Alberto Herrera Franch

Política, Cuba

Alberto Herrera Franch (1872–1954). Político y militar cubano. Primer oficial en activo que ocupó en forma provisional la Presidencia de la República, el 12 de agosto de 1933, al ser derrocado Gerardo Machado.

Nació en San Antonio de las Vueltas, Remedios, provincia de Las Villas, el 30 de octubre de 1872. El 25 de septiembre de 1895 se incorporó al Ejército Libertador, combatiendo en él hasta la terminación de la contienda, con los grados de teniente coronel.

En la guerra sirvió a las órdenes del brigadier Juan Bruno Zayas y del coronel Leoncio Vidal, en el territorio del 4to. Cuerpo; en la administración civil de Santa Clara y en el Consejo de Gobierno de la Revolución. En marzo de 1898 embarcó al extranjero, en comisión de servicio, como ayudante del brigadier Domingo Méndez Capote.

Alberto Herrera optó por la carrera militar, en la que estuvo hasta su licenciamiento, el 23 de mayo de 1933. Se incorporó a la Guardia Rural, por entonces el primer cuerpo armado de la República, siendo nombrado capitán, en agosto de 1903, previo examen de ingreso. El 4 de noviembre de 1904 se le designó ayudante de campo del jefe de la Guardia Rural. Al crearse el Ejército Permanente bajo la segunda ocupación militar de Estados Unidos en Cuba, pasó en marzo de 1909, a integrar esta fuerza con el grado de comandante.

Entre abril de 1912 y mayo de 1913, sirvió como ayudante de campo del Presidente José Miguel Gómez. En mayo de ese último año, formó parte de la comisión que representó a Cuba en la Exposición de Jamestowns, Virginia, Estados Unidos. El 5 de septiembre de 1913 ocupó el cargo de cuartel maestre y comisario general, hasta el 5 de enero de 1914, cuando pasó a ser jefe interino del Estado Mayor General. En marzo de 1917 fue ascendido a coronel y pasó a prestar servicios como Jefe del Octavo Distrito (Pinar del Río) de 1917–1921, y en este último año, como jefe del Departamento de Dirección del Estado Mayor, en condición de brigadier. El 19 de junio de 1922, el presidente Alfredo Zayas Alfonso lo designó jefe del Estado Mayor General, con el grado transitorio de mayor general, posición que ocuparía hasta el 23 de mayo de 1933. Fue el militar que durante más tiempo consecutivo ocupó la jefatura del Ejército cubano hasta 1959.

Como jefe del Estado Mayor General, en el mes de febrero de 1929, fue propuesto para que, en representación del Gobierno, se trasladara a España, para conducir a Cuba las reliquias históricas de las guerras de independencia.

En mayo de 1933, fue retirado del servicio activo a solicitud propia y se le nombró secretario de Guerra y Marina en el gabinete de Gerardo Machado Morales, el 25 de ese mes y año. Dos días más tarde fue designado secretario de Estado (Interino), pues Orestes Ferrara se encontraba en Londres en misión diplomática.

Por breves horas ocupó la Presidencia de la República tras la destitución de Gerardo Machado y cedió, con su dimisión, al gobierno de Carlos Manuel de Céspedes y Quesada. Para que Herrera ocupara la Presidencia de la República, se aplicó un plan de transición concertado con el embajador de los Estados Unidos en Cuba, Benjamín Sumner Welles, por el cual Machado pidió una licencia, pero previamente, por el Decreto Presidencial No. 1155, aceptó la renuncia de sus secretarios de Despacho, excepto Herrera, por lo que convertía de manera automática al Secretario de Guerra y Marina, único en funciones, en presidente de la República.

Las principales medidas legislativas estuvieron encaminadas a la aprobación del acuerdo que derogó el Artículo 17 de la ley del 11 de julio de 1928, el cual modificó el Artículo 8 de la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo, que establecía como requisito para sustituir al Presidente de la República que un secretario hubiera ocupado su cargo por un mínimo de 30 días. Tras disímiles reuniones en las cuales participaron dirigentes de la oposición, varios oficiales y el embajador de Estados Unidos en Cuba, Sumner Welles, se decidió por el Decreto Presidencial 1156, que el Presidente interino nombrara como secretario de Estado a Carlos Manuel de Céspedes y Quesada. Una vez realizado los cambios legales, Herrera renunció a la Presidencia y asumió la primera magistratura del país, el 13 de agosto de 1933, Céspedes de Quesada.

Estuvo oculto en el Hotel Nacional y, amparado por el embajador norteamericano, logró salir en barco del país, en compañía de su familia. Marchó al extranjero donde permaneció por unos pocos años y después retornó a Cuba manteniéndose al margen de toda actividad política.

Murió en La Habana, Cuba, el 19 de septiembre de 1954.

 

Bibliografía 

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Instituto de Historia de Cuba: Historia de Cuba. La neocolonia. Organización y crisis desde 1899 hasta 1940, La Habana, Editora Política, 1998.

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Portell–Vilá, Herminio: Nueva historia de la República de Cuba (1898 -1979), La Moderna Poesía, INC, Miami, 1996.

Soto, Lionel: La Revolución del 33, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1977, 3 t.