Castro Allo, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana", en Anales de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, 80: 56-64, La Habana, 1941. 

"El profesor Frederick W. Schultz (Discurso)", en Boletín Sociedad Cubana de Pediatría, 16 (10): 419-423, La Habana, 1944. 

"Organización y extensión que deben dársele a las enseñanzas universitarias para que el alumno pueda cooperar con el máximum de sus energías e iniciativas a los trabajos de investigación", Ponencia presentada al Congreso Internacional de Universidades celebrado en la Universidad de La Habana, en febrero de 1930, Universidad de La Habana, en  Crítica y Reforma Universitarias: 197-202, Imprenta Universidad de La Habana, La Habana, 1959. 

"Dr. Joaquín L. Dueñas", Conferencia pronunciada en el Ateneo de La Habana el 30 de octubre de 1951, en Cuadernos de Historia de la Salud Pública, 36: 9-16, Unidad Productora 08, La Habana, 1967.  

Bibliografía pasiva 

Delgado García, Gregorio: "Cuadernos de Historia de Salud Pública. No. 93.", en Repertorio Biográfico Cubano, I: 37- 45, Aa-AGUIAR, La Habana, 1956.  

Índice Bibliográfico Pediátrico Cubano. (1920-1954), «Prólogo», t. 1, Editorial Jesús Montero, La Habana, 1950.  

López Serrano, Elena: "Boletín de la Sociedad Cubana de Pediatría y de la Revista Cubana de Pediatría. Índices", en Cuadernos de Historia de la Salud Pública, 73, Editorial Ciencias Médicas, La Habana, 1988.  

Trelles y Govín, Carlos Manuel: Contribución de los médicos cubanos a los progresos de la medicina, Imprenta A. Dorrbecker, La Habana, 1926. 

__________________________________: Bibliografía de la Universidad de La Habana, Imprenta Rambla, Bouza y Cía., La Habana, 1938.