Alejandro Ramírez Blanco

Historia, Política, Cuba, Puerto Rico

Alejandro Ramírez Blanco (1777-1821). Intendente de Hacienda de Puerto Rico y de Cuba. Sus medidas contribuyeron a dar notable impulso al crecimiento económico y a la modernización de ambas colonias.

Nació el 25 de febrero de 1777 en Alaejos, Castilla Vieja, España. Recibió una esmerada educación, y precozmente -con solo quince años de edad- fue empleado en la Contaduría de Rentas Decimales de Alcalá de Henares. En octubre de 1794 fue destinado a la capitanía general de Guatemala, como contador de Consolidación, y cuatro años después se le designó secretario del Real Consulado.

En esa función hizo un viaje de exploración por las Antillas Menores, que le permitió introducir en Guatemala la yerba de Guinea, para pastos, y la caña de Otahití, para producir azúcar, además de varias clases de especias y del árbol del pan.

A los 25 años de edad fue nombrado secretario del gobierno y cámara de la presidencia y capitanía general de Guatemala. Desde ese puesto continuó su labor de impulso al fomento agrícola y al comercio entre las provincias centroamericanas y con otras colonias españolas, y a la apertura de caminos.

En 1806 fue elegido diputado a la Junta Central por los ayuntamientos de Comayagua, Sonsonate y Granada, pero no aceptó ocupar el cargo. Durante su estancia en Guatemala también publicó poemas en una gaceta literaria, y fue redactor del periódico Flores del Siglo. Se le declaró Socio de Mérito de la Sociedad Patriótica guatemalteca y corresponsal de la Sociedad Filosófica de Filadelfia. Llegó a ser miembro de la Academia de la Historia, y Consejero de Indias.

Posteriormente, el vicepresidente de las Cortes -el puertorriqueño Ramón Power- propuso y obtuvo el traslado de Ramírez a Puerto Rico, con el fin de que se encargara de la Superintendencia de Hacienda, separada hacía poco tiempo de la autoridad del gobernador colonial. En 1813 Ramírez desembarcó en la isla, y de inmediato decidió abrir los puertos al comercio libre con extranjeros; luego reunió el complicado y extenso sistema impositivo en una sola contribución. Esas disposiciones favorecieron el crecimiento del comercio y de las rentas oficiales, de modo que la administración de Puerto Rico pudo cubrir sus gastos por sí misma y enviar partidas a la metrópoli. Más adelante, propuso y obtuvo el apoyo de Madrid para impulsar la inmigración de familias blancas que se dedicaran a los cultivos. También fue el fundador de la Sociedad Económica de Amigos del País y del Consulado de Agricultura y Comercio de Puerto Rico; del segundo diario de la isla, Diario Económico de Puerto Rico, y de la Real Lotería de Puerto Rico.

En 1814 se le otorgó la jefatura superior política de Guatemala, a petición de los diputados a Cortes, pero con el regreso de Fernando VII al trono y la reinstauración del sistema absolutista, fue acusado de constitucional; mas logró quedar liberado de la causa judicial y se le repuso en el cargo.

Dos años después pasó a Cuba para igual destino, y en solo dos meses terminó el expediente de tierras de la Isla, lo cual permitió establecer cuáles eran aún realengas y contribuyó a fijar la propiedad privada y al auge de la agricultura comercial. Así, Ramírez continuaba las direcciones que había dado a su actuación en Puerto Rico, y con sus gestiones logró medidas para promover la inmigración blanca, la demolición de las antiguas haciendas y el cese del estanco del tabaco. Por otro lado, al frente de la Sección de Educación, de la cual fue fundador, y después como director de la Sociedad Económica de Amigos del País, animó la enseñanza de las niñas, las cátedras de anatomía, cirugía, química y política, el Museo de Anatomía, el Jardín Botánico y la Escuela de Dibujo y Pintura, denominada hasta hoy Academia San Alejandro en su honor.

Una parte de sus gestiones se encaminó a crear nuevos asentamientos en regiones escasamente pobladas, como Guantánamo, Jagua y Cienfuegos, Nuevitas y Mariel, a la vez que favoreció grandes mejoras para la ciudad y el puerto de Matanzas.

Su labor en Cuba elevó considerable y velozmente los ingresos fiscales, con el beneplácito de los gobernantes de Madrid, pues gracias a ello la Isla dejó de recibir subvenciones para convertirse en principal aportadora de recursos financieros para el Estado español. Por sus criterios ilustrados y su apego al liberalismo económico, Alejandro Ramírez constituyó un puntal en la modernización de la colonia, y trabajó estrechamente con Francisco de Arango y Parreño para promover el avance del capitalismo. Al parecer, su deseo era propiciar un país de campesinos pequeños y medios que garantizasen la diversificación agrícola y consolidasen un mercado interior, aunque su labor -por el contrario- estimuló poderosamente el desarrollo de la plantación esclavista agroexportadora.

La vuelta al constitucionalismo en 1820 fue aprovechada por los representantes del capital comercial, negreros y refaccionistas, para atacar a Ramírez, a quien consideraban cercano a los hacendados azucareros y cafetaleros y altamente influyente sobre la monarquía. Así, el 17 de abril de 1820 un grupo de personas invadió la casa del gobierno en La Habana, pidiendo su destitución de la Intendencia. Pero las autoridades coloniales, varias corporaciones y muchos hacendados le expresaron su reconocimiento.

Alejandro Ramírez falleció en La Habana, el 20 de mayo de 1821.

 

Bibliografía

Arango y Núñez del Castillo, José de: Manifiesto de las interesantísimas tareas de Alejandro Ramírez, por un Habanero, Arazoza y Soler, Habana, 1820.

Bachiller y Morales, Antonio: "Don Alejandro Ramírez", Galería de hombres útiles, Instituto Nacional de Cultura, Ministerio de Educación, La Habana, 1955.

Diario económico de Puerto Rico, 1814-1815, Ordenación y estudio por Luis E. González Vales, Instituto de Cultura Puertorriqueña, San Juan, 1972 (2 volúmenes).

González Vales, Luis E.: Alejandro Ramírez: la vida de un Intendente liberal [s.e.] [s.l.], 1972.

____________________________: Alejandro Ramírez y la crisis del papel moneda: apuntes para la historia económica de Puerto Rico en el siglo XIX, Colegio de Abogados de Puerto Rico, San Juan, 1975.

____________________________: Alejandro Ramírez y su tiempo: ensayo de historia económica e institucional, Editorial Universitaria, Universidad de Puerto Rico, Río Piedras, 1978.

Güell y Rente, Juan: Galería de hombres útiles. El intendente Ramírez, primer intendente de Puerto Rico [Habana, 1846], en Cayetano Coll y Toste: Boletín histórico de Puerto Rico, t. VIII, p. 85, Tipografía Cantero Fernández, San Juan, 1921.

Zambrana Valdés, Ramón: Elogio del señor don Alejandro Ramírez, intendente de La Habana. Leído en la Real Sociedad Económica, la noche del 13 de diciembre de 1855 por el socio Ramón Zambrana Valdés, Imprenta del Tiempo, La Habana, 1856.