Anastasio Somoza García, Tacho

Historia, Política, Nicaragua

Tacho Somoza (Anastasio Somoza García, 1896-1956). Militar y político nicaragüense. Jefe de la Guardia Nacional. Dictador de Nicaragua durante casi dos décadas.

Tacho Somoza nació el 1ro de febrero de 1896, hijo de un propietario medio cafetalero nombrado Anastasio Somoza Reyes y Julia García. La posición relativamente acomodada de sus padres le permitió estudiar administración empresarial en el colegio Piero Bernate de Filadelfia, Estados Unidos. En este país conoció a la nicaragüense de ascendencia francesa Salvadora Debayle, de una familia acaudalada de Nicaragua, a la que sirvió primero de guardaespaldas y con la que después se casó. De ese matrimonio tuvo tres hijos, nacidos en la ciudad de León: Lilian, Luis y Anastasio (Tachito). Tuvo otro vástago que reconoció, con Claudia Rodríguez, sirvienta en casa de su madre, nombrado José R. Somoza, y que llegaría a general de su ejército.

A su regreso a Nicaragua, su dominio del inglés y el ambiente familiar de su esposa, facilitaron su rápido ascenso social y político. Fue gobernador de León, cónsul en Costa Rica (1929), subsecretario de Relaciones Exteriores (1931) y jefe de la recién creada Guardia Nacional, en enero de 1993, tras la evacuación de las tropas norteamericanas y la llegada al poder de Juan Bautista Sacasa, su tío político. Al frente de este cuerpo militar, Somoza, en complicidad con el embajador de Estados Unidos Arthur Bliss Lane, fue el autor intelectual del asesinato de Augusto César Sandino, el 21 de febrero de 1934, y de la masacre de sus compañeros ya desmovilizados, crímenes que lo convirtieron en el hombre fuerte del país.

En mayo de 1936, mediante un golpe de estado, Somoza desalojó del Palacio de Tiscapa al presidente Sacasa y, tras unos amañados comicios celebrados en diciembre de ese mismo año, ocupó la primera magistratura el 1 de enero de 1937. La invitación del presidente norteamericano Franklyn D. Roosevelt a visitar los Estados Unidos, consolidó a Tacho Somoza en el gobierno, fue recibido el 5 de mayo de 1939 con todos los honores, agasajado por los grandes empresarios y condecorado con un Doctorado Honoris Causa por la Universidad Estatal de Luisiana.

Además del abierto respaldo estadounidense, Somoza contaba con el apoyo de un sector del liberalismo nicaragüense, con el que organizó su propia agrupación política. Desde los primeros momentos, el régimen de Somoza se caracterizó por su carácter represivo y sanguinario, como ya había demostrado con el asesinato de Sandino y sus hombres. Las desmedidas persecuciones comenzaron en 1937 cuando fue incendiado en el paraninfo de la Universidad de León un retrato en seda de Somoza, obsequio especial de Hirohito, en coincidencia con la conmemoración del cuarto aniversario de la muerte del General de Hombres Libres. En esa oportunidad, varios estudiantes y obreros fueron apresados, torturados y finalmente encarcelados en isla del Maíz, convertida en lugar de ostracismo de sus enemigos.

A pesar de sus simpatías por el fascismo europeo y el temprano reconocimiento al régimen de Francisco Franco, cuando el caudillo falangista español todavía estaba en las afueras de Madrid, Tacho Somoza fue el primer gobernante de América Latina que declaró la guerra a los países del Eje después de Estados Unidos, en diciembre de 1941. Durante el periodo de la Segunda Guerra Mundial, el dictador realizó ciertos cambios democráticos, para ponerse a tono con la alianza entre la Unión Soviética y Estados Unidos, permitiendo el funcionamiento del recién creado Partido Socialista Nicaragüense (Comunista), que lo respaldó en 1944 ante la intentona del Partido Conservador de organizar una huelga en su contra. El 12 de enero de 1945 promulgó un Código de Trabajo que recogía muchas de las demandas del naciente movimiento obrero nicaragüense y de los propios socialistas, que despertó las protestas de sectores oligárquicos.

También aprovechó la coyuntura de la Segunda Guerra Mundial para enriquecerse. Con esa finalidad, expropió a los alemanes radicados en el país, apoderándose de los bienes de la familia Bahkle, dueña de las mejores haciendas cafetaleras, además de otras propiedades agrícolas y urbanas. En 1946 Somoza figuraba entre los más acaudalados exportadores del café de Nicaragua, precisamente en el periodo en que el grano había alcanzado su mayor auge como producto de exportación. Otras fuentes de los ingresos somocistas fueron las comisiones recibidas de empresas norteamericanas por las concesiones otorgadas para la explotación de yacimientos auríferos o la exportación de maderas y caucho, así como el contrabando y pagos recibidos por tolerar los juegos de azar, junto a la fabricación y venta de alcohol.

Tacho fue presidente de Nicaragua entre 1937 y 1947, gracias a una reforma constitucional en 1939 que le permitió continuar en el poder. En el contexto democrático internacional del fin de la Segunda Guerra Mundial, Tacho Somoza se retiró a la jefatura de la Guardia Nacional y entregó la presidencia, en unas elecciones bajo su control celebradas en febrero de 1947, al anciano político Leonardo Argüello, del Partido Liberal Nacionalista, quien solo pudo gobernar unas pocos días. Tan pronto ocupó la primera magistratura, el 1 de mayo de ese año, Argüello, con el respaldo del Partido Socialista, la Confederación del Trabajo y los estudiantes, intentó poner coto a la asfixiante influencia somocista en el país. Pero el 25 de ese propio mes, junto a su hijo Tachito, jefe de la Guardia Nacional, movilizó al ejército y derrocó al presidente Argüello, obligándolo a asilarse en la embajada de México y sustituyéndolo por Benjamín Lacayo Sacasa.

La desorganizada resistencia popular fue aplastada por los efectivos de la Guardia Nacional y las brigadas somocistas paramilitares llamadas Cascos de Acero, a pesar del amplio rechazo internacional y que varias naciones se negaron a reconocer el nuevo gobierno.

Al cabo de un año, el contexto de la guerra fría y la proximidad de la reunión de cancilleres en Bogotá, para la fundación de la Organización de Estados Americanos (OEA), sirvieron para legitimar la situación creada en Nicaragua, ahora gobernada por otro títere nombrado Víctor M. Román Reyes. Casi al mismo tiempo, Tacho Somoza persiguió al Partido Socialista (Comunista), abolió el Código de Trabajo y desarticuló las organizaciones obreras que habían surgido en los años anteriores, a la vez que aplastaba el levantamiento guerrillero organizado por el veterano general sandinista Ramón Raudales, quien una década después repetiría su intentona revolucionaria y caería combatiendo a la dictadura somocista.

Para regresar a la presidencia, en sustitución del mandatario Román y Reyes, Somoza volvió a reformar la constitución, después de llegar a un acuerdo, con el pretexto de enfrentar el “peligro comunista” con el viejo caudillo conservador Emiliano Chamorro, conocido como el “Pacto de los generales”. Este documento fue firmado el 1 de abril de 1950, y en el mismo  se le cedía una tercera parte de los diputados en el Congreso y varios puestos en el gobierno. En estas condiciones, Tacho Somoza fue elegido en mayo de 1950 para un nuevo período de seis años.

En sus últimos tiempos, Tacho Somoza intervino abiertamente en la guerra civil de Costa Rica (1948) y luego agredió a este país vecino para intentar derrocar al gobierno de José Figueres. También se prestó a la agresión norteamericana contra el gobierno de Jacobo Arbenz en Guatemala, a quien contribuyó a sacar del poder en junio de 1954. El 4 de abril de ese mismo año, fracasó una extendida conspiración cívico militar contra el dictador nicaragüense que pretendía eliminarlo en un trayecto de la Carretera Panamericana.

El 21 de septiembre de 1956 el patriarca de la familia gobernante, Anastasio (Tacho) Somoza García, fue tiroteado en una fiesta en León por el joven poeta de veinte y ocho años Rigoberto López Pérez, quien fue ejecutado en el propio lugar del magnicidio por la escolta presidencial. El dictador, trasladado de urgencia a un hospital militar de Estados Unidos en la zona del canal, murió el 29 de septiembre. En ese momento ya era el más rico terrateniente ganadero, cafetalero y productor de caña de azúcar del país. Sus hijos, Luis y Anastasio Somoza Debayle se encargaron de la sucesión.

Con el incondicional apoyo de los gobiernos de Estados Unidos, el régimen de Tacho Somoza se mantuvo ininterrumpidamente en el poder por más de dos décadas, lo que le permitió amasar una vasta fortuna, calculada al momento de su muerte en más de doscientos millones de dólares. Además de su cuantioso patrimonio, que lo hacía uno de los hombres más ricos del continente, dejaba a sus hijos como herederos de una verdadera dinastía gobernante que estaría en el poder otras dos décadas, hasta el triunfo de la revolución sandinista en julio de 1979.

 

Bibliografía activa

El verdadero Sandino, o el calvario de Las Segovias, Managua, Tipografía Robelo, 1938.

 

Bibliografía pasiva

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Chamarro, Pedro Joaquín: Estirpe sangrenta, México, 1957.

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Wünderich, Volker: Sandino, una biografía política, Managua, Editorial Nueca Nicaragua, 1995.